Temas & Noticias



Efecto Odebrecht

Efecto Odebrecht

Efecto Odebrecht

Ministro Thorne: Escándalo Odebrecht hace tambalear el plan de reactivación económica. 

Paralización en cadena de los grandes proyectos de infraestructura amenaza con desencadenar la ruptura de la cadena de pagos. 

La posibilidad de una ruptura de la cadena de pagos  empieza a poner nervioso al sector financiero. Y algunas dependencias del Estado contribuyen con granitos de arena poco bienvenidas.  Parecen haber caído en oídos sordos las recomendaciones del  juez Sergio Moro quien fue clarísimo respecto a que “deben estimularse a las empresas que decidan colaborar con la justicia, y no castigarlas más que aquellas que no colaboran”.

Odebrecht, ahora acosada financiera y penalmente, es una constructora desproporcionadamente grande debido a sus contratos públicos. Si su caída arrastra a Graña y Montero y otras constructoras peruanas podríamos llegar a una crisis tan severa como la de 1999, según algunos.

Solo la terminación del contrato del gasoducto sur peruano a fines de enero  castigará el PBI 2017 en 0,5%, según el Ministerio de Economía.

A eso se suma que ya están paralizadas las obras de las irrigaciones de Olmos en Lambayeque y Chavimochic III en La Libertad, las más importantes de la historia, así como el sistema de autopistas Rutas de Lima en la capital.

La suspensión de las obras ya está afectando a un vasto número de acreedores y proveedores, a lo que se suma el  DU 003 que obliga a las entidades del Estado (las principales deudoras de esas empresas) a retener los pagos; con lo cual estas empresas dejarán de tener recursos disponibles para atender sus propias deudas laborales, comerciales, bancarias, etc.

La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) ha pedido que se informe la posición de  Odebrecht y de todas sus  empresas vinculadas inmediatamente después de que el Ejecutivo promulgara el DU 003 el 13 de febrero pasado.

En juego inmediato hay 15,000 puestos de empleo directos. Y esto es el comienzo.

Una eventual fractura financiera  de Odebrecht y Graña y Montero –las dos mayores empresas de ingeniería y construcción del país– comprometerían más de 50,000 empleos. Sumando los puestos indirectos realmente afectados y se añaden los dependientes de cada puesto se hablaría de no menos del 5 % de la población. Números de espanto.

Un resumen acertado de las cosas lo dio acaso involuntariamente el presidente de la CONFIEP, Martín Pérez: “Odebrecht fregó al Perú”.

En un esfuerzo por desmarcarse del escándalo y señalar a la opinión pública su compromiso contra la corrupción, el gobierno promulgó el DU 003 a inicios de febrero.

Dicha norma comprende medidas extraordinarias para asegurar la continuidad de los proyectos y garantizar que no fugue el dinero para pagar las fianzas y las penalidades por daños y perjuicios contra el Estado.

Las medidas deben aplicarse a las empresas o personas que hayan sido condenadas (sentenciadas), o hayan confesado que cometieron delitos contra la administración pública o lavado de activos.

El DU 003 decretó la suspensión de realizar transferencias al exterior de capitales o dividendos sin previa autorización del Ministerio de Justicia.

A su vez, prohíbe la adquisición de acciones u otros valores representativos de derechos de participación emitidos por empresas o personas sentenciadas por delitos de corrupción salvo que lo autorice el Ministerio de Justicia, quebrando principios básicos del derecho de propiedad.

Además, ordena a las entidades del Estado que deban algún pago a las empresas o personas señaladas a retener el dinero y depositarlo en una cuenta denominada “Fideicomiso de Retención y reparación – FIRR. Esta medida, sin embargo, la están aprovechando algunos como un indebido paraguas burocrático para eludir responsabilidades y hacer que los proyectos caigan en la parálisis que el DU 003 busca evitar.

odebrecht

50,000 puestos de empleo en peligro.

Por ejemplo, Electroperú no ha cancelado a la Central Hidroeléctrica de Chaglla, de Odebrecht, el importe correspondiente a la energía que esta suministró en enero, causando en el sistema financiero el equivalente a un choque eléctrico.

