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Mononucleosis: en qué consiste

Mononucleosis: en qué consiste

Mononucleosis: en qué consiste

Para confirmar la presencia del virus de Epstein-Barr en el organismo y, al mismo tiempo, la mononucleosis infecciosa, se puede aislar a través de una muestra de saliva, sangre o tejido linfoide

La mononucleosis, conocida también como la enfermedad del beso al propagarse a través de la saliva, es una infección viral provocada por la presencia del virus de Epstein-Barr en el organismo. Aunque este no es el único microorganismo que puede estar detrás de dicha afección, algunos expertos señalan también al citomegalovirus, pero en menor medida. En términos generales, los adolescentes entre 15 y 17 años, así como los adultos jóvenes, son los grupos más sensibles a contraer mononucleosis.

Como acabamos de ver, lo normal es que se transmita por la saliva, un dato que abarca gestos tan cotidianos como un beso, compartir vasos o cubiertos, hablar muy cerca del rostro de otra persona o incluso estornudar. Afortunadamente, la mononucleosis no es tan contagiosa como otras dolencias de carácter infeccioso como, por ejemplo, el resfriado común. Bajo esta premisa, ¿qué síntomas acompañan a la enfermedad?

Signos propios de la mononucleosis

Esta afección tiene un periodo de incubación aproximado de 15 días, durante los cuales los síntomas permanecen en reposo. En cambio, cuando la mononucleosis hace por fin acto de presencia, el paciente suele experimentar molestias tan variadas como fiebre elevada, dolor en el abdomen, cefaleas, erupciones cutáneas, debilidad muscular o fatiga.

En el peor de los casos, también puede provocar un aumento del tamaño de los ganglios y de la frecuencia cardiaca, dificultad para respirar, hipersensibilidad a la luz, la inflamación del revestimiento interno de las amígdalas y la faringe, conocida como faringoamigdalitis; o incluso hepatitis, eso sí, totalmente benigna. “La fiebre normalmente empieza a ceder a los días de iniciarse la enfermedad, mientras que la inflamación de los ganglios linfáticos y el bazo remiten después de cuatro semanas. Sin embargo, la sensación de fatiga puede prolongarse hasta tres meses”, explican desde Sanitas.

Dicha sintomatología es precisamente la mejor herramienta para diagnosticar la mononucleosis infecciosa, además de las alteraciones que puede sufrir la sangre, como un incremento de los leucocitos o las transaminasas. No obstante, también se puede recurrir a estudios serológicos que demuestran la presencia de anticuerpos en el organismo y que ayudan a diferenciar esta afección de otras muy similares.

EL CONFIDENCIAL, España, 04-05-2019

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Humor

El cardenal Richelieu (1585-1642) era hombre de pocas palabras. En una de las fiestas en que se veía obligado a participar, permanecía apartado del resto de los invitados y se dedicaba a observar todo lo que sucedía a su alrededor. Notando su soledad, un duque se le acercó y le dijo:

—¿Se aburre, su eminencia?

—No —contestó lacónicamente Richelieu.

—¿De veras no se aburre, su eminencia? —insistió el duque al rato.

—No, estimado duque; no me aburro jamás, a no ser que los demás insistan en aburrirme.

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El escritor satírico español Luis Taboada (1848-1906) publicó en 1890 un tomo titulado Madrid en broma. A todos y cada uno de sus amigos y conocidos les fue diciendo:

—Perdona, chico, si en mi libro te aludo un tanto así... descaradamente. No hay nada de mala intención. El amigo, intrigado, compraba el libro y no veía en el alusión alguna a su persona. En pocos días se agotó la edición.