Jueves 2 de agosto del 2012

EL BINOMINAL: ¿CULPA DE LA DERECHA?

buchheisterEscribe Axel Buchheister: “La centroderecha debería abandonar los temores y pasar al ataque, proponiendo sustituir el binominal por un sistema uninominal”.

Según consignó una nota de prensa, la Fundación Jaime Guzmán habría preparado una simulación que demostraría que, de adoptarse un sistema electoral uninominal para la Cámara de Diputados, en que resultaría electo quien obtenga la primera mayoría dentro de 120 distritos, la Alianza por Chile, proyectando los resultados de la última elección, perdería un neto de 14 diputados, que serían capitalizados por la Concertación, Juntos Podemos y el PRI. La conclusión, para más de alguien, sería que la derecha tiene que atrincherarse en el binominal; por algo lo ha defendido tanto.

No dudamos de los cálculos efectuados, pero los resultados sólo serían esos si se mantiene la estrategia electoral. En efecto, el análisis sirve para mostrar las consecuencias de no saber adaptarse, porque obviamente la estrategia con que se enfrenta una elección varía según el sistema electoral que rija en ella. El sistema uninominal es en esencia el que se aplica en las elecciones de alcaldes y la Alianza las ha enfrentado de manera distinta que las parlamentarias, básicamente uniéndose y presentando un solo candidato para optimizar las oportunidades. Y ha logrado singular éxito, como lo muestra la elevada cantidad de alcaldes que posee.

Pasar al sistema uninominal presenta a la centroderecha más oportunidades que riesgos, lo contrario que para la Concertación. Para ella es más fácil llegar a acuerdos, no sólo porque tiene dos partidos, mientras que la Concertación la componen cuatro —sin contar con que hoy tiene acuerdos con el PC y “superposición” en la base electoral con el PRI y el PRO—, sino porque además exhiben cercanía ideológica, siendo difícil —al menos para el votante común— saber bien en qué se diferencian. La brecha ideológica en la oposición es más profunda y se ha expresado con fuerza recientemente. Incluso, el cambio del sistema electoral pudiera empujar a RN y a la UDI a la larga a formar un solo partido, aunque sea a regañadientes, pero es impensable que llegue a suceder en la Concertación.

El binominal ha tenido sus méritos, que la propaganda destinada a desacreditarlo minimiza, en estabilidad y gobernabilidad, pero no es sagrado y se puede sustituir, pero únicamente por un sistema que sea capaz de proveer al menos esos beneficios, que son característicos de los sistemas mayoritarios, los que apuntan a generar mayorías que permitan gobernar. Y éstos son dos: uninominal y binominal. Los sistemas proporcionales serán muy representativos, pero tienden a la dispersión y con ello al riesgo de ingobernabilidad, lo que hace que en muchas partes se le introduzcan correcciones, como un porcentaje mínimo de votos para entrar al Congreso o bonificaciones en el número de parlamentarios a la primera mayoría.

La centroderecha debería abandonar los temores y pasar al ataque, proponiendo sustituir el binominal por un sistema uninominal. Ya no se le podría argumentar que defiende lo indefendible o un sistema que no se aplica en ninguna otra parte, pues el uninominal se aplica en muchos lados; desde luego en Chile, para Presidente y alcaldes. Así, se aseguraría que el binominal siga gozando de buena salud entre nosotros, pero sería entonces por culpa de la Concertación.▄▀

Axel Buchheister

Abogado

La Tercera

20 07 2012