Temas & Noticias



Todo el dinero del mundo

Todo el dinero del mundo

Todo el dinero del mundo

Director: Ridley Scott. Guion: David Scarpa. Intérpretes: Michelle Williams, Mark Wahlberg, Christopher Plummer, Romain Duris, Charlie Shotwell, Charlie Plummer. 132 min. Jóvenes. (D)

En 1973, el secuestro de un nieto de Paul Getty, el magnate de la Getty Oil, a manos de la mafia calabresa inundó la prensa internacional. Lo raro es que una historia tan jugosa como esta no hubiera sido llevada al cine, y lo sorprendente es que se estrenen casi a la vez Todo el dinero del mundo de Ridley Scott y Trust, una mini serie de Danny Boyle, ambas sobre la trágica vida de una de las familias más ricas del planeta.

La cinta de Scott, de la que hablamos ahora, tiene todas las señas de identidad del cineasta, el pulso narrativo que atrapa desde el arranque hasta el final –aunque con un recorte mejoraría–, el talento visual y esa forma de concebir el cine como espectáculo, al orquestar imagen, sonido, música, planificación escénica y diálogo. Basta ver el magnífico tráiler (en el que, eso sí, nos lo cuentan todo) con el tema de la banda sesentera The Zombies sonando, para entender la maestría de Scott.

Si a esa factura impecable se le suma el dominio en la creación de arquetipos, de los que funcionan sin matices pero con registros inequívocos y bien trazados, es probable que el espectador entre de lleno en la historia.

A los mandos del personaje femenino está Michelle Williams, quien da vida a una heroína fuerte que juega sus cartas sin lágrimas contra el villano, interpretado finalmente por Christopher Plummer, después de que Kevin Spacey saliera del reparto por sus problemas con la justicia.

Carmen Azpurgua. ACEPRENSA, 22-02-2018

Social

Para leer en familia



Ver mas artículos

Powerpoint de la semana

Video Recomendado

Psiquiatra Marian Rojas Explica Que Es La Ideología De Genero
LA DEVOCION MARIANA DE UN SANTO
Asombroso lo que hizo
Intervención Cerro San Cristóbal

Humor

Doña María Manuela Kirkpatrick, condesa de Montijo, acudía a todos los actos sociales que se celebraban con el propósito de ‘colocar’ a sus hijas Francisca y Eugenia.

Durante una recepción en el Palacio del Elíseo, en 1849, el Presidente de la República Francesa, futuro Napoleón III, fijó sus ojos en su benjamina Eugenia, y quedó prendado de ella.

En un encuentro posterior, el maduro pretendiente quiso ir más allá con la joven, a la que llevaba 18 años de diferencia, y le preguntó cómo podría llegar hasta su alcoba. Sin inmutarse, Eugenia de Montijo contestó: -Por la Iglesia.

El 30 de enero de 1853, él ya convertido en Emperador de los franceses, Napoleón III y la bella española se casaron en la catedral de Notre Dame.

---------------------------------------------------------