Temas & Noticias



PIKETTY, EL GURÚ QUE PASÓ POR CHILE

PIKETTY, EL GURÚ QUE PASÓ POR CHILE

PIKETTY, EL GURÚ QUE PASÓ POR CHILE

Lillian Calm escribe: “Echarle la culpa al empedrado –en este caso al “cobre”- es una vieja costumbre chilena. Es como echarle la culpa al socio…”. 

Recuerdo que fue en octubre. Intercambié unos mails con una amiga de ésas que ya se pueden calificar “de toda una vida” y, bajo su firma, leí la palabra “gerente” y,  a continuación, el nombre de la importantísima institución donde trabaja.

Con cariñosa y por supuesto hiperbólica ironía, le contesté a vuelta de correo (y copio palabra por palabra): “Qué honor que me escriba un o una (como obliga el género) gerente. Les tengo pavor…”.

Me respondió de inmediato: “Es la maldita firma electrónica. Son terribles, es verdad, los gerentes. Piketty mediante, se acabarán”.

Reconozco que con mi ignorancia supina en economía y más aún en ciertos bestsellers, le inquirí absolutamente de buena fe:

“¿Qué será Piketty? (ni siquiera, ¿QUIÉN será Piketty?).

Y le agregué: “Debe ser algo de la jerga gerencial vedado para nosotros, los humanos”.

Me respondió, condescendiente: “Thomas, el economista francés”.

Ella se refería, sin duda, a que si se terminan las desigualdades no podrá haber gerentes.

No volví a oír a hablar del susodicho hasta que, en este 2015, el gurú apareció en Chile para presentar la versión castellana de su libro “El capitalismo en el siglo XXI”; y, más que un economista, por lo que leí en los diarios y vi en televisión, me pareció un político francés. De esos filo gauchistas, que suelen hacer nata.

A mi simple entender se esmeró en reforzar con sus dichos el oficialismo criollo (más que necesitado de respaldo, para frenar su descenso en las encuestas), ya que destacó que había aprendido mucho con la visita que a él, entonces como anfitrión, le había hecho el ministro de Hacienda chileno (de paso se le olvidó el nombre, pero la periodista, generosa, le sopló “Arenas”).

De más está decir que la Presidenta Michelle Bachelet lo recibió en La Moneda, donde incluso le dio un almuerzo (él, por supuesto, llegó sin corbata, pero en fin, así parece que es la moda), él la halagó a ella y halagó su gobierno, y afirmó –esta frase se destacó en titulares- que el precio del cobre es uno de los principales responsables del bajo crecimiento de Chile, y descartó que las reformas del Gobierno, como la tributaria, sean la causa de la desaceleración.

Cómo fue aplaudido Piketty.

Sí. Introdujo en el escenario nacional un nuevo elemento que toma más fuerza al ser pronunciado por los labios de un gurú internacional.

Por supuesto la baja del precio del cobre también va a incidir, pero ¿y las reformas que han provocado una incertidumbre nacional gravitante en las cifras económicas?

Echarle la culpa al empedrado –en este caso al “cobre”- más que una solución ideada en este caso por un francés, es una vieja costumbre chilena. Es como echarle la culpa al socio, estrategia que ya inmortalizó ese escritor y humorista genial que fue Jenaro Prieto, precisamente en su obra “El Socio”, publicada en el ya lejano 1928.

Sólo releamos sus primeras líneas:

“Sabes bien con cuanto gusto te descontaría esa letra; pero… hemos convenido con mi socio…” “Hombre, si no estuviera en sociedad, si yo solo dispusiera de los fondos, te arreglaba este asunto sobre tabla… desgraciadamente el socio… “
¡El socio, el socio, siempre el socio!”

Luego, la reacción del interlocutor que “al salir, refunfuñaba mordiéndose los labios:
–¡Canalla! ¡Miserable! Yo que le he ayudado tantas veces… Y ahora me sale con el socio… ¡Como si no supiera que es un mito! ¿Quién iba a ser capaz de asociarse con este badulaque?

No sé si la fórmula de Piketty –echarle rotundamente sólo la culpa al cobre-  se le había ocurrido a los encargados de maquillar la imagen oficialista. Seguro que ya estaban por llegar a ella.

 

Lillian Calm

Periodista

Temas y Noticias

 

Social

Powerpoint de la semana

Video Recomendado

Impresionantes Pinturas 3D del Artista Edgar Muller
La risa de Juan Pablo II
Lo que está detrás de la ideología de género (Benigno Blanco)
Loving Vincent - Trailer 2016 (web)

Humor

En el 449, el emperador Valentín III, enemigo acérrimo de Atila, condenó al exilio a su propia hermana, Honoria. Ésta, en venganza, entregó su anillo a un oficial de los hunos para que se lo mostrara a su jefe como prueba de que ella era hermana de su enemigo. Atila entendió que la joya era una oferta de matrimonio y, desgraciadamente para Honoria, dijo “sí quiero”.
------------------------------------------------------

Hessy Taft, una guagua de padres judíos, apareció en las portadas de las revistas nazis y en los afiches del Tercer Reich al ganar el concurso “Modelo de raza Aria”.

Todo sucedió porque el fotógrafo, sin la autorización de los padres, envió la foto al concurso pensando que sería una buena lección que lo ganara una niña judía como modelo del ario perfecto. --------------------------------------------------------