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Gabriele Finaldi podría dirigir la National Gallery de Londres

Gabriele Finaldi podría dirigir la National Gallery de Londres

Gabriele Finaldi podría dirigir la National Gallery de Londres
enero 22

David Cameron habría dado ya el visto bueno a la candidatura del director adjunto de Conservación e Investigación del Museo del Prado

El director adjunto de Conservación e Investigación del Museo del Prado, Gabriele Finaldi, es firme candidato a dirigir la National Gallery de Londres, según ha informa hoy el Financial Times en su página web. De acuerdo con el periódico, el primer ministro británico, David Cameron, habría dado ya su aprobación al nombramiento, un paso necesario en el proceso en una institución cultural clave en el Reino Unido.

La National Gallery llevaba meses inmersa en la búsqueda de director que gestione la mayor colección pictórica del país. Todo empezó el pasado mes de junio cuando Nicholas Penny, responsable del museo desde 2008, anunció su retirada. Pero en el último mes, cinco nombres aparecían como posibles candidatos. Además de Finaldi, Luke Syson, responsable de Escultura Europea y Artes Decorativas en el Metropolitan de Nueva York (comisario, además, de la exposición de Leonardo celebrada en 2011 en la National Gallery); Axel Ruger, director del Museo Van Gogh de Amsterdam desde 2006; Emilie Gordenker, director del Mauritshuis de La Haya (reabierto con éxito hace unos meses), y Taco Dibbits, director de Colecciones en el Rijksmuseum también de Amsterdam. A ellos se habría impuesto Finaldi.

El director adjunto de Conservación del Prado, nacido en Londres en 1965 y de familia italiana, ya ha trabajado antes en la pinacoteca londinense: allí fue comisario de pintura italiana y española, su especialidad, en 1992. Estudiante del Dulwich College de Londres y tras haber pasado también por escuelas de Nápoles y Piacenza, en 1989 se licenció en Historia del Arte en el Courtauld Institute of Art de la Universidad de Londres, la misma institución donde en 1995 se doctoró con una tesis sobre la vida y la obra de José de Ribera.

Tras un periodo de docencia en las universidades de Reading y Londres, Finaldi fue nombrado en 1992 conservador en la National Gallery, donde trabajó hasta 2002, cuando se incorporó al Museo del Prado para ocuparse de las colecciones, los proyectos de investigación y exposición y la restauración de las obras. Ha publicado sobre pintura española e italiana de los siglos XVII y XVIII y ha comisariado, entre otras, exposiciones sobre Zurbarán, el bodegón español, pintura genovesa del siglo XVII y sobre los Carracci.

De confirmarse el nombramiento, sobre el cual el Museo del Prado no ha querido pronunciarse todavía, Finaldi llegaría la National Gallery en uno de los mejores momentos del museo londinense que recibió un récord de seis millones de personas en 2013, un 14 % más que en 2012, convirtiéndose así en el centro del Reino Unido más visitado después del Museo Británico. Situada en la céntrica Trafalgar Square y gratuita para el público, afronta también, como muchos de los grandes museos europeos, grandes recortes, debido a la reducción de las subvenciones estatales.

Paula Achiaga

El cultural – España

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Hacia 1770, la moda de las pelucas empolvadas de la aristocracia francesa e inglesa habían alcanzado tal magnitud, que las pelucas podían alcanzar 1,2 metros de alto, y se decoraban hasta con pájaros embalsamados, réplicas de jardines, platos de fruta o barcos a escala.

La falta de higiene (no se las quitaban por semanas o meses) y el volumen de estas pelucas ocasionaba que no sólo piojos y pulgas las infestaran, sino que hasta pequeños ratones hicieran de ellas su hogar.

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Cuando los conquistadores ingleses llegaron a Australia se asombraron al ver unos extraños animales que daban saltos increíbles.

Inmediatamente llamaron a uno nativos e intentaron preguntarles mediante señas qué era eso.

Al notar que siempre decían “Kan Ghu Ru” adoptaron el vocablo inglés “kangaroo” (canguro). Los lingüistas determinaron tiempo después que los indígenas querían decir “No le entiendo”.

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