Temas & Noticias



Los andaluces tienen tanta “sangre mora” como cántabros o catalanes

Los andaluces tienen tanta “sangre mora” como cántabros o catalanes

Los andaluces tienen tanta “sangre mora” como cántabros o catalanes
junio 06

El legado genético de al-Ándalus fue muy escaso a pesar de la ocupación de la Península durante más de 800 años

Al-Ándalus nos ha dejado una gigantesca herencia cultural que pervive hasta nuestros días. Desde los miles de arabismos de la lengua española a la Alhambra de Granada, desde el gusto por las aceitunas o los escabeches al califato de Córdoba. Sin embargo, poco corre en la sangre de los andaluces actuales de los árabes y africanos que ocuparon la Península ibérica durante más de 800 años. Un estudio genético realizado por investigadores de la Universidad de Granada ha demostrado que el legado genético de esos pobladores entre los habitantes del sur de la Península es comparable al de otras zonas donde su presencia fue menor, como Cantabria o Cataluña. Incluso al que existe hoy en día en otros países del Mediterráneo como Portugal o Italia.

La investigación, publicada en la prestigiosa revista «Scientific Reports», se fija en los marcadores genéticos del cromosoma Y en individuos varones de las provincias de Granada, Málaga y Almería. El objetivo era determinar el posible legado genético de las poblaciones que formaron el antiguo Reino de Granada. Sin embargo, y en contra de lo que tradicionalmente se cree, los resultados muestran que los andaluces actuales tienen un componente muy bajo de ADN del norte de África, similar al que tiene un barcelonés o un romano. La población vasca, más aislada, recibió una herencia árabe ligeramente más pequeña.

Una expulsión efectiva

¿Cuál es la razón? Parece difícil de creer si se compara con las grandes y vibrantes obras que en España ilustran el poderío de la cultura árabe. «La Reconquista fue muy efectiva (ver foto). Las gentes del norte de África fueron expulsados, no se les integró, y se repobló la zona con habitantes del resto de la Península», explica la autora principal del trabajo, María Saiz Guinaldo, del Laboratorio de Identificación Genética de la UGR. «Genéticamente, es difícil identificar algún trazo del legado genético dejado por los antiguos pobladores», dicen.

Las similitudes entre la población de Granada, Málaga y Almería y la del resto de poblaciones españolas y algunas europeas hacen que las posibles diferencias existentes sean muy difíciles de identificar, a pesar de que el cromosoma Y es uno de los más pequeños del genoma humano, con un tamaño de unos 60Mb (millones de bases), y se hereda de forma directa de padres a hijos.

«Nuestros resultados revelan que ningún componente africano ha permanecido en la población del Sur de la Península Ibérica, a pesar de haber estado ocupada por éstos durante 800 años -señala Saiz-. La presencia de haplogrupos típicamente africanos en la población de Granada, Málaga y Almería no es significativa cuando se compara con las frecuencias de éstos en poblaciones europeas, tanto mediterráneas como del norte de Europa».

Otros estudios previos han indicado un gradiente mayor de este legado en el norte de España, por ejemplo en Galicia, «pero las diferencias son mínimas. No se puede decir que los gallegos sean más africanos que los andaluces, no es una diferencia significativa», explica la investigadora.

Judith De Jorge. ABC, España, 05-06-2019

Video de la semana

Video Recomendado

QUE PASA EN CHILE ?



El Monte Carmelo.


Para mi, lo mejor de la pintura Impresionista


Guadalupe Ortiz de Landázuri


Humor

El escritor francés Jean Lorrain, célebre en su época, no podía ver al pintor Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901). Durante una discusión le gritó:

—¿Usted me toma por imbécil?

—En absoluto, pero puedo equivocarme —le respondió Toulouse-Lautrec.

---------------------------------------

Alejandro Dumas, padre, contaba con un equipo de escritores fantasmas que le ayudaban a escribir sus novelas. Sólo así pudo publicar tanto en tan poco tiempo. Se cuenta que un día que se encontraron Dumas padre e hijo, el primero preguntó:

—¿Has leído, hijo, mi última novela?

—No, padre. ¿Y tú?

---------------------------------------