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El legado de Nitza Villapol llega a Miami y con él algunos secretos de la gurú de la cocina cubana

El legado de Nitza Villapol llega a Miami y con él algunos secretos de la gurú de la cocina cubana

El legado de Nitza Villapol llega a Miami y con él algunos secretos de la gurú de la cocina cubana
agosto 23

El legado de la experta en cocina cubana Nitza Villapol llegó a Miami de la mano de la heredera de sus derechos editoriales, Sisi Colomina (en la foto), compiladora de dos nuevos volúmenes de Cocina al minuto, que publicará la editorial Penguin Random House.

 

El libro, que lleva el nombre del programa que Villapol presentó durante más de cuatro décadas en la televisión cubana, se publicó por primera vez en 1950 y desde entonces ha sido reeditado en varias ocasiones, tanto en Cuba como fuera de la isla, incluso en ediciones piratas.

“En Miami se publicaron ediciones no autorizadas por Villapol, por las que tampoco cobró honorarios”, dijo Colomina, historiadora del arte que desde el 2002 estudia y preserva el legado de Villapol.

Colomina tiene una relación de primera mano con la familia porque estuvo casada durante 15 años con el hijo adoptivo de Villapol, Marcos López González, quien a su muerte en el 2016 le legó el patrimonio de Villapol.

En Cuba también se cometieron violaciones, precisó Colomina. “Se publicaron libros con recetas de ella que violaban su autoría”, añadió.

Villapol, fallecida en 1998, es para muchos la “Julia Child cubana”, una pionera de los programas de cocina que luego se hicieron populares en muchos países del mundo. Para otros, fue una figura controversial que decidió quedarse en la isla y dar a conocer recetas de cocina en un país donde la comida y los ingredientes se fueron haciendo cada vez más escasos hasta el punto que muchos solo eran un recuerdo de la etapa precastrista.

“Aquí en Miami la tildan de comunista, la critican por haberse quedado en Cuba, pero están lejos de la verdad. Nitza siempre hizo lo que quiso por encima de cualquiera. Fue muy celosa de su criterio y del propósito que perseguía”, dijo Colomina,

La gurú de la cocina cubana fue muy celosa de su privacidad y por ello se sabe poco de cómo era fuera de cámara.

“No le gustaba cocinar, nunca invitaba a nadie a comer en su casa y prefería la comida salcochada”, contó Colomina.

Villapol nació en Nueva York en 1923, donde sus padres vivieron exiliados por motivos políticos hasta que ella cumplió 11 años.

“Nitza odiaba Estados Unidos. No se sentía a gusto aquí”, dijo Colomina, especulando sobre una de las razones por las que nunca quiso irse de Cuba.

La poliomielitis le impidió caminar desde los 12 hasta los 17 años, lo cual marcó su carácter, que algunos consideraban muy seco y hasta dictatorial.

También influyó en su determinación, e impulsó a que se graduara de la Escuela del Hogar en 1940, aún estando en cama. Más tarde estudió Pedagogía, y ejerció como maestra en las escuelas públicas.

En 1947, un anuncio del empresario Gaspar Pumarejo, fundador de la televisión cubana, la atrajo al medio más prometedor, que aún se encontraba en ciernes.

“Se compró un auto para ir a la entrevista con Pumarejo, y más tarde se hizo ciudadana cubana para trabajar en televisión”, destacó Colomina.

En diciembre de 1948 comenzó a transmitirse en vivo, desde la sala de la casa de Pumarejo en la esquina de las calles Masón y San Miguel, en La Habana, Cocina al minuto. La primera receta que se preparó en el programa fue un pavo navideño.

Villapol se inspiró para el nombre del programa en las recetas rápidas que de niña vio preparar a su madre en el apartamento de Washington Heights, en Nueva York, para los cubanos que visitaban a la familia, entre ellos el escritor Pablo de la Torriente Brau.

“Pumarejo vio en ella ángel y carisma”, apuntó Colomina, quien considera que Cocina al minuto triunfó porque Villapol lo convirtió en una gran aula en la que compartía sus conocimientos como maestra.

Una gran adición a Cocina al minuto fue Margot Bacallao, la perfecta ayudante, que en realidad era la que cocinaba. Bacallao había comenzado en la televisión antes que Villapol, en el programa Tele Hogar, que conducían Araceli López Villalonga y Dulce María Mestre, quienes habían sido maestras de Villapol en la Escuela del Hogar.

