Temas & Noticias

Consejos para padres primerizos

Consejos para padres primerizos

Después de la noticia del embarazo, quienes serán papás por primera vez, comienzan a tener una mezcla de emociones y sentimientos los cuales con el tiempo se irán aclarando.

El embarazo es un momento maravilloso, único e indescriptible, pero también se genera una mezcla de miedos, inseguridades y ansiedad en los nuevos padres. Sin embargo, no es conveniente abrumarse ni preocuparse más de lo necesario, estos consejos les harán sentir mucho mejor.

Un proceso de adaptación. Tanto los bebés como los papás, experimentan un período de adaptación durante los primeros días después del parto. Cada uno tendrá que acoplarse a la nueva vida, pero con el paso del tiempo todo fluirá cada vez mejor.

Algo de sobreprotección. Es normal que los padres quieran mantener vigilado todo el tiempo al bebé y algunas veces protegerlo más de lo que conviene. Y es que el primer hijo siempre concentrará mayor atención de los padres, lo que suele disminuirse en experiencias futuras con otros hijos; se tiene más seguridad y conocimiento del tema.

La ayuda de los abuelos o personas cercanas. Los padres nunca dejan de serlo, por eso acompañan a sus hijos cuando ellos cuando ellos se convierten también en padres. Hay que aprovechar sus consejos, ayuda y acompañamiento. También de familiares cercanos que pueden apoyar a los padres en los primeros días de la llegada del bebé.

Los esposos, más unidos que nunca. Ahora son tres los miembros de la familia. Este nuevo integrante merece tener a sus papás unidos y felices, por eso es importante no descuidar la pareja. Aunque la llegada del primer hijo cambia la dinámica matrimonial, se debe tomar como una circunstancia pasajera propia del momento y afrontarlo de la mejor manera. Lo que importa ahora es que los esposos estén muy unidos, se distribuyan las tareas, se apoyen mutuamente y no dejen al olvido el amor y el romanticismo que tenían antes de que naciera el bebé.

Un proyecto educativo para el hijo. Tan primordial como es leer un libro sobre la alimentación del bebé, los cambios físicos que irá mostrando, los ejercicios de motricidad, etc., igualmente fundamental es la formación integral del hijo. Papá y mamá deberán elaborar un proyecto educativo en donde se pongan de acuerdo en los principales parámetros de la formación del hijo; es decir, los valores que se le inculcarán, la formación espiritual, el manejo de los límites y la autoridad, por citar algunos ejemplos. Tenga presente que esta tarea comienza desde el mismo momento en que el bebé nace, desde allí se comenzarán a moldear los fundamentos de la persona.

Confía en tu naturaleza materna/paterna. La naturaleza es sabia y por eso hay que dejarla fluir. Cuando nace un hijo, también nace una madre y un padre. Así que hay que confiar en las capacidades que se dan de manera innata cuando llega un hijo a nuestras vidas.

Cada hijo es un inmenso voto de confianza de Dios en nosotros. A pesar de nuestras flaquezas y debilidades, a riesgo de que nos equivoquemos en la educación, Dios nos lo entrega para hacer de esa persona un ser de amor.

LaFamilia.info

 

Powerpoint de la semana

Video Recomendado

Asombroso lo que hizo
Intervención Cerro San Cristóbal
Impresionantes Pinturas 3D del Artista Edgar Muller
La risa de Juan Pablo II

Humor

A comienzos de siglo XVIII reinó en Prusia un hombre muy temperamental. Federico Guillermo tenía la costumbre de pasear sin escolta por las calles de Berlín. Cuentan que cuando encontraba alguien que le desagradara, lo que ocurría con frecuencia, no dudaba en golpearlo con su bastón. Por esa razón cuando la gente lo veía a lo lejos, prudentemente huía lo más rápido posible.

En cierta ocasión, como de costumbre, el rey avanzaba golpeando el suelo con su bastón. Un berlinés, tomado por sorpresa, tratando de huir del monarca, se ocultó en un portal. Ahí lo sorprendió Federico Guillermo, y lo increpó de inmediato:

- Eh, tú, ¿A dónde vas?

El pobre hombre, que temblaba de miedo, le indicó con la cabeza una la puerta.

- ¿Vives ahí?, lo interrogó.

El hombre hizo un gesto de negación.

- ¿Es la casa de un amigo tuyo? Volvió a preguntar.

- No, Majestad.

El rey lo miró con sospecha,

-Entonces, ¿por qué entras en ella?

El hombre tuvo miedo de que se le considerara como ladrón, así que confesó:

- Lo hacía para evitar encontrarme con su Majestad. Federico Guillermo lo miró extrañado.

- ¿Y por qué quieres evitarme?

Bajando la vista, decidió decirle la verdad:

- Porque tengo miedo de su Majestad.

Al escuchar esto, Federico Guillermo montó en una de sus famosas rabietas. Agarró al infeliz por el cuello, lo sacudió violentamente, y lo increpó:

- ¿Cómo te atreves a tener miedo de mí? ¡Soy tu rey, así que tienes que amarme! ¡Ámame, desgraciado! ¡Te ordeno que me ames!

----------------------------------------------------------------