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El desplome del bitcoin atiza el miedo al estallido de la burbuja de las criptomonedas

El desplome del bitcoin atiza el miedo al estallido de la burbuja de las criptomonedas

El desplome del bitcoin atiza el miedo al estallido de la burbuja de las criptomonedas

La divisa digital, que ahora ronda los 4.000 dólares, ha perdido el 80% de su valor en un año

El bitcoin vuelve a estar en la picota. La divisa digital que asombró al mundo con un ascenso fulgurante el año pasado —cuando pasó de una cotización por debajo de los 400 dólares (353,45 euros) a rozar los 19.000 (casi 16.800 euros)— hace tiempo que no da más que disgustos a los que invirtieron en ella. Si no hay ninguna sorpresa, 2019 pasará a la criptohistoria como el año que puso un techo infranqueable a las monedas digitales. El bitcoin pierde ahora un 80% desde el máximo alcanzado en diciembre de 2017, según la página Coindesk.

¿Cuándo va a estallar la burbuja del bitcoin? Es una pregunta que los analistas llevan meses tratando de responder. Pues bien, si la burbuja no ha explotado en las últimas semanas, lo ocurrido se le parece mucho. Expertos citados por Bloomberg creen, además, que esta tendencia a la baja va a continuar próximamente. “Bitcoin ya no es aburrido”, aseguraban tajantes la semana pasada los analistas de Bloomberg Intelligence, que anticipan que el precio de la moneda podría caer hasta los 1.500 dólares (unos 1.325 euros).

El valor se ajusta a la regulación

Juan Pedro Gravel, socio de Estrategia Tecnológica de Deloitte, ve “más que posible” que asistamos a un proceso de mayor regulación de las criptodivisas, y que tanto el número como el valor de estas “comiencen a ajustarse a los métodos tradicionales de valoración de activos”.

La innovación tecnológica y financiera genera en ocasiones expectativas irracionales. En las criptomonedas se cruza el hype tecnológico con la burbuja especulativa. El exceso de liquidez en el mercado se aunó con una tecnología atractiva para generar en el caso del bitcoin una sobrevaloración del activo muy llamativa, con valores cercanos a los 20.000 dólares [más de 16.600 euros]”, explica Gravel. El socio de Deloitte añade que estos procesos acaban siempre en una corrección importante que, en el caso del bitcoin, se ha producido “con una violencia inusitada”.

bitcoin

Cotización del bitcoin. BLOOMBERG

El bitcoin cayó hace una semana por debajo de 4.000 dólares (3.534,5 euros), barrera que no había franqueado desde septiembre del año pasado. Desde entonces, esta criptodivisa de enorme volatilidad ha vivido días de euforia, como el pasado día 28, cuando experimentó la mayor subida diaria en meses. Pero las fuertes subidas fueron seguidas de bajadas igualmente virulentas, dejando el valor de la moneda digital el viernes en torno a los 3.500 euros.

Presión reguladora

Las explicaciones para estos altibajos varían de un analista a otro, pero muchos coinciden en algunos factores que tiran a la baja: los desacuerdos en la comunidad de desarrolladores de esta divisa creada en 2008 por una o varias personas con pseudónimo Satoshi Nakamoto; la creciente presión de los organismos reguladores y las dudas en torno a su capacidad de convertirse en un medio de pago habitual.

La gran volatilidad de la moneda virtual

¿Qué es el bitcoin? El bitcoin es una divisa completamente digital basada en transacciones. Nació como sistema de pago para Internet, y a diferencia de otras divisas, no está sometida a una autoridad ni a intermediarios. En algunas empresas y servicios se admiten pagos con ella. Su valor depende de la confianza de los usuarios y de la demanda.

Precio máximo. El bitcoin alcanzó su valor más elevado el año pasado, cuando llegó a cotizar casi a 18.700 dólares a finales de 2017. Sin embargo, tal como subió, volvió a bajar. Dos meses después ya valía menos de 7.000 dólares.

El peor momento. El bitcoin ha perdido en 2018 el 80% de su valor y está viviendo su peor momento este mes, cerca de los 4.000 dólares. Ayer llegó incluso en algunos momentos de la sesión a bajar de los 3.700 dólares.

La caída del valor del bitcoin puede llevar a una huida de inversores que hasta hace poco veían en la divisa digital una nueva mina de oro. El desplome también desincentivará a parte de la comunidad minera, aquellos que se ocupan de crear con potentes ordenadores nuevas monedas, operación para la que gastan ingentes cantidades de electricidad a cambio de una remuneración.

Hace pocas semanas que los desacuerdos en la comunidad de las criptomonedas derivó en una división —fork, en la jerga del sector— del bitcoin cash —que, a su vez, había nacido también en 2017 como escisión del bitcoin—. Este conflicto ha sido también un acicate para la caída del valor.

Es cierto que el bitcoin ha perdido unos 700.000 millones de dólares (más de 618.530 millones de euros) de capitalización en unos meses. Pero es pronto para declarar aún por muerta esta criptomoneda. En anteriores caídas, algunos se han apresurado por certificar su estado de coma. Y, en todas estas ocasiones, han acabado errando. Independientemente de su valor, cada vez más empresas declaran su interés por usar blockchain, la tecnología en la que se basa el bitcoin, para infinidad de utilidades.

Luis Doncel. EL PAÍS, España, 01-12-2018

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Humor

Durante un viaje en avión a Chicago, un amigo del multimillonario Philip Knight Wrigley (1894-1977) le preguntó que por qué seguía publicitando los chicles que fabricaba su empresa si esta ya era la más exitosa en todo el mundo. Wrigley le respondió:

—Por la misma razón que el piloto de este avión deja los motores en marcha cuando ya estamos en el aire.

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El rey español Felipe IV (1605-1665) le pidió al escritor Francisco de Quevedo (1580-1645) que improvisara una cuarteta.

—Dadme pie —le dijo Quevedo.

El rey, creyendo hacer una gracia, le alargó la pierna. Pero el escritor, que siempre fue de respuesta rápida e ingenio agudo, lejos de darse por vencido, improvisó, como le habían pedido, la siguiente cuarteta:

—En semejante postura / dais a entender, señor, / que yo soy el herrador / y vos la cabalgadura.

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