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“Cömidiya hungárika”

“Cömidiya hungárika”

“Cömidiya hungárika”
noviembre 17

“La gran barrera para entenderse en Hungría es el idioma, raro, muy raro, y difícil, pero con un poco de música de Haydn y otro poco de vino Tokay todo se compone…”

Es poco lo que uno sabe de húngaros. En verdad, pocos en la misma Europa saben mucho. Es escandaloso, por ejemplo, que Brahms les haya puesto “húngaras” a unas rapsodias que son, más bien, gitanas, o que se confunda lo húngaro en general con lo gitano en particular. Otra verdad: los gitanos han pasado por el planeta confundiéndolo todo. En Inglaterra los llaman “romany”, como si fueran rumanos o hablaran lengua romance. Y en España tienden a mostrarlos como la quintaesencia de lo castizo a los turistas y a los no tanto: todo ese flamenco lleno de zapateaduras, engallamientos, pucheritos y enredo de dedos no se ve más que en Andalucía. ¡No fuera a bailar algo por el estilo alguna palurda de Castilla la Vieja, con zuecos y delantalito puesto!

Tampoco los húngaros son, propiamente, los hunos, aunque aquí nos bajan dudas. Pero todo es confuso: como dice el chiste, no son “ni los hunos ni los otros”. Claro que si fuéramos húngaros, nos ofenderían si nos creyeran hunos, quienes comían solo carne cruda puesta entre la montura y el lomo del caballo, para machacarla un poquito, entibiarla otro poquito, y aprovechar otro poquito el abundante sudor caballuno, único aliño que les resultaba paladeable. No tenían tiempo que perder, galopando a la degollina de gordos y decadentes romanos que vivían por aquellos andurriales. Hoy los húngaros disfrutan de una de las mejores comidas de Europa, refinada y, como la francesa, cargadita al vino y la crema. Solo que en Hungría se usa crema ácida y muchísimo pimentón.

La gran barrera para entenderse en Hungría es el idioma, raro, muy raro, y difícil, pero con un poco de música de Haydn y otro poco de vino Tokay todo se compone, y queda uno dispuesto incluso a disculpar que el rico guiso de hoy se llame nada menos que Badacsonyi borban sült csirke. Lo de “Badacsonyi” es por el tipo de vino blanco usado. Hasta donde es posible colegir, lo de “csirke” es por el pollo. El resto, sepa Moya.

Badacsonyi borban sült csirke

Pique ½ media cebolla chica. Sofríala en 4 cdas mantequilla hasta que esté transparente. Corte una pieza de tocino ahumado de 100 grs en cubitos. Póngalos en una olla de fondo grueso y cocine a fuego lento para que suelten la manteca. Agregue las chalotas con su mantequilla, 2 hojas de laurel y 1 cda colmada de estragón fresco picado (o ½ de seco). Agregue un pollo limpio y trozado, junto con una cdta de té de miel disuelta en una tacita de café de agua. Revuelva, tape la olla y cocine a fuego lento 10 minutos. Añada 125 grs de champiñones rebanados y 2 tazas de vino blanco seco (por ejemplo, un sauvignon blanc). Sal y pimienta. Cocine hasta que el pollo esté tierno y se haya evaporado casi todo el líquido. Sirva con arroz.

Ruperto de Nola. EL MERCURIO, 13-11-2016

 

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—Escríbale una carta reclamándole los cien mil dólares que le debe. Seguro que él le contestará diciéndole que está en un error, que no son cien mil, que sólo son cincuenta mil. Y así ya tendrá usted su reconocimiento de deuda.

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