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Falló un gol solo, pero anotó en el momento justo: La intensa y eufórica noche de Santiago Silva ante Flamengo

Falló un gol solo, pero anotó en el momento justo: La intensa y eufórica noche de Santiago Silva ante Flamengo

Falló un gol solo, pero anotó en el momento justo: La intensa y eufórica noche de Santiago Silva ante Flamengo
marzo 16

El delantero vivió de todo en una jornada en la que marcó el solitario tanto en la trabajada victoria de los cruzados sobre los brasileños en la Copa Libertadores.

Con su destape frente a Antofagasta el fin de semana, Santiago Silva ya había acallado en algo las duras críticas tras no marcar en sus primeros seis duelos con Universidad Católica.

Pero aún le faltaba completar una actuación de esas para recordarlas y aquella llegó anoche en el triunfo 1-0 sobre Flamengo por Copa Libertadores.

Ratificado como titular por Mario Salas, Silva recorrió una jornada en la que vivió un carrusel de emociones y que al final lo terminó consagrando casi como un nuevo ídolo del club de la franja.

Desde el inicio al charrúa le costó entrar en juego ante una defensa visitante que no le perdía pisada y cuando el reloj marcaba los 18′, protagonizó una jugada con la que se ganó varios reproches.

La zaga de Flamengo se equivocó al salir jugando desde el fondo y la pelota le quedó servida al charrúa, quien quedó mano a mano con el portero Alex Muralha.

Era un gol de esos cantados, pero el ex Boca Juniors se nubló y sacó un remate muy apurado que el golero del “Rubro Negro” controló, provocando el lamento de todos los forofos en la precordillera.

De hecho, en la tribuna Sergio Livingstone se escucharon algunos insultos contra el oriundo de Montevideo. En cancha, el “Tanque” solo atinó a tomarse su calva cabeza ante tamaña opción marrada.

Pese a ello, el uruguayo no se amilanó y siguió poniendo ganas. También sacó a relucir su chapa de líder, al discutirle varios cobros al árbitro peruano Diego Haro.

En el complemento, Silva se inmiscuyó en la refriega, yendo al choque con los centrales cariocas y por momentos saliendo del área, con el fin de darle espacios a sus compañeros.

Hasta que llegó el minuto 74, el que desató la algarabía total en la precordillera. Tiro libre por derecha de Fuenzalida y el atacante con un rechazo espectacular les ganó a todos clavando un cabezazo formidable.

Silva salió corriendo y festejó de manera eufórica, siendo abrazado incluso hasta por los suplentes.

Pitazo final y el héroe de la noche otra vez se llevó los abrazos. También la total ovación de los aficionados, quienes terminaron aplaudiendo y vitoreando al ex Vélez, quien a punta de goles y esfuerzo conquistó a los simpatizantes franjeados.

Una contrastante jornada que terminó premiando al ariete y la que fue destacada por el capitán Cristián Álvarez.

“Así son los goleadores. Hacen el primero y se les abre el arco. Estamos muy felices, porque él lo necesitaba y el equipo lo necesitaba a él”, consignó el defensa.

De esta forma, el “Tanque” comienza a revertir su mal inicio con una intensa y brillante actuación en la que inició su romance con la hinchada cruzada…

EMOL, 16-03-2017

 

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Hacia 1770, la moda de las pelucas empolvadas de la aristocracia francesa e inglesa habían alcanzado tal magnitud, que las pelucas podían alcanzar 1,2 metros de alto, y se decoraban hasta con pájaros embalsamados, réplicas de jardines, platos de fruta o barcos a escala.

La falta de higiene (no se las quitaban por semanas o meses) y el volumen de estas pelucas ocasionaba que no sólo piojos y pulgas las infestaran, sino que hasta pequeños ratones hicieran de ellas su hogar.

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Cuando los conquistadores ingleses llegaron a Australia se asombraron al ver unos extraños animales que daban saltos increíbles.

Inmediatamente llamaron a uno nativos e intentaron preguntarles mediante señas qué era eso.

Al notar que siempre decían “Kan Ghu Ru” adoptaron el vocablo inglés “kangaroo” (canguro). Los lingüistas determinaron tiempo después que los indígenas querían decir “No le entiendo”.

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