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La Revolución del Violín

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La Revolución del Violín
julio 14

Sinfonía por el Perú, semillero del tenor Juan Diego Flórez, espera educar a un millón de niños en el arte de la música.

Antes de visitar el núcleo Enel de Sinfonía por el Perú, ubicado en el colegio Andrés Bello de la avenida La Marina, Juan Diego Flórez no sabía que tendría un inesperado pero afable reencuentro con el pasado. Uno en el que ya podía adivinarse la aparición de un deslumbrante talento de la lírica. Ocurrió tras el brevísimo recital ofrecido por un grupo de niños recién iniciados en el oficio de tocar el violín. Entre fotos y abrazos, una mujer pidió la palabra. Le contó al tenor que en los ochentas ella fue promotora de un concurso de canción criolla organizada por el Ministerio de Educación. El ganador fue Juan Diego, quien pudo recordar ese episodio de su infancia, pese a las trampas de la memoria. El Teatro Municipal fue el lugar de la premiación.

Revista CARETAS, Perú, 06-07-2017

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Cuenta la historia que en el transcurso de la Campaña de Tarapacá, un soldado fue premiado por su valor en el combate. El día de la condecoración, el brigadier Erasmo Escala vio que el soldado tenía puesta la medalla al lado derecho, y le dijo:

-Hombre, ¿no sabe que las medallas van al lado del corazón?
A lo que el aludido, algo ebrio, le contestó:
-Mi general es que los chilenos tenemos el corazón tan grande que nos cubre todo el pecho.

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Una noche en que el Presidente de la República Domingo Santa María paseaba por la Plaza de Armas de Santiago, vio a un borracho durmiendo en uno de los bancos. El presidente intentó despertarlo tocándolo con su bastón. El borracho sintiéndose interrumpido, solo se dio vuelta de posición, pero como don Domingo insistió, el ebrio preguntó algo soñoliento y malhumorado:
- ¿Quién molesta?
A lo que el Presidente de la República respondió: - Santa María
El borracho, sin inmutarse y con los ojos cerrados, contestó:
- Ora pro nobis ....... y siguió durmiendo.
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