Temas & Noticias



La sociedad literaria y el pastel de cáscara de papa

La sociedad literaria y el pastel de cáscara de papa

La sociedad literaria y el pastel de cáscara de papa

Director: Mike Newell. Guion: Don Roos; Kevin Hood, Thomas Bezucha.Intérpretes: Lily James, Jessica Brown Findlay, Matthew Goode, Michiel Huisman, Katherine Parkinson.124 min. Jóvenes.

Amena y agradable historia sobre un curioso club literario donde el amor a los libros es una forma de resistencia a la ocupación nazi.

Hay películas que no son magistrales pero sí interesantes, amenas y bonitas. El último adjetivo le viene al pelo a la historia que el veterano Mike Newell ha rodado con mimo en bellas localizaciones de Devon, Bristol y Cornualles, además de contar con los siempre eficaces estudios londinenses de la Ealing. Se trataba de recrear la vida en la isla de Guernsey recién terminada la Segunda Guerra Mundial. No esperen 84 Charing Cross Road, que es un libro excelente y una película notable.

Como es sabido, Guernsey y Jersey, islas británicas del Canal frente a Normandía, estuvieron en poder de los alemanes desde junio de 1940 hasta mayo de 1945. Cinco años, son muchos años…

La norteamericana Mary Ann Shaffer escribió una novela que no pudo culminar por su muerte y que terminó Annie Barrows. Un relato epistolar ingenioso y hábil desgrana el desvelamiento de un misterio en el que el amor a los libros tiene una gran importancia como manera de resistencia ante la ocupación nazi. Una joven y afamada novelista londinense viajará a Guernsey para conocer a los miembros de un variopinto club literario con los que ha intercambiado correspondencia y que la han invitado, recién acabada la Guerra, a participar como miembro de honor. Secretos muy bien guardados saldrán a relucir.

Hermosamente fotografiada y con un esmerado diseño de producción, la película cuenta con un estupendo reparto que capitanea la joven Lily James, que fue una conmovedora Natalia Rostova en la excelente miniserie Guerra y Paz de la BBC.

Alberto Fijo. ACEPRENSA

Video de la semana

KATICA ILLÉNYI theremin - O sole mio

Video Recomendado





JUAN PABLO II
Párroco: "Tenemos que mirar para adelante, decir que es la parroquia de Karadima es tendencioso"

Humor

Durante el mandato de Napoleón Bonaparte se pintó un banco de los jardines del Palacio de las Tullerías (por aquel entonces residencia imperial). Para evitar que alguna de las damas de la corte manchara su vestido al sentarse, ordenó colocar a un soldado de guardia con el propósito de avisar que la pintura todavía estaba fresca.

Cuando la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III se instaló en el Palacio de las Tullerías se percató que había un soldado de guardia frente a un banco del jardín.

Tras observar varios días seguidos que dicho asiento siempre estaba vigilado por alguno de los soldados del palacio, se interesó por el asunto y descubrió que aquella orden dada por Napoleón I cuarenta años atrás ¡nadie se había ocupado de anularla!

------------------------------------------------------