Jueves 28 de junio del 2012

¿CUANTO NOS CUESTA LA PROTECCION?

fuenzalidaEscribe Javier Fuenzalida A.: “US $ 90.000 millones de dólares o US $ 20.000 por cada hogar chileno. Mucha plata. Es lo que le ha costado a los consumidores chilenos por pagar un sobre precio por los bienes importados sujetos a arancel”.

He recibido críticas de parte de los partidarios de la protección aduanera. Unos alegan porque sin ella quebrarían empresas, causando desocupación, Otros porque un arancel permite negociar bilateralmente con países con los cuales no tenemos TLC, lo que sería imposible si es cero y que los países con los que tenemos los tratados se sentirían defraudados porque otros, sin haber negociado un TLC ahora tendrían libre acceso a nuestro mercado.

Desde que el arancel fue reducido a 11 % y posteriormente a 6 % la recaudación aduanera alcanza a un valor capitalizado en 19 año igual a US $ 90.000 millones de dólares o US $ 20.000 por cada hogar chileno. Mucha plata. Es lo que le ha costado a los consumidores chilenos por pagar un sobre precio por los bienes importados sujetos a arancel. ¿Quién se benefició con ello? El fisco que lo recaudó y los gastó en producir bienes y servicios sin que se sepa si los consumidores tienen demanda por ellos o les asignan una prioridad antes que otros consumo o si esa producción es de calidad. Por lo menos en educación, salud y seguridad la calidad deja mucho que desear.

Los otros pocos beneficiados son los que produjeron bienes y servicios que sin el arancel no podrían haberlo hecho y cuyos precios fueron impuestos a los consumidores al no tener otra alternativa ya que contrabando casi no hay. Pero esos beneficiados también sufrieron el mayor costo, puesto que con las remuneraciones pagadas y las utilidades percibidas tuvieron que comprar también esos bienes con sobre precio respecto del equivalente importado. Los ciudadanos chilenos perdieron bienestar.

En cuanto a la capacidad negociadora, los TLC contemplan una desgravación periódica que también llegará a cero y mientras no ocurra impone un costo de bienestar como así mismo el caso de negociaciones bilaterales infructuosas con otros países o ha sido demorada. Todo ello forma parte de los US $ 90.000 millones. Nada justifica este subsidio a ciertas producciones no competitivas.

No hay duda que la apertura al comercio exterior iniciada en los años 70 ha sido el factor mas importante en el crecimiento acelerado del país. Cambió su estructura productiva reasignando los recursos en usos más eficientes. Nuestra agricultura se revolucionó y pasó de ser de importadora neta de alimentos a exportadora neta. Se decía que el sector industrial desaparecería. El acero que tenía una protección superior al 100 % hoy no la tiene y la CAP sigue siendo altamente rentable. Ejemplos como ese abundan. Es cierto que ya no armamos autos ni televisores pero los compramos más baratos con las exportaciones. El sueldo de Chile dejó de ser el cobre. Hoy aporta el 47 % de las exportaciones. La silvo-agricultura y pesca el 5 %, la industria el 30 y los servicios el 12 % a pesar que, incomprensiblemente, no están afectos a la devolución del IVA como las exportaciones de bienes. El único arancel que en contadas circunstancias tiene pude justificarse, hasta por dos años, son los derechos compensatorios cuando un exportador de otro país practica el dumping produciendo un grave daño a los productores nacionales.▄▀

Javier Fuenzalida A.,

Profesor, Universidad Finis Terrae

27 06 2012