Martes 2 de marzo del 2010

¿USTED CREE QUE LAS BEBIDAS ENERGÉTICAS SON SANAS?

Nueva imagen (1)Especialistas dan sus evaluaciones sobre las ventajas y desventajas del consumo de ese tipo de bebidas.

Muchos las usan para enfrentar las exigencias de una jornada de fiesta, o para espantar el cansacio de una noche mal dormida. Las bebidas energéticas, también conocidas como “gaseosas para adultos”, tienen muchos adeptos por diversas razones.

Y se trata de un producto de popularidad creciente: en países como Brasil su consumo creció casi 50 por ciento entre 2008 y 2009, según números oficiales de los industriales del sector de bebidas gaseosas y no alcohólicas.

Las bebidas energéticas generalmente están asociadas a fiestas, y suelen mezclarse con bebidas alcohólicas. En su fórmula predominan las sustancias estimulantes, que dan más aguante al organismo durante un período determinado. Paradójicamente, los comerciales que las promueven las relacionan con hábitos de vida saludables, como la práctica deportiva. En muchos países, las marcas de bebidas energéticas incluso patrocinan a los deportes más populares, o a campeones del deporte olímpico.

Pero, ¿será que las bebidas energéticas ofrecen verdaderas ventajas a la salud de quienes las consumen? O, por el contrario efectos perniciosos a la salud. ¿Generan dependencia? Para responder a esas y otras preguntas sobre el tema, Mi Vida conversó con varios especialistas que darán sus evaluaciones sobre las ventajas y desventajas del consumo de ese tipo de bebidas.

A continuación el fisiólogo especializado en medicina deportiva, Jorge Zogaib; el entrenador personal Edson Ramalho; las nutricionistas Roberta Stella y Patrícia Ramos, y el médico clínico Flavio Tocci darán las respuestas a las dudas más frecuentes sobre las bebidas isotónicas.

¿Qué es una bebida energética?

Se trata de bebidas a base de cafeína y otras sustancias estimulantes como la taurina y la glucoronolactona, que potencian la respuesta del cerebro a los estímulos, dejando el cuerpo más activo o acelerado.

La fórmula de ese tipo de bebidas hace que la persona se sienta con mucho vigor durante algunas horas, con una mayor disposición a la actividad. Pero la acción de los energéticos también tiene un efecto rebote en el organismo.

“No es tan ciero que te dan energía; pasado el efecto te sentirás más cansado y se empiezan a sentir los efectos del estrés muscular”, explica el fisiólogo Paulo Zogaib.

Si son consumidas en exceso, las sustancias estimulantes causan ansiedad, agitación, cefalea, y en algunos casos presentan un grado de toxicidad cuestionable, como sucede con la taurina y la glucoronolactona. “Se trata de sustancias que alteran el funcionamiento de nuestro organismo de forma brusca, por lo que deben ser ingeridas con moderación y cierta cautela”, previene Zogaib.

¿Las energéticas hidratan el cuerpo?

Al contrario, son bebidas diuréticas que llevan al organismo a eliminar líquidos. Según la nutricionista Roberta Stella, la principal capacidad de los energéticos es aumentar la resistencia física debido a la presencia de la cafeína en su composición. “No fueron productos desarrollados pensando en la hidratación, y por eso no deben percibirse con esa finalidad; para hidratar, nada mejor que el agua”, puntualiza Stella.

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¿Por qué la combinación con el alcohol es peligrosa?

Cuando se los consume en combinación con el alcohol, los energéticos provocan el aumento de la adrenalina, palpitaciones, sudores y, dependiendo de la cantidad ingerida, pueden llevar a la deshidratación, porque se trata de dos bebidas con propiedades diuréticas. Según Claudio Zogaib, la combinanción del energético con el alcohol es peligrosa, porque lleva a excesos de ingestión en ambas sustancias.

“El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, porque retarda las respuestas del cerebro a los estímulos; las bebidas energéticas son estimulantes, y por lo tanto cuando ingerimos alcohol se necesita aumentar las dosis de energéticos para lograr el efecto deseado de euforia y bienestar. Quienes beben esa mezcla quedan más acelerados por la acción de los estimulantes, y más desinhibidos por la acción del alcohol, lo cual puede ser peligroso”, afirma Zogaib.

¿Las bebidas energéticas son lo mismo que las isotónicas?

No, y confundir unas con otra puede ser peligroso y causar problemas graves de deshidratación. De acuerdo a una investigación realizada en diciembre de 2009 por la Universidad Federal de Sao Paulo, Brasil, el 20 por ciento de las personas que beben energéticos los consumen en los gimnasios como si se tratase de isotónicos (bebidas con un agregado de sodio, sales y glucosa muy consumidas por los deportistas para hidratarse).

Las bebidas energéticas fueron creadas para amenizar la sensación de cansancio y decaimiento, mientras los isotónicos tienen como objetivo reponer el agua y las sales minerales que perdemos tras una actividad extenuante. “Los energéticos aceleran nuestro cerebro y nuestras funciones, camuflando la sensación de cansancio. En cambio los isotónicos reponen nutrientes importantes. Cambiar uno por otro puede comprometer la salud y el desempeño de quienes no están atentos a las diferencias”, explica la nutricionista Ramos.

¿Hace mal tomar los energéticos en ayunas?

El riesgo de tomar un estimulante con el estómago vacío, está ligado a la absorción de las sustancias por el organismo. “Un refresco energético que se toma en ayunas puede comprometer las funciones del estómago y de todo el aparato digestivo, además de potenciar los efectos de la bebida en la medida en que su absorción se hace más rápida y sus efectos más intensos”, previene el fisiólogo Zogaib.

Beber sólo un energético, sin combinarlo con alcohol, ¿puede perjudicar la salud?

Los médicos consultados aseguran que los energéticos a solas también hacen mal. Pero que son más peligrosos combinados con bebidas alcohólicas u otras substancias, gracias a la fuerte presencia de cafeínas y estimulantes similares.

¿Las bebidas estimulantes perjudican el sueño?

Claro, porque en un primer momento se pierde el sueño y la persona queda acelerada. Pero cuando se termina el efecto el organismo necesita compensar las horas de sueño y tiende a dormir más, para compensar el sueño perdido.■■■■■

Natalia do Vale, Yahoo! Brasil
24/02/2010