Temas & Noticias



Victoria y Abdul

Victoria y Abdul

Victoria y Abdul

Año: 2017.Países: EE.UU., Reino Unido.Dirección: Stephen Frears .Intérpretes: Judi Dench, Ali Fazal, Tim Pigott-Smith, Olivia Williams, Eddie Izzard, Paul Higgins, Adeel Akhtar, Fenella Woolgar, Ruth McCabe, Michael Gambon, Julian Wadham, Simon Callow.Argumento: Shrabani Basu (libro).Guión: Lee Hall.Música: Thomas Newman .Fotografía: Danny Cohen

Sinopsis oficial

La reina Victoria y Abdul

La historia de una extraordinaria e inesperada amistad que surge en los últimos años del reinado de la soberana Victoria (la oscarizada Judi Dench). Abdul Karim (Ali Fazal), un joven secretario indio, se desplaza desde India a Gran Bretaña para participar en el Jubileo de los 50 años de reinado y se queda sorprendido al descubrir que la soberana se interesa por él. La Reina empieza a cuestionar las restricciones que conlleva su posición y entre los dos se fragua una alianza tan improbable como leal, que el círculo doméstico y el más cercano a la Reina se empeñarán en destruir. A medida que su amistad crece, la Reina empieza a ver un mundo cambiante con otra mirada y recupera un humanismo que creía perdido.

Crítica

La monarca y su “munshi”

1887. En Inglaterra se celebran las fiestas con motivo del cincuenta aniversario de la coronación de la reina de Victoria. Dos súbditos venidos de la India serán encargados de ofrecer un presente a la reina. A ésta le caerá en gracia uno de ellos, el joven y apuesto Abul Karim, un indio musulmán, optimista y bondadoso, que pronto se convertirá en su amigo y confidente, ante la desaprobación de la corte.

Una historia sumamente adecuada para ser plasmada en pantalla por el británico Stephen Frears, debido al costumbrismo que desprende, y al respetuoso y a la vez realista y fresco retrato de la anquilosadas costumbres de la monarquía de Inglaterra, algo que ya ofreció con genialidad en La reina. Sabe mostrar así la aburrida y cuadriculada vida de una reina ya casi anciana, que ha de presidir todo tipo de eventos protocolarios con el espíritu de quien se siente sola, llevada de aquí a allá, esclavizada por su cargo y sus deberes, perdidos ya todos los alicientes políticos y sentimentales que podrían aliviar el tedio de sus obligaciones. Abdul será quien durante los últimos años de su vida le abra la puerta a la ilusión, a la naturalidad, quien ampliará su vista más allá de los ceremoniosos actos oficiales.

Valiéndose del libro Shrabani Basu como material de apoyo, Frears logra una película emotiva y agradable, inspirada en hechos reales. El guión de Lee Hall (Billy Elliot) se muestra especialmente lúcido en algunos pasajes encaminados a perfilar los caracteres que ya quedarán definidos para el resto del film: la reina, Abdul, Mohammed, el secretario Sir Henry Ponsonby, etc. El inicio es modélico en este aspecto, además de incluir gags servidos por el director con sabio humor británico. Por el contrario, también se observa en el conjunto poca evolución argumental: una vez mostrada la unión especial entre la reina y Abdul (reducida a una especie de amor a primera vista, más que desarrollada en profundidad), y su no aprobación por los funcionarios de la corte (su hijo, su secretario y su médico, en primer lugar), la película se vuelve algo banal e insulsa, sin situaciones memorables.

Correctamente rodada y ambientada, lo mejor de La reina Victoria y Abdul es sin lugar a dudas la composición de Judi Dench, que trabaja para Frears por cuarta vez en su carrera. No es la primera vez que se mete en el papel de la célebre monarca decimonónica, pues ya ofreció otra cautivadora interpretación de la reina en Su majestad Mrs. Brown, película de John Madden por la que fue nominada al Oscar. Aquí desde luego vuelve a ser dueña y señora del film, con escenas impresionantes –la confidencia de su soledad, la apología personal frente a sus tres estrechos colaboradores, sus palabras en el lecho de muerte– que confirman una vez más su talento y bien podrían ser merecedoras del Oscar.

DECINE21

Social

Para leer en familia



Ver mas artículos

Video de la semana

Video Recomendado



JUAN PABLO II
Párroco: "Tenemos que mirar para adelante, decir que es la parroquia de Karadima es tendencioso"
Reabren la joya barroca de la Ópera del Margrave
Psiquiatra Marian Rojas Explica Que Es La Ideología De Genero

Humor

Durante un viaje en avión a Chicago, un amigo del multimillonario Philip Knight Wrigley (1894-1977) le preguntó que por qué seguía publicitando los chicles que fabricaba su empresa si esta ya era la más exitosa en todo el mundo. Wrigley le respondió:

—Por la misma razón que el piloto de este avión deja los motores en marcha cuando ya estamos en el aire.

------------------------------------

El rey español Felipe IV (1605-1665) le pidió al escritor Francisco de Quevedo (1580-1645) que improvisara una cuarteta.

—Dadme pie —le dijo Quevedo.

El rey, creyendo hacer una gracia, le alargó la pierna. Pero el escritor, que siempre fue de respuesta rápida e ingenio agudo, lejos de darse por vencido, improvisó, como le habían pedido, la siguiente cuarteta:

—En semejante postura / dais a entender, señor, / que yo soy el herrador / y vos la cabalgadura.

------------------------------------------------