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Los terroristas de Barcelona querían “derrumbar la Sagrada Familia”

Los terroristas de Barcelona querían “derrumbar la Sagrada Familia”

Los terroristas de Barcelona querían “derrumbar la Sagrada Familia”

Los yihadistas detenidos confesaron los planes de la célula a cambio de protección para sus familias

 

La célula terrorista detrás de los atentados en Barcelona y Cambrils el verano pasado tenían como objetivo principal “derrumbar la Sagrada Familia”. Así se desprende de los audios que Voz Populi ha adelantado de los interrogatorios en la Audiencia Nacional a los yihadistas detenidos tras los ataques.

Los terroristas que quedaron con vida accedieron a dar detalles de sus planes, pero pidieron antes protección para sus familias y “una condena corta en una cárcel con gente normal”. Señalaron como máximo culpable de los atentados al imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, ya que este les habría lavado el cerebro a todos.

El testimonio más aclarador es el de Mohammed Huoli Chemlal (en la foto). Él es el encargado de detallarle a la fiscal que la célula empezó a formarse dos años atrás cuando Abdelbaki Es Satty se convirtió en imán de Ripoll. Con quien más se relacionó fue con Younes Abouyaqouub, el conductor de la furgoneta, y Mohammed Hichamy, abatido en Cambrils, y después el grupo se expandió.

Houli Chemlal cuenta que les hablaban de que el martirio también se podía hacer contra monumentos. Necesitó varios interrogatorios en diferentes días antes de contar que querían destruir uno de los emblemas de la capital catalana: “Nos sentaron en un banco y nos dijeron que lo que querían hacer era derrumbar la Sagrada Familia y que teníamos que estar con ellos. Pensamos que eran habladurías, ¿quién la va a poder derrumbar? Y menos unos chicos normales como nosotros”.

Según este testimonio, no estaba claro cómo querían realizar sus planes. Lo que desvela Mohamed Houli es que lo primero que tenían que hacer era preparar las bombas y para ello fueron acumulando bombonas de butano en la casa de Alcanar. Al ver que la cosa iba en serio, este detenido confiesa que empezó a tener miedo y quería echarse para atrás. Temía que lo mataran si abandonaba el barco y llegó a dormir fuera de la casa para evitar represalias.

Dos días antes de que la casa de Alcanar saltara por los aires, matando al imán de Ripoll, Houli Chemlal pudo escuchar como sus compañeros hablaban de coger armas o explosivos ocultos en una montaña y la intención de sumarse al grupo de otro imán procedente de Francia con el que pretendían atentar en Lloret de Mar. El 16 de agosto se produjo la repentina explosión de la vivienda, Houli Chemlal resultó herido y la célula terrorista se vio obligada a improvisar un plan alternativo.

El primero de los arrestados, Driss Oukabir, llegó a pensar en suicidarse o huir tras ver su fotografía en televisión. “La mejor idea que tuve fue entregarme porque yo no he matado a nadie, no he hecho nada. Estaba esperando a que viniese mi novia porque estaba acojonado, para que no me pegasen un tiro”, confiesa el detenido al juez.

Ese miedo a que lo matasen fue lo que propició que Oukabir, según su testimonio, mintiera a los agentes en su declaración inicial. Él fue quien prestó su documentación para alquilar la furgoneta con la que se cometió el atentado en Las Ramblas, pero en un primer momento aseguró que había sido su hermano –fallecido en Cambrils- el que le había robado la identidad para hacer el trámite.

LA VANGUARDIA, Barcelona, 06-09-2018

 

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Al devolver un original no solicitado a un autor novel, el sabio estadounidense Samuel Johnson (1709-1784), sin más miramientos, le dijo:

—Su manuscrito es a la vez bueno y original; pero la parte que es buena no es original, y la parte que es original no es buena.

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Durante la llamada «ley seca» puesta en vigor en Estados Unidos durante los locos años veinte, se vendían unos paquetes de zumo de frutas en los que se podía leer el siguiente mensaje:

«Atención: el contenido de este paquete no debe ponerse en una vasija de barro, mezclarlo con levadura y ocho litros de agua, porque entonces se obtendría una bebida alcohólica cuya fabricación está prohibida».

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