Jueves 7 de junio del 2012

¿QUIEN MANDA? ENCAPUCHADOS Y AMBIENTALISTAS

fuenzalidaEscribe Javier Fuenzalida A.: “Debiéramos traer la policía Inglesa, Alemana y Francesa para hacer respetar la convivencia pública y enjuiciar en forma sumaria e inmediata a los infractores”.

¿Algo que ver? Mucho. Incapacidad del sistema político para gobernar, pérdida de voluntad política, falsos esfuerzos por hacerse simpáticos a la calle.

Triste propuesta del alcalde de Valparaíso, rápidamente avalada por irresponsables parlamentarios, para cambiar la fecha de la cuenta del Presidente de la República en el Congreso Nacional, porque provoca a los encapuchados y vociferantes que impiden el tradicional desfile de la marina en honor a los héroes de Iquique. Notable abandono de los deberes de la autoridad. Ahora hay que pedirle permiso a los encapuchados ¿Habrá que pedirles permiso también para realizar la parada militar del 19 de Septiembre o habrá que suprimirla? Debiéramos traer la policía Inglesa, Alemana y Francesa para hacer respetar la convivencia pública y enjuiciar en forma sumaria e inmediata a los infractores, en las propias comisarías, como se hace en Inglaterra donde sus métodos son convincentes y ninguna ONG de derechos humanos osa reclamar. Aquí es al revés.

Hidroaysen. Lo que realmente hay por tras es la acción de otro tipo de encapuchados, ambientalistas irracionales, minoritarios, que también se toman violentamente las calles. No admiten ninguna posición que no sea la que sustentan sabiendo que la autoridad prefiere “dialogar”. No quieren ni represas ni redes de transmisión en el sur, pero abogan por deprecar el Desierto de Atacama cubriendo ciento de miles de hectáreas con horribles molinos y placas fotovoltaicas. ¿Líneas de transmisión en el desierto? ¿Por qué el desierto sí y la Patagonia no? Una explicación, Tompkins no tiene tierras en el norte. Otra, los ambientalistas desprecian el desierto.

Suponiendo que hay un calentamiento global creciente y cuyas causas fueran antropogénicas, dos hipótesis aun sin evidencias científicas comprobadas, hay tres preguntas básicas en materia de energía: son si es limpia, cuál es la de menor precio y si afecta el paisaje. Es la que se espera de la autoridad. En ese contextos, las termoeléctricas son sucias, el precio es el más alto y son algo feas. Las solares y eólicas, son limpias, afean en extremo y el precio es el más alto. Las hidroeléctricas y nucleares son limpias, apenas afean y el precio es el más bajo. La respuesta es obvia y el gobierno no tener miedo a aprobar los proyectos hidroeléctricos. Son las tres preguntas que, copulativamente, debe formularse el país porque ocultar una de ellas, como se hace maliciosamente en las encuestas, genera respuestas sesgadas. Por lo demás, las opciones solares y eólicas requieren respaldo sea térmico o hidro. Dinamarca, campeón en el uso de fuentes eólicas tiene un casi 60 % de respaldo en plantas térmicas. Hecho que Tompkins y los ambientalistas ocultan.

Si el gobierno no se atreve y el poder judicial irresponsablemente concede recursos de protección sin que se cumplan los requisitos de la prueba, llegó el momento en que el tribunal constitucional debe pronunciarse sobre la procedencia de esos recursos y los requisitos que deben cumplirse para su concesión.▄▀

Javier Fuenzalida A.

Profesor, Universidad Finis Terrae

Temas.cl

06 06v 2012