“Nitza era zurda y Margot decía que era su mano derecha”, apuntó Colomina, quien fue correalizadora del documental Margot Bacallao, patrimonio vivo de la televisión y de la cultura cubanas, en octubre de 2010.

En la década de 1950, Villapol estudió Dietética y Nutrición en la Universidad de La Habana y en la Universidad de Londres.

Más tarde, estudió Historia del Arte para cumplir con las regulaciones del Instituto de Radio y Televisión (ICRT), que le exigía este tipo de estudios especializados para conservar su estatus como creadora y directora del espacio televisivo.

El programa, que en un principio se trasmitía diariamente, quedó relegado a los domingos en la mañana en los años 80. En 1993, en pleno Período Especial, dejó de trasmitirse. Más tarde se hizo un intento de recuperarlo, pero ya era tarde hasta para la propia Villapol, quien falleció de cáncer en 1998.

Villapol nunca aceptó un director para su programa, no se guiaba por un guión y siempre mantuvo un control férreo del espacio, puntualizó Colomina.

En cuanto a los libros, en la década de los 1950, cuando se publicaron las primeras ediciones de Cocina al minuto, Villapol fue también muy exigente con los anuncios que aparecían en sus páginas, apuntó Colomina.

Los libros se convirtieron en una biblia de la publicidad de la era precastrista, y quedaron como testigos de la abundancia y variedad en las comidas de Cuba. En las recetas, los ingredientes como el azúcar Aspuru o los polvos de hornear Royal siempre iban acompañados de las marcas comerciales.

Para muchos este testamento de su éxito resultó un contraste con la habilidad que demostró Villapol para adaptar sus recetas ante las mayores escaseces después de 1959.

El escritor Antonio José Ponte la describe como “una maestra de la cocina de estación, una estación que ha sido, en Cuba, interminable: la de la crisis”, en el artículo ¿Quién va a comerse lo que esa mujer cocina?, publicado en Diario de Cuba en el 2012.

Colomina resalta que Villapol respondía a las necesidades de la gente. “Ella se vio realizada, fue una maestra para un pueblo y eso lo defendió a capa y espada”.

Con esta cuarta compilación de sus libros, Colomina considera que su trabajo no está concluido.

Los dos nuevos libros de Cocina al minuto que saldrán a la luz en los primeros meses del próximo año incluyen una selección de recetas de Villapol de diferentes épocas, así como datos de su vida y su trabajo.

“Sobre Villapol quedan muchas cosas por decir y otras, por contradecir”, anticipó Colomina en el prólogo de esta nueva edición.

Sarah Moreno. EL NUEVO HERALD, Miami, 14-08-2018

Villapol nunca aceptó un director para su programa, no se guiaba por un guión y siempre mantuvo un control férreo del espacio, puntualizó Colomina.

En cuanto a los libros, en la década de los 1950, cuando se publicaron las primeras ediciones de Cocina al minuto, Villapol fue también muy exigente con los anuncios que aparecían en sus páginas, apuntó Colomina.

Los libros se convirtieron en una biblia de la publicidad de la era precastrista, y quedaron como testigos de la abundancia y variedad en las comidas de Cuba. En las recetas, los ingredientes como el azúcar Aspuru o los polvos de hornear Royal siempre iban acompañados de las marcas comerciales.

Para muchos este testamento de su éxito resultó un contraste con la habilidad que demostró Villapol para adaptar sus recetas ante las mayores escaseces después de 1959.

El escritor Antonio José Ponte la describe como “una maestra de la cocina de estación, una estación que ha sido, en Cuba, interminable: la de la crisis”, en el artículo ¿Quién va a comerse lo que esa mujer cocina?, publicado en Diario de Cuba en el 2012.

Colomina resalta que Villapol respondía a las necesidades de la gente. “Ella se vio realizada, fue una maestra para un pueblo y eso lo defendió a capa y espada”.

Con esta cuarta compilación de sus libros, Colomina considera que su trabajo no está concluido.

Los dos nuevos libros de Cocina al minuto que saldrán a la luz en los primeros meses del próximo año incluyen una selección de recetas de Villapol de diferentes épocas, así como datos de su vida y su trabajo.

“Sobre Villapol quedan muchas cosas por decir y otras, por contradecir”, anticipó Colomina en el prólogo de esta nueva edición.

 

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