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La tumba de Cleopatra a punto de ser descubierta

La tumba de Cleopatra a punto de ser descubierta

La tumba de Cleopatra a punto de ser descubierta
septiembre 14

Las excavaciones y la investigación en el templo Taposiris Magna (en la foto) podrían llevar a la tumba de la última reina del Antiguo Egipto gracias a los avances de la tecnología. 

La arqueóloga dominicana Kathleen Martínez está convencida de que un “futuro cercano podríamos estar cara a cara con Cleopatra”, la última reina egipcia, cuya tumba busca desde hace 12 años en un proyecto que ha entrado en su etapa final con la ayuda de las nuevas tecnologías. 

Martínez aseguró que todos los objetos y estructuras que han encontrado en las excavaciones en el templo de Taposiris Magna, en los alrededores de la ciudad egipcia de Alejandría, apoyan su teoría de que es el lugar en el que se encuentran las tumbas de la última faraona, que se suicidó en agosto del año 30 a. C., y su amante, el general romano Marco Antonio. 

Con las últimas tecnologías que han comenzado a aplicar, Martínez consideró que a partir de ahora su proyecto se va a acelerar mucho. En la última excavación, que concluyó en abril, ha tenido la oportunidad de utilizar un radar ruso, que se aplica por primera vez en la arqueología y que “nos ha permitido seguir los túneles desde la superficie”, manifestó. 

Cleopatra, el último eslabón de su dinastía 

Martínez, la única latinoamericana que ha conseguido un permiso de excavación en Egipto, explicó que en la nueva temporada que comenzará el próximo otoño y en la que trabajarán en su equipo tres arqueólogos españoles, “cubrirán con el radar el templo completo que tiene cinco kilómetros, para hacer un plano de todo el área y definir dónde pueden estar nuestros objetivos”. 

Tras estos años de excavaciones, en su mayor parte autofinanciadas, Martínez ha encontrado en Taposiris Magna una estela que es igual a la inscripción que se encuentra en el templo de Philae (Egipto), lo que en su opinión “indica que son dos templos hermanos, los más importantes de adoración de (la diosa) Isis”. 

Es el lugar en el que se encuentran las tumbas de la última faraona, que se suicidó en agosto del año 30 a. C.

Para Martínez, Cleopatra, que fue el último eslabón de la dinastía ptolemaica que gobernó en Egipto durante tres siglos, debe estar enterrada en un templo de Isis porque ella era su “representación viviente”. 

También ha recopilado evidencias de que el templo fue devastado en la misma época de la muerte de Cleopatra y ha descubierto un gran cementerio de la corte de un faraón. 

Al comenzar a estudiar sobre Cleopatra, a la arqueóloga dominicana -cuyo interés por la arqueología comenzó cuando era niña- le fascinó esta mujer que hablaba nueve idiomas, era “filósofa, poeta, astróloga, médica, reina, guerrera y madre de cuatro hijos”, y, sobre todo, sus últimos días y su muerte al verse prisionera del Ejército romano. 

Suicidio de una diosa

Al hacerse morder por un áspid, Cleopatra quiso revivir la leyenda de la serpiente que creó la diosa Isis para que mordiera a Ra, “para no morir como una esclava sino como una diosa”, según Martínez.

Según la teoría de la arqueóloga, Cleopatra negoció con los romanos enterrar a Marco Antonio en el lugar que ella eligiera.

Según la teoría de la arqueóloga, Cleopatra negoció con los romanos enterrar en el lugar que ella eligiera a Marco Antonio, que en su opinión no se suicidó sino que fue víctima de un complot en el que resultó gravemente herido, a cambio de entregar sus tesoros e irse a Roma. 

Pero Cleopatra, tenía otro plan y al llevar a Marco Antonio a Taposiris Magna, donde había túneles y pasadizos y los sacerdotes los iban a proteger, ellos podrían “permanecer juntos para siempre en otra forma de existencia”. 

Encontrar la tumba de Cleopatra sería “el hallazgo más grande de este siglo”, según Martínez, que permitiría no solo “reivindicar a una gran mujer, la única de las cinco faraonas del antiguo Egipto que reinó vestida de mujer, sino también la oportunidad de encontrar al único general romano que estaría momificado”, ya que los romanos utilizaban la cremación. 

Más allá de los tesoros, Martínez cree que en su tumba podría haber guardado papeles importantes de su reinado, y que ahora con la ayuda de la tecnología también podríamos conocer “cómo lucía físicamente, saber si realmente era una mujer hermosa”. 

Le fascinó esta mujer que hablaba nueve idiomas, era “filósofa, poeta, astróloga, médica, reina, guerrera y madre de cuatro hijos

Y en el aspecto personal, para Martínez sería “el hallazgo de un sueño imposible”, al recordar lo complejo que fue obtener el permiso para excavar en Egipto y las dificultades a las que se ha enfrentado durante estos años. 

Pese a su convencimiento, Martínez reconoció que hay algunos arqueólogos de su equipo e incluso el exministro de Antigüedades egipcio Zahi Hawas, quien colabora en su proyecto, que piensan que en Taposiris Magna podrían encontrarse tumbas importantes, como la de Alejandro Magno, ya que han encontrado una réplica a escala del faro de Alejandría, pero no la de Cleopatra. 

“Yo he salido tras la pista de Cleopatra, si encontramos la tumba de Alejandro, estaría muy contenta pero yo seguiría buscando la de Cleopatra”, concluyó.

EL ESPAÑOL, España

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