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¿QUÉ PRETENDEN?

¿QUÉ PRETENDEN?

¿QUÉ PRETENDEN?

Lillian Calm escribe: “desde un tiempo a esta parte está arreciando una campaña -no sabría decir si contra el pontificado, contra la Iglesia o contra la verdad- radicada en las redes sociales y ahora en los Whatsapp (cada vez más temibles), que tiene su expresión en fotos trucadas, videos híper falseados, vulgares memes y hasta supuestas homilías inventadas qué sé yo por quién y que el Papa jamás ha pronunciado”.

No sé si fue en la Escuela de Periodismo o en mi ya lejana  práctica rofesional que me enseñaron a evitar los títulos en  interrogación. Más aún, a prescindir de ellos. Esta vez haré caso omiso de esas lecciones para preguntar: ¿Qué pretenden?

Porque desde un tiempo a esta parte está arreciando una campaña -no sabría decir si contra el pontificado, contra la Iglesia o contra la verdad- radicada en las redes sociales y ahora en los Whatsapp (cada vez más temibles), que tiene su expresión en fotos trucadas, videos híper falseados, vulgares memes y hasta supuestas homilías inventadas qué sé yo por quién y que el Papa jamás ha pronunciado.

¿Cómo iba a pronunciarlas si ni siquiera son de su autoría?

Algunos ingenuos llegan a comentar: ¿Pero qué importa que no sean del Papa si son palabras tan bonitas?

Es de justicia hacer una distinción entre los mal intencionados (quienes tienen tiempo para cranear todas estas falsedades) y los bien intencionados, que creen ayudar a difundir el pensamiento de Francisco.

La falsa muerte de Benedicto

Comenzaré por el reciente anuncio de la muerte de

Benedicto XVI. Grave, gravísimo. ¿Y por qué es tan grave? Simplemente porque el Papa emérito no ha muerto, y si bien está debilitado por los años acaba de pasar excelentes días junto  a su hermano Georg en el Vaticano.

La agencia ACI Prensa relató los hechos: “El secretario personal de Benedicto XVI, el arzobispo Georg Gänswein, salió al paso de los rumores sobre el estado de salud del Papa Emérito y explicó cómo está realmente Joseph Ratzinger”.

Y continúa: “El 17 de octubre el Prelado respondió al escritor alemán Michael Hesemann, quien le envió un correo en el que le pregunta al arzobispo sobre una frase atribuida a él en Facebook”.

¿Cuál era la frase que jamás pronunció Gänswein?

El Papa Benedicto es como una vela que se desvanece lentamente. Está sereno, en paz con Dios, consigo mismo y el mundo. Él ya no puede caminar sin ayuda y ya no puede celebrar Misa”.

La respuesta de monseñor Georg Gänswein fue inmediata: “La frase que han puesto en mi boca es pura invención. ¡Es falsa y equivocada! Quisiera saber quién es el autor de esta”. Luego señaló que ha “recibido en los dos últimos días muchos mails que hacen referencia a esta frase y estas personas se han preocupado”. E informó que “el hermano Georg Ratzinger ha vuelto a su casa ayer. Ambos han pasado un tiempo muy bueno, creo que han sido de los mejores días”.

Fotoshop para unir a tres Papas

Pero ésta no es la única falsedad que se ha echado a circular. Son muchas las noticias falsas (fake, en inglés). Una célebre falsedad –si es que puede tildarse de célebre- apareció en 2013 y sigue difundiéndose: se trata de una fotografía trucada, en que mediante fotoshop se hace aparecer al Papa Francisco de cardenal entre Juan Pablo II y quien llegaría a ser Benedicto XVI (el cardenal Ratzinger). El hecho ha sido desmentido infinidad de veces… Sin embargo,  el otrora serio y flemático “The Times” la publicó y ACI Prensa aclaró: “La foto en cuestión –en blanco y negro- habría sido tomada en la década de los ‘80 y en ella no figura el entonces sacerdote Jorge Bergoglio. El tercer personaje es el Cardenal Edouard Gagnon”.

Pero luego se confirmó que no era Gagnon, prelado canadiense, sino que el rostro amputado donde se colocó el de Jorge Mario Bergoglio era el del cardenal Luigi Dadaglio, quien fue nuncio en Venezuela y España, y murió en 1990. Como consignó la página “Religión en Libertad”, la foto original (la que luego sería trucada) se encuentra en los archivos de la agencia Associated Press, “su autor fue Massimo Sambucetti y está tomada el 20 de diciembre de 1985 durante la felicitación de Navidad de Juan Pablo II a los cardenales en la Sala Clementina del Vaticano”.

Luego el mismo portal explica: “En esa época, Jorge Mario Bergoglio tenía 49 años y no era ni obispo  (fue consagrado como auxiliar de Buenos Aires en 1992) ni cardenal (fue designado para la púrpura en 2001)”.

Resumen: volaron la cabeza de Dadaglio y la sustituyeron por la de Bergoglio, y así dejaron para la posteridad el falso encuentro de los tres: Wojtyla (aún fuerte y sin achaques), Ratzinger y… el tercero.

