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Nadal-Federer: la historia continúa

Nadal-Federer: la historia continúa

Nadal-Federer: la historia continúa

El español y el suizo protagonizan en París su duelo 39, con balance muy positivo para el primero en París, con 5-0

Es, con permiso de Novak Djokovic, el partido que el mundo del tenis siempre espera. En cuanto sale el orden de los cuadros, se mira con ilusión cuándo Rafael Nadal y Roger Federer se encontrarán en el camino. En París hacía mucho tiempo que no cruzaban golpes, desde 2011, donde el español superó al suizo por 7-5, 7-6 (3), 5-7 y 6-1 en la final.

A partir de ahí, las lesiones de uno y la ausencia del otro impidieron que la Philippe Chatrier disfrutara de uno de esos capítulos que siempre han hecho única esta rivalidad. Volverá a pasar el viernes, encantados los parisinos con este duelo en el que tiene una ventaja aplastante Rafael Nadal. Nunca ha perdido contra Federer en sus cinco encuentros anteriores: aquel de 2011; la final de 2008, la más dura de admitir para el suizo (6-1, 6-3 y 6-0); la 2007 (6-3, 4-6, 6-3 y 6-4); la final de 2006 (1-6, 6-1, 6-4 y 7-6 (4)), y las semifinales de 2005 (2-6, 6-7 (4), 7-6 (5), 6-3 y 6-1).

Desde aquel lejanísimo curso 2005, Nadal y Federer se han arrebatado triunfos y títulos uno a otro (23-15), aunque es el español el que tiene la victoria moral de los números y la historia, pues domina en casi todos los frentes: cinco a cero en París, trece a dos en partidos en tierra, nueve a tres en Grand Slams. Pero hay una pizca de ilusión en este Federer rejuvenecido, que no pisaba Roland Garros desde 2015 y que se planta en semifinales con un buen arsenal de argumentos.

Los cinco últimos encuentros con el español los ha ganado. No pierde, de hecho, contra Nadal desde las semifinales del Abierto de Australia 2014, y han sido cuatro finales de postín que cayeron de su lado: Basilea 2015, Abierto de Australia 2017, Miami 2017 y Shanghái 2017. (En Indian Wells 2018 Nadal tuvo que retirarse por lesión). Rechazando el favoritismo, dijo en la previa que estaba en París para vivir el día a día y dejarse llevar sin demasiadas pretensiones y ahora se ve entre los aspirantes, candidato a todo por pura lógica. «Si quieres ganar algo sobre tierra sabes que te vas a tener que enfrentar a Rafa tarde o temprano. Si quisiera evitarlo, no habría venido a este torneo».

Se conocen de maravilla, pero estos Rafael Nadal y Roger Federer que se miden el viernes en las semifinales de Roland Garros, son los se enfrentaron antes y un poco más. «Si volvía a jugar en tierra era quizá para jugar contra Nadal. Tengo el partido», decía el suizo tras ganar a Wawrinka. Deseo cumplido. Alegría para el planeta tenis. «Antes detestaba jugar contra los zurdos. Ahora me encanta, porque es un desafío. Y dentro de esos partidos, contra Rafa es el más duro que puedes afrontar», acepta el helvético. «Trabajo para disfrutar de partidos como este», aporta el español. Y todo así de bonito.

Enrique Yunta. ABC, España, 05-06-2019

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Humor

El cardenal Richelieu (1585-1642) era hombre de pocas palabras. En una de las fiestas en que se veía obligado a participar, permanecía apartado del resto de los invitados y se dedicaba a observar todo lo que sucedía a su alrededor. Notando su soledad, un duque se le acercó y le dijo:

—¿Se aburre, su eminencia?

—No —contestó lacónicamente Richelieu.

—¿De veras no se aburre, su eminencia? —insistió el duque al rato.

—No, estimado duque; no me aburro jamás, a no ser que los demás insistan en aburrirme.

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El escritor satírico español Luis Taboada (1848-1906) publicó en 1890 un tomo titulado Madrid en broma. A todos y cada uno de sus amigos y conocidos les fue diciendo:

—Perdona, chico, si en mi libro te aludo un tanto así... descaradamente. No hay nada de mala intención. El amigo, intrigado, compraba el libro y no veía en el alusión alguna a su persona. En pocos días se agotó la edición.