Temas & Noticias



ESTUDIAR CON ENTUSIASMO

ESTUDIAR CON ENTUSIASMO

ESTUDIAR CON ENTUSIASMO
marzo 10

ESTUDIAR CON ENTUSIASMO

estudiarLas técnicas de estudio pueden ayudarte a mejorar tu rendimiento. Pero créeme, el bálsamo, la piedra filosofal, es el entusiasmo. Con entusiasmo obtendrás los mejores resultados.

¿Cómo estudiar con entusiasmo? Se preguntará un autoconvencido «mal» estudiante.
—Precisamente cuando intento estudiar me aparece cualquier sensación menos el entusiasmo. Pensará.

Los humanos tenemos la suficiente fuerza de voluntad para automotivarnos a la hora de hacer cosas. Alguien que tenga hambre escalará montañas si el alimento únicamente es posible encontrarlo en la más alta cima. Si algo realmente nos interesa somos capaces de no dormir, de luchar, de no parar hasta conseguirlo.

CÓMO DESARROLLAR ENTUSIASMO CON LOS ESTUDIOS

Comer, amar, pasarlo bien quizás te motive enormemente. Bien, pues intenta convencerte que estudiar es tan importante para ti como todo lo que te motiva. Es importante que encuentres las razones que te motiven, que te entusiasmen a ti.

Utiliza tu imaginación y tus sentimientos más íntimos. ¿Qué te gustaría ser? ¿Primer ministro? ¿millonario? ¿el mejor médico del mundo?. Todo vale si llegas a la convicción de que estudiar es el medio para alcanzar tus objetivos.

Cuando te pongas a estudiar, aunque no tengas ganas, las clases sean aburridas, los profesores no te gusten, etc. Todo eso será anecdótico si te has convencido de que lo que más deseas en tu vida pasa por estudiar.

Estudiar con entusiasmo incrementará tu capacidad de concentración y tu rendimiento cada segundo que emplees en estudiar. Te ayudará a volcarte a atender en las clases. A recoger los mejores apuntes y contrastarlos con los tuyos. A aprovechar cada minuto y no perder el tiempo. A preparar con mucha antelación los exámenes…

Así que, no lo dudes: enciende el motor de tu entusiasmo.▄

Euro Residentes
Cómo Estudiar
03 04 2008

Video de la semana

Video Recomendado












Humor

El dramaturgo francés Victorien Sardou (1831-1908) dio a un mendigo una moneda de diez céntimos. El pobre se enfadó ante lo exiguo de la limosna y le dijo desafiante:

—¿Qué quiere usted que haga con esto?

—Puedo sugerirle que dé esa moneda a un pobre —le contestó Sardou.

~ ~ ~



Le preguntaron durante una comida al abogado, diplomático y multimillonario estadounidense Joseph Hodges Choate (1832-1917), durante muchos años embajador de su país en el Reino Unido, quién le habría gustado ser, y respondió sin dudar:

—Mi heredero.