Temas & Noticias

Humor



CHISTES

    CHISTES

En el cine: -Oiga señor, esta es la 5ª vez que compra el ticket. -Es que el hombre de la puerta me lo rompe cada vez que se lo doy.

Leer más


CHISTES

    CHISTES

Las mujeres son tan complicadas que cuando se les aparece el príncipe azul no es del tono de azul que ellas esperaban   -Mamá, ¿otra vez mariscos? -Más fuerte, hija

Leer más


AVISOS PARROQUIALES

    AVISOS PARROQUIALES

Son avisos de diferentes parroquias, reales todos ellos, que seguramente habrán sido hechos con toda la buena voluntad, inocencia y total respeto. Para que tengamos en cuenta la redacción…..

Leer más


UNA EMPUJADITA:

  UNA EMPUJADITA:

UNA EMPUJADITA:

Leer más


HUMOR

  HUMOR
Leer más


RECUERDOS DEL DIECIOCHO

  RECUERDOS DEL DIECIOCHO

FIN DE FIESTAS, SEGÚN LUKAS

Leer más


EL TORITO "FRUTILLA" Y LA POLÍTICA

  EL TORITO "FRUTILLA" Y LA POLÍTICA

Cayó dentro de una cámara de agua potable, en el sector de San Carlos de Apoquindo, en Santiago. Desde las redes sociales pedían que fuera auxiliado

Leer más


HUMOR HIDROELÉCTRICO

  HUMOR HIDROELÉCTRICO

Para sonreír con la paradoja de los manifestantes.

Leer más


HUMOR: ANUNCIOS EN PARROQUIAS

  HUMOR: ANUNCIOS EN PARROQUIAS

Aseguran que fueron escritos en parroquias; ya los publicamos en 2006, pero como hacen sonreír los repetimos.

Leer más

Video de la semana

Renoir Con Musica

Video Recomendado

Para mi, lo mejor de la pintura Impresionista

Guadalupe Ortiz de Landázuri

KATICA ILLÉNYI theremin - O sole mio



Humor

El cardenal Richelieu (1585-1642) era hombre de pocas palabras. En una de las fiestas en que se veía obligado a participar, permanecía apartado del resto de los invitados y se dedicaba a observar todo lo que sucedía a su alrededor. Notando su soledad, un duque se le acercó y le dijo:

—¿Se aburre, su eminencia?

—No —contestó lacónicamente Richelieu.

—¿De veras no se aburre, su eminencia? —insistió el duque al rato.

—No, estimado duque; no me aburro jamás, a no ser que los demás insistan en aburrirme.

-------------------------------------------------

El escritor satírico español Luis Taboada (1848-1906) publicó en 1890 un tomo titulado Madrid en broma. A todos y cada uno de sus amigos y conocidos les fue diciendo:

—Perdona, chico, si en mi libro te aludo un tanto así... descaradamente. No hay nada de mala intención. El amigo, intrigado, compraba el libro y no veía en el alusión alguna a su persona. En pocos días se agotó la edición.