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Lotte Reiniger, la maestra del cine animado que le mostró el camino a Walt Disney

Lotte Reiniger, la maestra del cine animado que le mostró el camino a Walt Disney

Lotte Reiniger, la maestra del cine animado que le mostró el camino a Walt Disney

En el rodaje de la película de siluetas «Las aventuras del príncipe Achmed» utilizó la cámara multiplano, diez años antes de que la usara el cineasta americano

Si alguien sueña con algo y pelea por ello, muchas veces lo acaba consiguiendo. Eso fue lo que le ocurrió a Lotte Reiniger, que desde bien pequeña quiso formar parte de la historia del cine y no cesó en su empeño hasta que su nombre quedó grabado en los libros de la animación, incluso antes de que Walt Disney apareciera para revolucionar el séptimo arte.

Lotte Reiniger nació en la Alemania de entreguerras, concretamente el 2 de junio de 1899 en el seno de una familia de clase media, que le permitió desarrollar su arte. Desde pequeña se vio atraída por las formas y el mundo de las sombras chinas, así que se construía sus propias siluetas para hacer personajes con ellas y hacerlas desfilar por un teatro casero. Una forma de entretenerse de pequeña que acabó convirtiéndose en su profesión.

Cuando creció se fijó en George Méliès. El cineasta y su forma de ver los efectos especiales fueron determinantes para que ella continuase su carrera en el cine, al igual que la influencia que una conferencia a la que acudió del director alemán Paul Wegener. Convenció a sus padres de que su futuro estaba en el séptimo arte y consiguió ingresar en la compañía de teatro del propio Wegener con apenas 17 años. Empezó colaborando en los rótulos de las películas y después en los decorados.

Poco a poco se empezó a conocer su nombre. Lotte Reiniger fue admitida en el Instituto de Innovaciones Culturales de Berlín, donde aprendió nuevas técnicas de animación y realizó en 1919 su primera película de siluetas, «El ornamento del corazón enamorado». Fue siete años antes de que rodara su trabajo más conocido, «Las aventuras del príncipe Achmed», también el más antiguo del que se guardan copias.

La película se realizó casi por casualidad. Tiempo antes, un banquero judío rico se había fijado en su trabajo y le ofreció financiación a cambio de que le diera clases a sus hijos. «Las aventuras del príncipe Achmed», donde recogía historias de «Las mil y una noches», le permitió saltar a la fama y durante el rodaje, que duró tres años, Lotte Reiniger utilizó la cámara multiplano. Walt Disney no lo haría hasta diez años más tarde.

Con la llegada del nazismo, se vio obligada a abandonar Alemania junto a su marido e iban cambiando de país a país, permaneciendo solo el tiempo que sus visados le permitían, aunque eso no le impidió continuar produciendo sus historias. En 1949 se instaló de forma definitiva en Londres, donde fundó la Primrose Productions.

Tras la muerte de su marido en 1962, Lotte Reiniger continuó su labor en el cine y realizó composiciones de sus óperas favoritas, «La flauta mágica», «Las bodas de Fígaro» y «Carmen». Ella las transformó en historias animadas con sus inmortales siluetas.

ABC, Madrid

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