Temas & Noticias



Zapato chino, por Rolf Lüders

Zapato chino, por Rolf Lüders

Zapato chino, por Rolf Lüders
septiembre 16

El actual gobierno, en vista de la desaceleración de la economía -tanto por el fin del ciclo de materias primas, como por el impacto del programa de reformas sobre la inversión privada- cometió el grave error de suspender (transitoriamente) el prometido programa de reducción del déficit fiscal estructural, y aumentar violentamente el gasto fiscal (en un 10% este año).

La tasa de inflación de agosto superó con creces las expectativas de los analistas y se mantuvo por sobre el rango meta del Banco Central. También la inflación subyacente, un indicador más estable que el IPC, que ascendió en forma prácticamente continua desde un 1,5% anual en febrero de 2013, a un 5,1% anual en febrero de este año, se mantuvo en este último nivel. Esta trayectoria inflacionaria, junto con el magro crecimiento económico, colocan a nuestras autoridades económicas en un zapato chino.

La estabilidad macroeconómica es una condición necesaria -pero no suficiente- para que un país pueda crecer a tasas elevadas. En las últimas décadas Chile se ganó -justamente- la reputación de ser uno de los países de mejor política macroeconómica. Lo hizo basando su política fiscal y monetaria en el respeto a dos simples reglas.

De acuerdo a la primera de estas normas, el gobierno debe tener un balance fiscal estructural, y acorde con la segunda, el Banco Central -autónomo- debe mantener las variaciones del IPC entre un 2% y un 4% anual (computadas bianualmente).

En la práctica, y enfrentados a eventos como la Gran Recesión y el terremoto de 2010, los gobiernos de turno relajaron la regla fiscal. El actual gobierno, en vista de la desaceleración de la economía -tanto por el fin del ciclo de materias primas, como por el impacto del programa de reformas sobre la inversión privada- cometió el grave error de suspender (transitoriamente) el prometido programa de reducción del déficit fiscal estructural, y aumentar violentamente el gasto fiscal (en un 10% este año). Está por verse si las condiciones políticas imperantes permiten que se restaure la perdida disciplina fiscal.

En materia monetaria, y frente a la desaceleración económica iniciada hacia fines de 2013, el Banco Central aplicó una política relativamente expansiva (la cantidad de dinero ha estado creciendo a una tasa cercana al 10% anual). No obstante, y a pesar de que el crecimiento del PIB observado es inferior al potencial, tal política no se tradujo -por la desconfianza ambiente- en los deseados aumentos de la demanda agregada real.

En cambio, por diversos motivos -entre ellos el mismo fuerte aumento del gasto fiscal- se produjo una significativa devaluación del peso, que se trasmitió a precios. Y este proceso ha sido lo suficientemente persistente -sin que haya habido hasta ahora cambios en la política del Banco- para empezar a desanclar las expectativas inflacionarias. Sería fatal que este último proceso se intensificara.

El gobierno y el Banco Central se enfrentan a una encrucijada. Si para restablecer condiciones macroeconómicas que permitan volver a crecer más adelante, reducen significativamente la tasa de aumento del gasto fiscal y suben la tasa de política monetaria, es posible que el país entre transitoriamente en recesión. Si no lo hacen, comprometen en buena medida nuestro futuro económico a mediano, y quizás a largo plazo.

Blog de Rolf Lüders. La Tercera, 11-09-2015

Social

Para leer en familia



Ver mas artículos

Powerpoint de la semana

Video Recomendado

Intervención Cerro San Cristóbal
Impresionantes Pinturas 3D del Artista Edgar Muller
La risa de Juan Pablo II
Lo que está detrás de la ideología de género (Benigno Blanco)

Humor

Paseaban por el campus de la Universidad de Princeton el matemático Oswald Veblen y el periodista del Manchester Guardian J. G. Crowther.

– Allí viene Einstein, debe Ud. conocerle, dijo el matemático.

Se acercaron y Veblen lo presentó como “el corresponsal científico del Manchester Guardian”. Einstein se inclinó y dijo:

– El Manchester Guardian es el mejor periódico del mundo.

Cuando el periodista regresó a Londres, uno de los ejecutivos del diario le preguntó si había oído ciertos rumores sobre Einstein.

– ¿Qué rumores?

– Corre el rumor en Fleet Street de que se ha vuelto loco.

– Si es así – dijo Crowther – es una desgracia para el Manchester Guardian.

– ¿Qué quiere decir?

– Le conocí hace poco y me dijo “el Manchester Guardian es el mejor periódico del mundo”.

– ¡Oh!, - contestó el ejecutivo- es evidente que nuestra información es incorrecta.

-----------------------------------------------------