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El romance que provocó una guerra interna en «Juego de Tronos»

El romance que provocó una guerra interna en «Juego de Tronos»

El romance que provocó una guerra interna en «Juego de Tronos»
septiembre 07

Lena Heady (en la foto) y Jerome Flynn no pueden compartir ni escena

 

Lena Headey y Jerome Flynn mantuvieron un romance durante 2002 que no acabó bien. Durante algún tiempo ambos actores mantuvieron las apariencias, pero actualmente no se pueden ni ver.

No obstante, este detalle debió de pasar desapercibido para los productores de «Juego de Tronos», ya que ambos forman parte del rodaje de la célebre serie de ficción.

Los actores que encarnan a Cercei Lannister (Lena Heady) y Bronn (Jerome Flynn) se odian hasta tal punto que no pueden compartir escena, así que los productores tienen que hacer verdaderos malabarismos para que no coincidan en el mismo texto.

De hecho, según declaró un miembro del equipo de la serie al diario «Telegraph» en el año 2004, una nota informativa dispuesta en el plató indicaba al equipo de la serie de que ambos actores no podían coincidir durante el rodaje.

Además, confesó que «Jemore y Lena no se hablan y nunca están en la misma habitación al mismo tiempo», lo cual indica que su enemistad es algo conocido por todos.

La mala relación se había ocultado durante cierto tiempo, pero en el último capítulo de la séptima temporada se desvela la enemistad existente entre ambos. En él, Bronn se marcha a beber a una taberna justo en el momento en el que aparece Cercei en escena. Y no por ninguna razón referida a la serie, simplemente para no coincidir con ella.

ABC, España, 30-08-2017

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A comienzos de siglo XVIII reinó en Prusia un hombre muy temperamental. Federico Guillermo tenía la costumbre de pasear sin escolta por las calles de Berlín. Cuentan que cuando encontraba alguien que le desagradara, lo que ocurría con frecuencia, no dudaba en golpearlo con su bastón. Por esa razón cuando la gente lo veía a lo lejos, prudentemente huía lo más rápido posible.

En cierta ocasión, como de costumbre, el rey avanzaba golpeando el suelo con su bastón. Un berlinés, tomado por sorpresa, tratando de huir del monarca, se ocultó en un portal. Ahí lo sorprendió Federico Guillermo, y lo increpó de inmediato:

- Eh, tú, ¿A dónde vas?

El pobre hombre, que temblaba de miedo, le indicó con la cabeza una la puerta.

- ¿Vives ahí?, lo interrogó.

El hombre hizo un gesto de negación.

- ¿Es la casa de un amigo tuyo? Volvió a preguntar.

- No, Majestad.

El rey lo miró con sospecha,

-Entonces, ¿por qué entras en ella?

El hombre tuvo miedo de que se le considerara como ladrón, así que confesó:

- Lo hacía para evitar encontrarme con su Majestad. Federico Guillermo lo miró extrañado.

- ¿Y por qué quieres evitarme?

Bajando la vista, decidió decirle la verdad:

- Porque tengo miedo de su Majestad.

Al escuchar esto, Federico Guillermo montó en una de sus famosas rabietas. Agarró al infeliz por el cuello, lo sacudió violentamente, y lo increpó:

- ¿Cómo te atreves a tener miedo de mí? ¡Soy tu rey, así que tienes que amarme! ¡Ámame, desgraciado! ¡Te ordeno que me ames!

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