Temas & Noticias



Juan Carlos I y Felipe VI

Juan Carlos I y Felipe VI

Juan Carlos I y Felipe VI

Académico de la Real Academia Española, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, Luis María Anson está considerado como el intelectual español que de forma más rigurosa conoce la Monarquía. Su artículo en el diario El Mundo, reproducido por Google, ha suscitado, a pesar de la parálisis del coronavirus, incontables comentarios en las redes sociales. Lo publicamos a continuación.

Dos días antes del comunicado de la Casa del Rey, envié a EL MUNDO, para un número especial, un artículo al que pertenece este párrafo:

“La Monarquía es, antes que nada, un poder histórico vinculado a la identidad nacional, al interés de todos. Está al servicio de España y de los españoles. Se restauró en nuestro país, y aquí permanece, porque es útil. La Corona no puede convertirse, por razones personales o familiares, en un problema, porque la Institución se justifica como plataforma sobre la que se solucionan, con respeto a la continuidad histórica, los problemas de la nación. Si la Monarquía se convierte en un problema y deja de ser una solución, no tiene razón de permanecer, ni siquiera en Inglaterra, porque habría perdido su utilidad. Con motivo del matrimonio astillado de Carlos y Diana, empalidecidos los días de lujo y rosas, abrumado él por las heridas de la Historia todavía sin cicatrizar, encendidos en ella los ojos de cierva azul y engañada, las cenizas sexuales se derramaron sobre la Monarquía más firme del mundo. La televisión, que ha transformado la política del último tercio del siglo XX, condiciona también la imagen de la Monarquía. La Familia Real, lo mismo en Inglaterra que en España o Noruega, debe ser una familia ejemplar para todos los ciudadanos. Las hilanderas de la Historia no pueden tejer en el siglo XXI otros tapices que los de la voluntad popular. Porque el Rey está para el pueblo, no el pueblo para el Rey. “Que el reinar es tarea -escribió Quevedo- que los cetros piden más sudor que los arados, y sudor teñido de las venas; que la Corona es el peso molesto que fatiga los hombros del alma primero que las fuerzas del cuerpo; que los palacios para el príncipe ocioso son sepulcros de una vida muerta y para el que atiende son patíbulos de una muerte viva…”.

Felipe VI ha acertado con el comunicado difundido por la Casa del Rey, aunque le haya producido un tremendo desgarro interno. Sería injusto no añadir que Juan Carlos I habrá cometido errores, todos los cometemos, pero el balance de su servicio a España y al pueblo español es abrumadoramente positivo. Ha encarnado uno de los cuatro reinados más grandes de la Historia de España junto a los de Carlos I, Felipe II y Carlos III. Y a él corresponde, tras décadas de agria dictadura, haber establecido la democracia pluralista plena de la que disfrutamos.

Luis María ANSON, de la Real Academia Española

EL IMPARCIAL, España, 20-03-2020

Video de la semana

Video Recomendado












Humor

Cuando Abraham Lincoln comenzaba su campaña presidencial recibió la carta de una niña de 11 años, Grace Bedell, en la que le aconsejaba dejarse barba porque “tengo cuatro hermanos y parte de ellos votarán por usted, y si se deja crecer la barba intentaré que el resto de ellos vote por usted; se vería mucho mejor ya que su cara es muy delgada. A todas las mujeres le gustan las barbas y ellas azuzarían a sus maridos para que votaran por usted y entonces sería presidente.” Lincoln le hizo caso, fue elegido Presidente de los EEUU y se dejó la barba por el resto de su vida.