Temas & Noticias



Por qué deberías dormir por lo menos siete horas al día

Por qué deberías dormir por lo menos siete horas al día

Por qué deberías dormir por lo menos siete horas al día

Las personas que duermen poco o mal tienen más riesgo cardiovascular

Las personas que duermen menos de seis horas al día tienen un 27% más de riesgo de tener depósitos de grasa en las arterias que las que duermen entre siete y ocho horas como se recomienda. Las que duermen mal, con interrupciones frecuentes del sueño, tienen un riesgo un 34% más alto que las que duermen de manera continua.

Son los principales resultados del estudio más amplio realizado hasta la fecha sobre la relación entre el sueño y los factores de riesgo cardiovascular. El estudio se ha basado en datos de 3.974 trabajadores del Banco Santander en Madrid, de los que dos tercios son hombres, que tenían entre 40 y 54 años y que estaban aparentemente sanos.

Sólo un 31% de los participantes en el estudio, realizado en España, duerme las horas recomendadas

Se les ha pedido que llevaran durante una semana un actígrafo, un pequeño dispositivo que monitoriza el movimiento de manera continua y que permite evaluar la duración y la calidad del sueño. De este modo, se han obtenido resultados más precisos que los estudios anteriores basados en cuestionarios.

El estado de las arterias carótidas y femorales se ha evaluado con ecografía 3D, lo que ha revelado qué personas tienen depósitos de grasa en las arterias –técnicamente llamados placas de ateroma-. Estos depósitos pueden originar un ictus o, cuando se encuentran en las arterias coronarias, un infarto de miocardio.

Según los resultados presentados ayer en la revista JACC, sólo un 31% de los participantes en el estudio siguen la recomendación de dormir entre siete y ocho horas diarias. “No sabemos si este porcentaje es representativo de la población española pero mi impresión, después de haber vivido en tres países, es que en España se duerme menos que en otros lugares”, declara el cardiólogo Valentín Fuster, director médico del hospital Mount Sinai de Nueva York y director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en Madrid, que ha codirigido el estudio.

Si se confirma que la relación es de causa-efecto, el sueño se unirá a la nutrición y a la actividad física como tercer pilar de la prevención

Esta población que duerme entre siete y ocho horas es la que presenta parámetros cardiovasculares más saludables. Quienes duermen menos tienen mayor riesgo de desarrollar placas de ateroma en las arterias (un 10% más entre 6 y 7 horas; un 27% por debajo de 6 horas). También tienen, de media, niveles más elevados de colesterol, la tensión arterial más alta y más propensión al sobrepeso y la obesidad.

Quienes duermen más de ocho horas diarias, por su parte, parecen tener un riesgo más alto de desarrollar placas de ateroma. Sin embargo, este resultado está pendiente de confirmación en próximos estudios debido al reducido número de personas que forman parte de este grupo en el estudio actual.

No hemos demostrado que la falta de sueño sea la causa de un mayor riesgo cardiovascular”, advierte Fuster. “Posiblemente estemos ante un círculo vicioso en que algunos factores de riesgo cardiovascular afecten al sueño y el trastorno del sueño, a su vez, afecte al riesgo cardiovascular. Pero esto por ahora es una hipótesis”.

Si se confirma que el sueño influye en el riesgo cardiovascular, “recomendar una buena higiene del sueño debería convertirse en una parte de las modificaciones de estilo de vida que se proponen en la práctica clínica diaria”, junto a las recomendaciones sobre nutrición y actividad física, concluyen los autores del estudio en JACC.

Josep Corbella, Barcelona. LA VANGUARDIA, 14-01-2019

Social

Video de la semana

Video Recomendado




JUAN PABLO II
Párroco: "Tenemos que mirar para adelante, decir que es la parroquia de Karadima es tendencioso"
Reabren la joya barroca de la Ópera del Margrave

Humor

Hacia 1770, la moda de las pelucas empolvadas de la aristocracia francesa e inglesa habían alcanzado tal magnitud, que las pelucas podían alcanzar 1,2 metros de alto, y se decoraban hasta con pájaros embalsamados, réplicas de jardines, platos de fruta o barcos a escala.

La falta de higiene (no se las quitaban por semanas o meses) y el volumen de estas pelucas ocasionaba que no sólo piojos y pulgas las infestaran, sino que hasta pequeños ratones hicieran de ellas su hogar.

------------------------------------------