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Columnistas nacional



MI OTRO BICENTENARIO

    MI OTRO BICENTENARIO

Lillian Calm escribe: “Veía en mi imaginación hasta una réplica criolla de la Junta de 1810, del bastón de mando de don Mateo, del Rey y hasta de José Bonaparte”.

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LOBOTOMÍA SOCIAL

    LOBOTOMÍA SOCIAL

Escribe Javier Fuenzalida sobre un grupo de concertacionistas que mediante un proyecto de ley quieren restringir las actividades intelectuales y emocionales de los chilenos.

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CONTRA EL ESPÍRITU DEL BICENTENARIO

    CONTRA EL ESPÍRITU DEL BICENTENARIO

Los parlamentarios con sus iniciativas atentan contra el alma de este aniversario: el grito de libertad de los padres de la patria.

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EL DRAMA DE LOS ESPEJOS ROTOS

  EL DRAMA DE LOS ESPEJOS ROTOS

Afirma Lillian Calm: “Tengo la convicción de que si alguien me lee puede comentar: “¡Qué columnista tan pacata!”, pero… escribir lo que pienso…, las más de las veces, es políticamente incorrecto”.

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ELEFANTIASIS ESTATAL

  ELEFANTIASIS ESTATAL

El profesor Javier Fuenzalida A. hace un recuento de reparticiones estatales, su número sorprende y también las posibles tareas que realizan. ¿Falta alguna? Es factible.

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DON GUILLERMO

  DON GUILLERMO

Lillian Calm recuerda a Guillermo Blanco, su profesor de redacción en la Escuela de Periodismo de la UC. El “cuidado por el lenguaje era su preocupación primordial cuando el término multimedia creo que ni existía y las clases de Redacción eran verdaderamente importantes (espero que hoy lo sigan siendo… no digo lo contrario)”.

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PUBLICIDAD Y PROPAGANDA

  PUBLICIDAD Y PROPAGANDA

Hay reclamos porque el marketing está invadiendo los colegios para meterse en las mentes de los niños e influenciar sus conductas, en especial de los más jóvenes, aún sin discernimiento.

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EL RESCATE DE LA PATRIA

  EL RESCATE DE LA PATRIA

Escribe Cristián Warnken: “Los mineros no están en un Infierno: somos nosotros los que estamos en él. El Infierno del sinsentido, de la falta de verdad y autenticidad. Ellos son nuestros Orfeos. Orfeo sacó a su amada Eurídice del Hades, el país subterráneo de la muerte. Ellos, con sus mensajes y sus lámparas, van a sacar a Chile de su extravío. Ellos son nuestros rescatistas”.

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EL MILAGRO DEL BICENTENARIO

  EL MILAGRO DEL BICENTENARIO

Escribe Lillian Calm: “Una de las parientes de los mineros gritaba desaforada que ella sabía que estaban los 33 vivos, pero que la creían loca, y agregaba sin siquiera intuirlo una frase de profundo contenido teológico: “Bendita locura la de Dios”, mientras agradecía “al Señor y a la Virgen”.

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La risa de Juan Pablo II

Humor

A comienzos de siglo XVIII reinó en Prusia un hombre muy temperamental. Federico Guillermo tenía la costumbre de pasear sin escolta por las calles de Berlín. Cuentan que cuando encontraba alguien que le desagradara, lo que ocurría con frecuencia, no dudaba en golpearlo con su bastón. Por esa razón cuando la gente lo veía a lo lejos, prudentemente huía lo más rápido posible.

En cierta ocasión, como de costumbre, el rey avanzaba golpeando el suelo con su bastón. Un berlinés, tomado por sorpresa, tratando de huir del monarca, se ocultó en un portal. Ahí lo sorprendió Federico Guillermo, y lo increpó de inmediato:

- Eh, tú, ¿A dónde vas?

El pobre hombre, que temblaba de miedo, le indicó con la cabeza una la puerta.

- ¿Vives ahí?, lo interrogó.

El hombre hizo un gesto de negación.

- ¿Es la casa de un amigo tuyo? Volvió a preguntar.

- No, Majestad.

El rey lo miró con sospecha,

-Entonces, ¿por qué entras en ella?

El hombre tuvo miedo de que se le considerara como ladrón, así que confesó:

- Lo hacía para evitar encontrarme con su Majestad. Federico Guillermo lo miró extrañado.

- ¿Y por qué quieres evitarme?

Bajando la vista, decidió decirle la verdad:

- Porque tengo miedo de su Majestad.

Al escuchar esto, Federico Guillermo montó en una de sus famosas rabietas. Agarró al infeliz por el cuello, lo sacudió violentamente, y lo increpó:

- ¿Cómo te atreves a tener miedo de mí? ¡Soy tu rey, así que tienes que amarme! ¡Ámame, desgraciado! ¡Te ordeno que me ames!

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