Pero a mediados de este año 2017 recibí nuevamente de varias personas (de las que doy fe de su buena intención, pero que cayeron en la trampa), esa mismísima foto en blanco y negro, trucada, como si fuera una novedad y con la siguiente lectura: “En una fotografía única, los últimos tres Papas de nuestra Iglesia. Emociona verlos juntos. Ellos lo ignoraban. ¡¡¡Dios ya lo sabía!!! Muy pocos la han recibido. Disfrútenla!”.

Difícil disfrutar una falsedad. Se puede tener, sí, a los tres papas en un collage, pero sin necesidad de trucar, de inventar nada, de traicionar la verdad. ¿Para qué?

Entre el mal gusto y la megalomanía

Y se difundió ese famoso video que ni siquiera me voy a detener a comentar. Está trucado sobre la base de una toma que le hicieron al Papa y a Donald Trump. Construyeron lo que es más que una mera falta de respeto, pero desgraciadamente hay en este mundo quienes ríen de la imbecilidad.

Finalmente están esos individuos que deben creerse papas (megalomanía puede llamarse ese mal) y redactan especies de homilías pontificias como si fueran del Papa Francisco. Las hay dulzonas y otras abiertamente con olor a New Age, que buscan confundir.  La pena es que muchos se creen el cuento y sin confirmarlas, las siguen difundiendo por mail, Facebook, Instagram, WhatsApp o lo que sea.

Algunos portales como Churchpop han afirmado que los bulos o noticias falsas son el pan de cada día en las redes sociales. Reproduzco: “¿Nunca te has topado con la noticia de una supuesta fórmula secreta recién descubierta para eliminar una enfermedad hasta hoy incurable?

(…) Todos hemos leído alguna vez una de esas noticias  falsas y no son pocos los que las creen y las vuelven virales.

¡Ni el Papa se salva de esos bulos!”.

Falso: alusión a santos con jeans y zapatillas

Y sigue el portal  Churchpop:

 “¿Recuerdan que el Papa Francisco supuestamente dijo que ‘necesitamos santos con jeans y zapatillas’? Es falso (y además el mismo texto se le atribuyó en su momento a Juan Pablo II). ¿La noticia del Papa convocando a un nuevo concilio? También falso. ¿Y las declaraciones de Su Santidad diciendo que “Dios no usa Facebook”? Tampoco lo dijo (…) ¿Cómo puedo saber si una noticia del Papa es falsa o verdadera?”.

Y viene una lista de recomendaciones del mismo portal. Copio:

1. Desconfía de los títulos escandalosos, llamativos (muchas veces mentirosos) con el fin de atraer a la mayor cantidad de visitantes (…) Lo más probable es que se trate de una noticia falsa.

2. Si ya entraste a leer la noticia mira el nombre de la página.

¿En serio podemos creer en una página llamada laverdadqueteocultan.com? ¿Tomaremos en serio una noticia de una web llamada solocreemeamiynoalvaticano.org? Obviamente que no. Existen páginas dedicadas solo a fake news.

3. Contrasta la información con sitios católicos confiables.

Todo lo que diga públicamente el Papa Francisco queda registrado en medios católicos serios. Es simple: Si no aparece allí ES FALSO.

Y recomienda medios serios que siempre están atentos a lo que diga el Papa: ACI Prensa, EWTN Noticias,

ChurchPop español, página web del Vaticano… Por mi parte agregaría “L’Osservatore Romano”, Romereports, Almudi, Aceprensa, encuentra.com, News. Va, Zenit.org y @Pontifex_es (el twitter oficial del Papa).

La tarea es difícil pero poco a poco se va reconociendo qué es del Papa y qué no es.  Incluso se le han llegado a atribuir frases como: “No es necesario creer en Dios para ser buena persona…”; “Adán y Eva no son reales”: “El Corán y la Biblia son los mismo”; “Dejen de ser hipócritas en las redes sociales. Dios no usa Facebook”; “Navidad eres tú…”.

Y más extenso: “Esta vida se va a ir rápido, no pelee con la gente, no critique tanto su cuerpo. No se queje tanto. No pierda el sueño por las cuentas. No deje de besar a sus hijos y a su pareja. No se preocupe tanto en dejar la casa impecable”.

Esto ha llegado a tal extremo que en diciembre de 2015 el mismo Vaticano pidió a los files cuidarse de algún “texto dulzón” que aparezca en internet, falsamente  atribuido al Papa. “Este tipo de textos que circulan por internet atribuidos al Papa Francisco generalmente no dicen en qué fecha y en qué ocasión dijo esas palabras. Porque en tal caso sería fácil para cualquiera ir al sitio internet oficial de la Santa Sede y comprobar si realmente se trata de palabras del Papa”, explicó News.va, el sitio informativo de la Santa Sede, en una publicación en Facebook.

Sí: basta acudir a fuentes vaticanas para comprobar la  veracidad de una información y evitar mensajes teñidos de sincretismo que nada tienen que ver con las enseñanzas de Francisco.

Reitero la pregunta del título: ¿qué pretenden?

Lillian Calm

Periodista

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Hessy Taft, una guagua de padres judíos, apareció en las portadas de las revistas nazis y en los afiches del Tercer Reich al ganar el concurso “Modelo de raza Aria”.

Todo sucedió porque el fotógrafo, sin la autorización de los padres, envió la foto al concurso pensando que sería una buena lección que lo ganara una niña judía como modelo del ario perfecto. --------------------------------------------------------