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Desarrollan una técnica que permite diagnosticar de forma precoz alteraciones en el oído, como el vértigo de Ménière

Desarrollan una técnica que permite diagnosticar de forma precoz alteraciones en el oído, como el vértigo de Ménière

Desarrollan una técnica que permite diagnosticar de forma precoz alteraciones en el oído, como el vértigo de Ménière

Un equipo de especialistas de la Clínica Universidad de Navarra ha desarrollado una nueva técnica diagnóstica, que se realiza mediante resonancia magnética con contraste intravenoso que, a las 4 horas de su administración, permite visualizar el líquido alterado en el oído interno y diagnosticar de forma precoz posibles alteraciones tempranas en el oído contralateral sin síntomas, como las que origina la enfermedad de Ménière.

Un equipo de especialistas de la Clínica Universidad de Navarra ha desarrollado una nueva técnica diagnóstica, que se realiza mediante resonancia magnética con contraste intravenoso que, a las 4 horas de su administración, permite visualizar el líquido alterado en el oído interno y diagnosticar de forma precoz posibles alteraciones tempranas en el oído contralateral sin síntomas, como las que origina la enfermedad de Ménière.

Según señalan los especialistas en Otorrinolaringología y en Radiodiagnóstico de la Clínica Universidad de Navarra, para este procedimiento es necesario un equipo de resonancia magnética de 3 Teslas de potencia, la máxima permitida actualmente en el estudio del cuerpo humano.

Hasta la fecha, el equipo de la Clínica ha realizado ya 130 exploraciones mediante este procedimiento, una de las series más amplias de pacientes estudiadas en España. Se trata del único centro que realiza de forma rutinaria esta técnica para el diagnóstico de dicha patología.

La enfermedad de Ménière, también denominada vértigo Ménière, se caracteriza en sus síntomas más habituales por presión en el oído enfermo, pérdida de audición, percepción de ruido en el oído o acúfenos (tinnitus) y vértigo. Afecta aproximadamente a 2 de cada 1.000 personas, especialmente en el tramo de edad de 40 a 60 años.

“La frecuencia de las crisis es irregular y actualmente se desconocen las causas de esta enfermedad. No obstante, se intuyen alteraciones a nivel molecular y se contempla la autoinmunidad como otra línea de trabajo”, explica el doctor Nicolás Pérez, especialista en Otorrinolaringología de la Clínica y experto en vértigos.

REQUIERE UNA ESTRECHA COLABORACIÓN MULTIDISCIPLINAR

Lo que consigue la resonancia con contraste es visualizar si existe una dilatación del espacio endolinfático, lo que se conoce como hidrops endolinfático, rasgo definitorio de la enfermedad de Ménière. En el oído normal, el líquido más abundante es la perilinfa, que con esta técnica se observa brillante. En el oído alterado por Ménière, el líquido más abundante es el endolinfático, que es el que no se tiñe de contraste y se ve oscuro.

“Se trata de un procedimiento de diagnóstico no invasivo y muy preciso”, destaca el especialista en radiodiagnóstico de la Clínica, quien explica que la secuencia principal de resonancia magnética que se utiliza para poder realizar este diagnóstico se denomina T2 FLAIR.

Es una secuencia de uso habitual en RM cerebral pero que, con ciertas modificaciones y en equipos de altas prestaciones, permite discriminar el componente endolinfático del perilinfático a las 4 horas de la administración de contraste intravenoso.

Desde el centro destacan que la realización de esta prueba como procedimiento habitual de diagnóstico requiere una estrecha colaboración multidisciplinar de los otorrinolaringólogos con los radiólogos especializados de la Clínica y de la enfermería especializada, además de precisar una eficaz gestión de los equipos de resonancia magnética.

Europa Press/LA VANGUARDIA, Barcelona

 

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