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Disney demanda a la academia de sables de luz de EEUU… ¿Y la española?

Disney demanda a la academia de sables de luz de EEUU… ¿Y la española?

Disney demanda a la academia de sables de luz de EEUU… ¿Y la española?

Se aplique a lo que se aplique, todo lo que tenga que ver con Star Wars es un triunfo seguro. Merchandising, música, disfraces… Y claro, la lucha de sables de luz. Las coloridas coreografías de los protagonistas son baile oficial para los fans de la saga galáctica, y no falta quien, a partir de sus movimientos, ha creado un auténtico lenguaje visual. Y lo enseña, claro. 

En el contexto de la competencia feroz en el mercado de las marcas, el imperio Disney ha decidido contraatacar. En 2005, cuando Disney aún ni imaginaba hacerse con los derechos de Star Wars, el instructor de lucha con espadas neoyorquino Flynn Michael -que había visto la primera película de la saga 32 veces en 1977- creó un equipo de sables de luz, con una coreografía para la cabalgata de Halloween Greenwich Village, en Manhattan. 

Su idea tuvo tanto éxito que la gente reclamaba en masa que les enseñaran a luchar como ellos. Así nació New York Jedi, inicialmente como un grupo que se juntaba para practicar lucha de sables de luz. Pero aquella idea cuajó, y hoy Michael es dueño de toda una red de escuelas y un método de instrucción inscrito como Lightsaber Academy. 

“Me di cuenta de que Geroge Lucas había creado el arquetipo ideal de todas las mejores disciplinas existentes”, confesaba al Telegraph. “Me pegaban de pequeño, y el sable de luz saca al héroe que llevas dentro para que puedas defenderte por ti mismo”. Lo suyo era un negocio floreciente que no parecía importar a los verdaderos autores de la historia. 

Ese logo se parece demasiado al mío

Pero llegó 2012 y Disney compró Lucasfilm. Invirtió 4.050 millones de dólares y no pensaba dejar escapar ni la menor oportunidad de negocio. Tampoco la del monopolio del combate con sables de luz. Así que empezó a dar toques a Michael, y él contestaba con el registro de su marca Lightsaber Academy. Y Disney se cansó.

El pasado viernes, Lucasfilm registró una demanda contra el imperio de escuelas de sables de luz americano. La filial de Disney alegaba que la academia “utiliza regularmente las marcas registradas de Lucasfilm sin autorización para hacer negocio”. Además de una terminología inspirada descaradamente en las castas de la saga, una apropiación evidente, según el texto legal, es la del logo.

“Además de otras actividades ilícitas, los acusados utilizan un logo que es casi idéntico e invita a confusión con el logo de la Orden Jedi: con forma redondeada, con seis formas de alas curvas (tres por cada lado), y una estrella de ocho puntas con las de los extremos superior e inferior atravesadas por una línea vertical”. Para muestra, un botón.

Tocarle los negocios a Disney sale caro, y el gigante del entretenimiento pide, en concepto de indemnización, dos millones de dólares por cada una de las marcas registradas que Lightsaber Academy ha utilizado sin permiso.

¿Y la academia española?

Hace apenas unos meses, Madrid se despertó con una escuela de combate con sables de luz, la Light Saber Combat Academy, que acaba de abrir una segunda sede en la capital y dice estar en proceso de expansión a otros puntos de la geografía española. Se trata de una filial de la italiana Ludosport, que ha convertido la coreografía de las películas en un deporte con sus reglas, sus niveles y su jerarquía. 

“No enseñamos el combate con sables de luz como se ve en las películas, lo nuestro es un deporte más parecido a las artes marciales, con técnicas creadas desde la nada, aunque obviamente inspirado en Star Wars”, explica Guillermo Serra, rector de Ludosport Madrid. 

El día que saltó la noticia de la demanda cundió el pánico. “Empezaron a saltar noticias que utilizaban fotos nuestras, pero nosotros no éramos los demandados. Se está liando gordísima”, reconoce Serra. Así que desde Italia enviaron una circular interna tranquilizadora. “Nos dijeron que no teníamos que temer nada, que Lucasfilm no tenía intención de tomar medidas legales contra nosotros”, cuenta.

disney

Una clase en la academia de Ludosport en Madrid. SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL

La cosa es diferente, en este caso, según los responsables de Ludosport. Empezando por el nombre. Cuando abrió la primera academia en Milán, hace ya una década, sus creadores consultaron con Lucasfilm: ¿podrían llamarse lightsaber academy? “Acordaron con la productora separar los términos light y saber para evitar malos entendidos”, explica el rector de Madrid que, además, recuerda que el propio George Lucas ha visitado personalmente la escuela.

Otro de los puntos, la terminología, también está muy tasado en la escuela italiana. “Utilizamos nombres como Jedi o Padawan a nivel interno para designar los diferentes niveles de pericia, pero no podemos dar ese rango oficialmente”, dice Serra.

Para colmo de males, Ludosport acaba de abrir una academia en San Francisco, epicentro del terremoto con Lightsaber Academy por estar allí su sede. “No tenemos garantizado que en un futuro Disney no decida actuar contra todo lo que tenga que ver con los sables de luz”, reconoce. Pero, de momento, reina la paz en el imperio español.

EL MUNDO, España, 21-10-2016

 

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