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DESCANSO Y TIEMPO LIBRE 2

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descansoEn vacaciones goce la lectura con sus hijos

Las vacaciones son un tiempo especialmente propicio para vivir junto a los hijos las maravillas de la lectura. Pero para que sea un tiempo de goce, es necesario que se dé como una actividad lúdica y no como una obligación.

El primer paso es quitar de ellos la idea de que leer es aburrido. Simplemente es cuestión de encontrar el libro o la lectura apropiada de acuerdo a sus gustos y edad. Lo cierto es que ninguna razón se resiste frente a las posibilidades de la lectura. Los libros son la puerta del conocimiento y de un mundo de fantasía. Se trata de contagiar estos sentimientos a los chicos para que así ellos comiencen a amar la lectura.

¿Cómo motivarlos?

Deje que sea el pequeño quien escoja los libros. Tenga en cuenta su edad, intereses y recientes experiencias del niño (mudanza, vacaciones, visita a sus abuelos, visita al zoológico, etc.).

Nivel de lectura del niño (pero no exagere en esto). Si un niño puede leerle en voz alta la primera página, es muy posible que pueda leer el libro entero.

Esté dispuesto a leer y releer el cuento cuantas veces el niño se lo pida, pues es obvio que disfruta oír la misma historia con entusiasmo, ritmo y sentimiento, utilizando voces graciosas o sonidos.

Busque la participación del niño, haciéndole preguntas acerca de la historia y adivinando lo que pasará luego.

Cómo identificar libros fáciles de leer

De grandes formatos e impresión clara.

Páginas con mucho espacio en blanco.

Las figuras proveen mucha información acerca del significado de las palabras.

Qué NO hacer cuando lea a sus hijos en voz alta

No lea historias que a usted no le gusten.

No se ponga demasiado cómodo mientras esté leyendo. Si usted se recuesta, es posible que le de sueño. Si se relaja mucho, su voz perderá energía.

No se sorprenda si sus hijos interrumpen con muchas preguntas. Respóndalas en el momento. No hay apuro.

No confunda cantidad con calidad. Su hijo recordará diez minutos de la lectura juntos mucho más que dos horas de televisión.

No trate de competir con la televisión.

Otras ventajas de inculcar amor por la lectura

Los trabajos de investigación demuestran que los niños que pasan sólo 30 minutos por día leyendo libros, revistas y periódicos tienen más posibilidad de ser buenos lectores, leen más rápido y pueden rendir mejor en la escuela secundaria y la universidad.

LaFamilia.info

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A comienzos de siglo XVIII reinó en Prusia un hombre muy temperamental. Federico Guillermo tenía la costumbre de pasear sin escolta por las calles de Berlín. Cuentan que cuando encontraba alguien que le desagradara, lo que ocurría con frecuencia, no dudaba en golpearlo con su bastón. Por esa razón cuando la gente lo veía a lo lejos, prudentemente huía lo más rápido posible.

En cierta ocasión, como de costumbre, el rey avanzaba golpeando el suelo con su bastón. Un berlinés, tomado por sorpresa, tratando de huir del monarca, se ocultó en un portal. Ahí lo sorprendió Federico Guillermo, y lo increpó de inmediato:

- Eh, tú, ¿A dónde vas?

El pobre hombre, que temblaba de miedo, le indicó con la cabeza una la puerta.

- ¿Vives ahí?, lo interrogó.

El hombre hizo un gesto de negación.

- ¿Es la casa de un amigo tuyo? Volvió a preguntar.

- No, Majestad.

El rey lo miró con sospecha,

-Entonces, ¿por qué entras en ella?

El hombre tuvo miedo de que se le considerara como ladrón, así que confesó:

- Lo hacía para evitar encontrarme con su Majestad. Federico Guillermo lo miró extrañado.

- ¿Y por qué quieres evitarme?

Bajando la vista, decidió decirle la verdad:

- Porque tengo miedo de su Majestad.

Al escuchar esto, Federico Guillermo montó en una de sus famosas rabietas. Agarró al infeliz por el cuello, lo sacudió violentamente, y lo increpó:

- ¿Cómo te atreves a tener miedo de mí? ¡Soy tu rey, así que tienes que amarme! ¡Ámame, desgraciado! ¡Te ordeno que me ames!

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