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LA CLASE UNIVERSITARIA DEBE CENTRARSE EN EL ALUMNO, Y EN HACERLO PENSAR

LA CLASE UNIVERSITARIA DEBE CENTRARSE EN EL ALUMNO, Y EN HACERLO PENSAR

LA CLASE UNIVERSITARIA DEBE CENTRARSE EN EL ALUMNO, Y EN HACERLO PENSAR
agosto 21

LA CLASE UNIVERSITARIA DEBE CENTRARSE EN EL ALUMNO, Y EN HACERLO PENSAR

descarga (1)La interacción y el diálogo entre el profesor y el estudiante son la llave maestra que genera una verdadera comunidad de aprendizaje, dice la doctora Sally Brown, profesora emérita de la Universidad Metropolitana de Leeds, Inglaterra.

Se declara una apasionada por la educación, y su quehacer así lo demuestra. Sally Brown ha dedicado los últimos 30 años de su carrera a la docencia e investigación de la educación superior. Su asesoría es constantemente solicitada por universidades e institutos profesionales alrededor de todo el mundo, que le piden compartir su experiencia. Anualmente visita entre seis y diez países para conocer sus centros de educación superior, y de esas experiencias ha recabado las buenas prácticas con que se ha encontrado alrededor del mundo. En esta visita, su primera en América del Sur, estuvo en Chile invitada por el Centro de Desarrollo Docente de la UC y por el Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (CEPPE).

Su postulado es claro: las mejores universidades centran sus clases en los alumnos y en las discusiones o debates que se puedan dar en el aula universitaria -dice-, ya que con la globalización y la masificación de internet, el foco dejó de estar en la entrega de contenidos, y ahora la importancia radica en hacer pensar a los alumnos. Y en esa “transacción de enseñanza-aprendizaje” -asegura-, tanto el profesor como el alumno tienen derechos y responsabilidades. Así como los estudiantes deben comprometerse asistiendo a clases en lugar de solo ir a rendir pruebas según el calendario de exámenes, los profesores tienen el desafío de diseñar clases interesantes que motiven a sus estudiantes a querer saber más.

Interacción es clave

-¿Qué tienen en común las mejores prácticas que ha encontrado en educación superior alrededor del mundo?

Las universidades que han demostrado alcanzar éxito se han concentrado y puesto el foco en el estudiante y en cómo este aprende. Anteriormente el centro estaba en el profesor y en lo que él entregaba, la relación era más distante, donde solo el docente comunicaba y los estudiantes tomaban apuntes sin ni siquiera atreverse a cuestionar lo que les estaban enseñando. Entre las buenas prácticas hemos visto un modo dialógico entre el que enseña y el que aprende. El estudiante se torna un socio del docente en el proceso, donde cuestiona e investiga”.

-Si hoy los contenidos están abiertos y accesibles para todos, ¿qué valor agregado deben entregar las universidades o institutos técnicos?

Hoy los estudiantes aprenden de muchos lugares distintos a la vez. Hay infinitos proveedores de información en la web, en cursos de e-learning, programas a distancia, etc. El enseñar ha cambiado en cuanto a la naturaleza de la transacción y el profesor debe aceptar que el alumno va a estar aprendiendo de su material y de muchos otros. Las mejores universidades logran asesorar, aconsejar, retroalimentar y orientar a sus alumnos para que no se pierdan entre tanta información y se aseguran de que sus estudiantes estén teniendo una verdadera relación con la institución y que estén dialogando con sus profesores”.

-¿Y cómo lo logran?

Haciéndolos pensar. En Inglaterra tenemos un dicho: ‘No se trata de saber el qué, sino el cómo y el por qué’. Las buenas universidades tienen muchas interacciones en sus clases, uno ve a los estudiantes discutiendo, o manifestando sus puntos de vista. Hay que fomentar que sean más críticos. Deben ser activos con el contenido que reciben, que no lo guarden en sus cerebros solo para obtener una calificación, sino que lo usen, lo practiquen y que desarrollen habilidades”.

-En Chile ocurre que si el ramo no exige asistencia, simplemente muchos no asisten a clases y luego consiguen los apuntes para preparar las pruebas. La preocupación es no reprobar, pero no en querer pensar o en el interés por aprender.

Si yo pago por adelantado el gimnasio, pero no me comprometo a ir y ejercitar, mi inversión dejará de ser inversión, y se convertirá en pérdida, ya que no lograré ponerme en forma. En la universidad es lo mismo: si el estudiante se matricula en una carrera, pero no asiste a clases o no estudia, no aprenderá. Los universitarios son adultos, al igual que sus profesores, y por ende se debe dar una relación profesional entre ambos. Esto requiere de compromiso de ambas partes, no solo de una de ellas. El estudiante sí es el centro, pero tiene la responsabilidad de tomarse seriamente su propio aprendizaje”.

-¿Qué responsabilidad tienen los profesores en que sus estudiantes respondan y asistan?

Insisto en que la transacción de conocimiento requiere un compromiso de ambas partes. Así como se espera que los alumnos estudien y asistan a clases, los profesores deben motivar para que asistir a ellas sea valioso y una inversión de tiempo. Tienen la gran responsabilidad de que sus alumnos se interesen y se inquieten por lo que están aprendiendo. Pero eso se logra cuando existe una verdadera comunidad de aprendizaje. Los profesores no pueden decir ‘está todo en la web, estudien por su cuenta’, porque tienen la responsabilidad de interactuar con los estudiantes. Es una verdadera comunidad de aprendizaje, y si falla una de las dos partes, no se logra el objetivo”.

-En Chile las universidades están organizadas por facultades, departamentos o escuelas, y existe la crítica de que hay bajas iniciativas interdisciplinarias. ¿Ocurre igual alrededor del mundo?

Sí, la mayoría de las universidades que he visitado siguen separándose según disciplinas, pero hay notables excepciones, como en Holanda o Dinamarca, que han demostrado mucho éxito con Programas Multidisciplinarios de Aprendizaje. Por ejemplo, juntan a estudiantes de medicina, enfermería, fisioterapia y farmacia para que resuelvan juntos casos o problemas. Aunque es la excepción a la regla, mi opinión es que existe un beneficio enorme en que distintas disciplinas puedan estudiar juntas, porque en la vida real ellos trabajan juntos”.

Fuente del Artículo:

La clase universitaria debe centrarse en el alumno, y en hacerlo pensar

Carol Neumann

El Mercurio –

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