A la fecha, Odebrecht ha admitido ante el Departamento de Justicia de EE.UU. y el Ministerio Público del Perú que pagó sobornos en la carretera Interoceánica,  la Línea 1 del Metro de Lima y la campaña electoral de Ollanta Humala en el 2011.

Ni Chaglla ni Olmos o Chavimochic figuran en la lista negra de sobornos confesados,  pero el escándalo ya ha comprometido seriamente sus operaciones.  Se teme por ello que la ruptura de la cadena de pagos se vuelva sistémica.

Para unos el DU está en lo correcto. Para otros, ha sido contraproducente y  gatillará la paralización de las obras y la ruptura de pagos que precisamente es lo que intenta prevenir la norma.

Hay pasajes que revelan cierto apresuramiento en su redacción. El artículo 2 es aplicable a las personas jurídicas que hayan sido ‘condenadas’ lo que es un imposible jurídico. Debió decir ‘sentenciadas’. Sin embargo, hay que reconocer que en el medio del maremágnum hay en  el gobierno gente que piensa en enrumbar la nave.

El artículo 3 suspende la remesa de las utilidades al exterior, salvaguardadas por el art. 64 de la Constitución, sin ningún atenuante. Para puristas (y también para convenidos), no hay urgencias ni emergencias. Ahí está la discusión.

Por cierto, la vigencia del decreto para todo caso de delito contra la administración pública o lavado de dinero abre el abanico de manera peligrosa a otra empresa que nada tiene que ver con ‘Lava jato’. En el Perú se presentan nueve mil denuncias al año de ese tipo.

El premier Fernando Zavala precisó que la norma está acotada y va dirigida a Odebrecht y las empresas asociadas que resulten responsables. Ahí está el problema.  EL decreto se encuentra en el límite constitucional respecto a que no se debe legislar con nombre propio.

De acuerdo al Minjus, un paso adicional y el decreto en efecto  colisionaba con la Constitución, pero todo depende de qué lado estaba la ministra. Para que eso no ocurra apareció el Minjus en la película.

Por cierto, al frente de los demolicionistas el congresista Víctor Andrés García Belaunde denunció que el DU 003 “libera a consorcios coimeros”.  Acaso así lo crea porque Odebrecht no se pronunció en contra. La verdad es que solo decretar la suspensión de pagos del Estado puede ser suficiente para acelerar la quiebra de los proyectos, precisamente lo que se busca evitar.

Si eso ocurre, el gobierno tendría que salir al rescate, como ocurrió en la crisis de fin del siglo XX cuando se tuvo que inyectar US$ 400 millones para salvar a los bancos, suma que después creció. Un salvataje como ese no castigaría a los accionistas que lo deben; por el contrario, los salvaría igual que en dicha ocasión.  

El escándalo Odebrecht es un mazazo en medio de una frágil cristalería. A pesar de  las medidas dictadas en el marco de las facultades delegadas, la inversión privada no se reactiva y la demanda agregada sigue cayendo. Estamos aplanados.

El BCR observa la dinámica en silencio pero con creciente preocupación y ofrece “estímulos monetarios” o sea aspirinas.

El escenario que se anticipa para abril, si  se reanuda la Legislatura Ordinaria del Congreso en medio de una crisis económica, es el de una muy difícil coyuntura política.

REVISTA CARETAS, Perú, 02-03-2017

Social

Powerpoint de la semana

Video Recomendado


el collar
Los arboles más bellos y hermosos del mundo
¿Qué es la ideología de género?

Humor

Al rey Felipe IV de España le gustaba que le llamasen “el Grande”.

Tras la pérdida de Portugal, el siempre ingenioso Duque de Medinaceli dijo en cierta ocasión:

-A Su Majestad le pasa como a los hoyos, que cuanta más tierra pierden, más grandes son

----------------------------------------------------

En el año 1780 el Rey Federico II “el Grande” de Prusia, que era un gran escéptico respecto a los avances de la medicina, le preguntó a su médico personal el Dr. Johann Georg Zimmermann:

-Dígame, sinceramente, doctor ¿de cuántos pacientes lleva su muerte en la conciencia?

A lo que el galeno respondió:

-De unos trescientos mil menos que Vos, Majestad.

----------------------------------------------------