Temas & Noticias



EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL ÉBOLA

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL ÉBOLA

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL ÉBOLA
agosto 21

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL ÉBOLA

iribarren

Francisco Delgado -Iribarren

A su edad, 75 años, casi cualquier otro español estaría jubilado: jugando al golf o a la petanca, de terrazas por las costas, cultivando bonsáis o camelias, disfrutando de los nietos…

Pero el padre Miguel Pajares, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, estaba acometiendo en pleno agosto el mismo trabajo que le llevó a Liberia siete años atrás: cuidar a los enfermos del hospital San José de Monrovia, perteneciente a su orden. Allí contrajo el ébola y arrancó su calvario, con su vía crucis y su cruz.

El virus corrosivo y letal no solo ha terminado con su vida terrena, sino que también ha derrotado a muchos de sus pacientes y a algunos de sus compañeros de misión, como al hermano Patrick Nshamdze, el director del sanatorio, la hermana Chantal Pascaline y el hermano George Combey. Sus sacrificios levantan al mundo, más allá del dolor y de la muerte, un indeleble testimonio cristiano: la prueba irrefutable de la presencia del Amor al lado de quienes más sufren.

Muchos no entienden esto y desviaron nerviosamente la atención a un injusto y mezquino debate económico. Injusto, porque se han pagado rescates y repatriaciones de otros españoles; mezquino, porque el coste de los anteriores fue mucho mayor. También son legión, sobre todo entre los jóvenes –y soy testigo directo-, quienes no pueden reprimir la risa nerviosa cuando los religiosos saltan a la primera plana mediática, y empiezan a soltar burlas, chistes y escarnios. La mayoría de muy mal gusto, si no de pésimo.

Tengo observado que tras este odium fidei, esta constante oleada anticristiana, subyace un grandioso desconocimiento de la religión, de sus realidades teológicas, sociológicas y de toda índole. No se me olvida la pregunta que hace un año me dirigió un joven periodista de ABC: “¿Actualmente hay jesuitas en España?” Otro ejemplo simple de ignorancia es que muchísima gente cree que el Papa es considerado infalible en todo caso. Hay muchas mentes llenas de lagunas en estas materias.

Parece que encontrar a un misionero religioso católico en Liberia ha cogido a bastantes a contrapié, como si se hubiera hallado una ballena blanca en el Mediterráneo. La verdad es que hay unos 14.000 misioneros españoles repartidos por los cinco continentes, solo el cinco por ciento de ellos laicos y la enorme mayoría religiosos, según datos de las Obras Misionales Pontificias. La realidad moderna de los cooperantes no puede tapar la de los misioneros, más arraigada en nuestro país.

A los atizadores del fuego anticatólico hay quien les devuelve insultos entre los argumentos. Hay quien prefiere contestar a las llamaradas con la humildad y el silencio, como ha hecho admirablemente el entorno del religioso manchego: sus compañeros de la Orden y sus familiares. Incluso con buenas palabras, que en trifulcas de fe pueden suponer un valioso testimonio contra las duras afrentas. Lo demás es el silencio obligado, ya eterno, del padre Pajares, en cuya vida hay que penetrar para comprender su significado: todo un ejemplo de amor a Dios y al prójimo.

Tampoco Jesucristo contestó en el Calvario a quienes le colocaron la corona de espinas, le azotaron, le escupieron y le escarnecieron. Es muy posible que el padre Pajares, si sintió en su corazón el dolor de tantos compatriotas que no querían sanarlo en su patria –al lado del amor de tantos como sí le queríamos entre nosotros- dirigiera al Padre las mismas palabras que el Maestro: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.

A mí el padre Pajares me recuerda a San Damián de Molokai, aquel sacerdote belga de la Congregación de los Sagrados Corazones que zarpó a Hawai y se metió en la isla donde se aislaba a seiscientos leprosos. En Molokai desembarcó en 1873, levantó una iglesia en honor a Santa Filomena, cuidó de los habitantes, se contagió a los doce años de llegar, quedó inválido tres más tarde y murió en 1889 sin cumplir cincuenta. Hoy es el patrón de los leprosos, de los enfermos de SIDA y de Hawai. Creo que el deseo de muchos católicos sería ver dentro de poco al padre Pajares, ¿San Miguel de Monrovia?, acompañándole en el santoral.

A pocos metros de la parroquia de los Sagrados Corazones de Chamartín, que capitanea espiritualmente San Damián y donde se levanta una cruz más alta que el estadio Bernabéu, aunque no que Torre Europa, se ha celebrado este miércoles 13 de agosto el funeral por Miguel de Monrovia. La capilla del hospital San Rafael, de los hermanos de San Juan de Dios, se ha quedado pequeña para homenajearle.

El arzobispo de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez, ha enfatizado su “silencio” y su “hospitalidad evangélica”. Sus compañeros de la orden han transmitido el “testamento” del misionero de La Iglesuela: no os olvidéis de quienes siguen sufriendo en Liberia y en otros países africanos, ellos son los “protagonistas”. Como todo el mundo sabe, Miguel Pajares hubiera preferido quedarse junto a ellos.

Francisco Delgado – Iribarren, abogado y periodista. El Imparcial, España, 14-08-2014

Social

Powerpoint de la semana

Video Recomendado

Impresionantes Pinturas 3D del Artista Edgar Muller
La risa de Juan Pablo II
Lo que está detrás de la ideología de género (Benigno Blanco)
Loving Vincent - Trailer 2016 (web)

Humor

En el 449, el emperador Valentín III, enemigo acérrimo de Atila, condenó al exilio a su propia hermana, Honoria. Ésta, en venganza, entregó su anillo a un oficial de los hunos para que se lo mostrara a su jefe como prueba de que ella era hermana de su enemigo. Atila entendió que la joya era una oferta de matrimonio y, desgraciadamente para Honoria, dijo “sí quiero”.
------------------------------------------------------

Hessy Taft, una guagua de padres judíos, apareció en las portadas de las revistas nazis y en los afiches del Tercer Reich al ganar el concurso “Modelo de raza Aria”.

Todo sucedió porque el fotógrafo, sin la autorización de los padres, envió la foto al concurso pensando que sería una buena lección que lo ganara una niña judía como modelo del ario perfecto. --------------------------------------------------------