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Barcelona gana un espacio único: los jardines Muñoz Ramonet

Barcelona gana un espacio único: los jardines Muñoz Ramonet

Barcelona gana un espacio único: los jardines Muñoz Ramonet
junio 09

Acaban de ser rehabilitados y permanecerán abiertos cada día hasta el atardecer

Los vecinos de Sant Gervasi esperaban con mucha expectación este momento: la apertura de los jardines Muñoz Ramonet de la calle Muntaner, después de permanecer muchos años cerrados a cal y canto.

Desde hoy, uno de los parterres más emblemáticos de Barcelona vuelve a abrir sus puertas, motivo por el que cientos de barceloneses han querido descubrir in situ la excepcionalidad del espacio. Se trata de uno de los jardines históricos típicos de la burguesía catalana de principios del siglo XX y que ha llegado a nuestros días tal y como lo diseñó el prestigioso arquitecto paisajista francés, Jean Claude Nicolas Forestier, en 1916.

Desde el año pasado, el ayuntamiento de Barcelona ha estado trabajando en la finca para ofrecer a la ciudadanía un espacio verde donde pasear y relajarse, con un sistema actualizado de riego y alumbrado que conjuga perfectamente con los muros y escaleras originales y la vegetación de la época.

Personas de todas las edades se han acercado hasta estos jardines con la intención de satisfacer su curiosidad y descubrir, por fin, cómo es esta finca. “Esperaba este momento desde que era pequeño, cuando veía con mucho misterio estos jardines. Hoy reconozco que las expectativas se han cumplido y observo un espacio muy digno para ciudad”, explica Sergio, un vecino de la zona.

La remodelación y posterior apertura de estos jardines llega después de un largo litigio, que aún perdura, entre el consistorio barcelonés y las herederas de Julio Muñoz Ramonet.

Al margen de la remodelación del jardín, el consistorio de Barcelona también trabaja en darle un uso público a los dos edificios de la finca. En la casa principal se espera crear un espacio expositivo para exponer las obras que se recuperen del empresario y que servirá para demostrar cómo vivía la burguesía catalana a mediados del siglo pasado. El otro inmueble se convertirá en una biblioteca especializada en obras internacionales.

El jardín permanecerá abierto al público todos los días, desde las 10 de la mañana hasta el atardecer.

¿Quién era Julio Muñoz Ramonet?

Fue un reconocido empresario de Barcelona del sector del textil que tuvo buenas relaciones con el régimen franquista. A lo largo de su vida acumuló mucha fortuna y propiedades como el Palau del marqués de Alella situado en la calle Muntaner.

En el momento de su testamento estableció la creación de un fondo artístico para el disfrute de los barceloneses, cosa que no pudo ser ya que sus herederos hicieron desaparecer en el momento de traspasar al ayuntamiento las llaves de la finca.

Por este motivo, el ayuntamiento de la ciudad sigue en litigio con las herederas de Muñoz Ramonet para recuperar las obras de arte que se cree que estaban dentro del Palau, como cuadros de Goya, Greco, Tiziano y Murillo entre muchos otros.

La Vanguardia de Barcelona, 05-06-2016

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Humor

El cardenal Richelieu (1585-1642) era hombre de pocas palabras. En una de las fiestas en que se veía obligado a participar, permanecía apartado del resto de los invitados y se dedicaba a observar todo lo que sucedía a su alrededor. Notando su soledad, un duque se le acercó y le dijo:

—¿Se aburre, su eminencia?

—No —contestó lacónicamente Richelieu.

—¿De veras no se aburre, su eminencia? —insistió el duque al rato.

—No, estimado duque; no me aburro jamás, a no ser que los demás insistan en aburrirme.

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El escritor satírico español Luis Taboada (1848-1906) publicó en 1890 un tomo titulado Madrid en broma. A todos y cada uno de sus amigos y conocidos les fue diciendo:

—Perdona, chico, si en mi libro te aludo un tanto así... descaradamente. No hay nada de mala intención. El amigo, intrigado, compraba el libro y no veía en el alusión alguna a su persona. En pocos días se agotó la edición.