Temas & Noticias



Emmanuel Macron adopta un perro y lo llama Nemo

Emmanuel Macron adopta un perro y lo llama Nemo

Emmanuel Macron adopta un perro y lo llama Nemo
agosto 30

Cruza de Labrador y Grifón, y bautizado en honor al personaje de Julio Verne, la mascota ya participó de su primera reunión de gabinete.

El presidente francés, Emmanuel Macron, adoptó este fin de semana, en un refugio de la Sociedad Protectora de Animales, a un perro cruce de raza Labrador y Grifón al que ha bautizado como Nemo, informan hoy los medios franceses.

El nuevo animal de compañía del Elíseo recibió su nombre en honor del capitán Nemo, célebre personaje de la novela de Julio Verne “Veinte mil leguas de viaje submarino”, por la que Macron siente una especial predilección.

Nemo asiste también a la primera reunión del consejo de ministros francés tras el descanso vacacional, en el Palacio del Elíseo en París (Francia)./ EFE

El perro, de color negro y de entre uno y dos años de edad, sustituye a Philae, la labrador del ex presidente François Hollande que la federación de antiguos combatientes franceses de Montreal le regaló en diciembre de 2014 y que abandonó la residencia junto a su dueño el pasado mayo.

La llegada de un can al Elíseo es prácticamente una tradición presidencial en Francia, ya que los ex presidentes Valéry Giscard d’Estaing, François Mitterrand, Jacques Chirac y Nicolás Sarkozy también tuvieron un labrador durante sus mandatos.

macron

Nemo sigue los pasos de Emmanuel Macron y el primer ministro Edouard Philippe en el Eliseo. / AFP

Los perros de Chirac y Sarkozy, de nombre Maskou y Estrie, respectivamente, también procedían de Montreal, en su caso ofrecidos por la Facultad de Veterinaria de la ciudad canadiense.

CLARÍN, Argentina, 28-08-2017

Social

Powerpoint de la semana

Video Recomendado

Impresionantes Pinturas 3D del Artista Edgar Muller
La risa de Juan Pablo II
Lo que está detrás de la ideología de género (Benigno Blanco)
Loving Vincent - Trailer 2016 (web)

Humor

Hacia 1770, la moda de las pelucas empolvadas de la aristocracia francesa e inglesa habían alcanzado tal magnitud, que las pelucas podían alcanzar 1,2 metros de alto, y se decoraban hasta con pájaros embalsamados, réplicas de jardines, platos de fruta o barcos a escala.

La falta de higiene (no se las quitaban por semanas o meses) y el volumen de estas pelucas ocasionaba que no sólo piojos y pulgas las infestaran, sino que hasta pequeños ratones hicieran de ellas su hogar.

----------------------------------------------------

Cuando los conquistadores ingleses llegaron a Australia se asombraron al ver unos extraños animales que daban saltos increíbles.

Inmediatamente llamaron a uno nativos e intentaron preguntarles mediante señas qué era eso.

Al notar que siempre decían “Kan Ghu Ru” adoptaron el vocablo inglés “kangaroo” (canguro). Los lingüistas determinaron tiempo después que los indígenas querían decir “No le entiendo”.

----------------------------------------------------