Temas & Noticias



Felicity Huffman se declara culpable de soborno para que su hija entrara a la universidad

Felicity Huffman se declara culpable de soborno para que su hija entrara a la universidad

Felicity Huffman se declara culpable de soborno para que su hija entrara a la universidad

Me avergüenzo del daño causado, afirma la actriz de «Mujeres desesperadas»

Felicity Huffman, junto a otra docena de padres, y un entrenador relacionado con el fraude masivo de los sobornos para acceder a universidades de élite, se ha declarado este lunes culpable de los cargos que se le imputan.

En marzo salía a la luz que más de cincuenta personas entre empresarios, profesores y entrenadores deportivos habían recibido desde 2011 hasta 25 millones de dólares como sobornos para que los hijos de ricos privilegiados pudieran ingresar en las más prestigiosas universidades de Estados Unidos, como Georgetown, Yale, Stanford o UCLA, entre otras.

Ahora, la protagonista de Mujeres desesperadas afirma que acepta toda la culpa de lo sucedido y que siente un profundo arrepentimiento. “Acepto las consecuencias de mis actos”, ha declarado Felicity Huffman en un tribunal de Boston (Massachusetts). “Me avergüenzo del daño causado a mi hija, a mi familia, mis amigos, mis colegas y a la comunidad educativa. En especial quiero disculparme con todos aquellos estudiantes que trabajan duro para entrar en la universidad, y con los padres de éstos, que hacen tremendos sacrificios para sacar adelante a sus hijos de manera honesta”.

Su esposo, el también actor William H. Macy, no ha sido imputado. La actriz nominada al Oscar por Transamérica habría abonado 15.000 dólares por el examen modificado de su hija mayor para acceder a la universidad. Se enfrenta a cargos penados con una multa de hasta 250.000 dólares y una pena de hasta 20 años de prisión. Las sentencias serán acorde con el dinero pagado por cada familia, aunque Huffman fue una de las que menos dinero desembolsó, según documentos judiciales que están citando diversos medios.

Vicky Colinas. DeCine21, 10-04-2019

Netflix sanciona a sus actores, según su grado de culpabilidad.

La compañía condenó a Kevin Spacey a no volver a la serie House of Cards (ni a ningún otro proyecto de la casa), por estar acusado de depredador sexual. Ahora, en el caso de Felicity Huffman  –que se ha declarado culpable de haber pagado sobornos, al igual que otros padres, para que sus hijos pudieran ir a una buena universidad– han decidido que se merece un pequeño tirón de orejas. Así, la comedia protagonizada por la actriz Otherhood, que se iba a estrenar el 26 de abril en la plataforma, se ha retrasado hasta el 2 de agosto, en espera de que pase el vendaval.

La actriz protagoniza la cinta junto a Patricia Arquette y Angela Bassett. Interpretan a tres madres que deciden viajar a Nueva York, donde viven sus hijos, que se han independizado, para comprobar si saben arreglárselas por sí mismos.

La protagonista de Mujeres desesperadas también interpreta a una fiscal, en otro proyecto de Netflix, When They See Us, serie de cinco capítulos que dirige Ava DuVernay. Por ahora, esta producción no se ha cancelado. “Acepto las consecuencias de mis actos”, ha declarado Felicity Huffman en un tribunal de Boston (Massachusetts). “Me avergüenzo del daño causado a mi hija, a mi familia, mis amigos, mis colegas y a la comunidad educativa. En especial quiero disculparme con todos aquellos estudiantes que trabajan duro para entrar en la universidad, y con los padres de éstos, que hacen tremendos sacrificios para sacar adelante a sus hijos de manera honesta”.

Video de la semana

El Monte Carmelo.

Video Recomendado

Renoir Con Musica

Para mi, lo mejor de la pintura Impresionista

Guadalupe Ortiz de Landázuri

KATICA ILLÉNYI theremin - O sole mio

Humor

Al devolver un original no solicitado a un autor novel, el sabio estadounidense Samuel Johnson (1709-1784), sin más miramientos, le dijo:

—Su manuscrito es a la vez bueno y original; pero la parte que es buena no es original, y la parte que es original no es buena.

---------------------------------------------------

Durante la llamada «ley seca» puesta en vigor en Estados Unidos durante los locos años veinte, se vendían unos paquetes de zumo de frutas en los que se podía leer el siguiente mensaje:

«Atención: el contenido de este paquete no debe ponerse en una vasija de barro, mezclarlo con levadura y ocho litros de agua, porque entonces se obtendría una bebida alcohólica cuya fabricación está prohibida».

---------------------------------------------------