Temas & Noticias



UNA EMPUJADITA:

UNA EMPUJADITA:

UNA EMPUJADITA:
agosto 07

UNA EMPUJADITA:

borrachoentaquillaA las 3.00 a .m., suena el timbre, abre la puerta el dueño de casa y se encuentra con un completo desconocido y borracho diciéndole:

Señor, por favor,¿ me haría el favor de empujarme un poco, que… ?

El señor le interrumpe indignado: Pero como se atreve a tocar a mi puerta a las 3 a.m.!

Yo a usted ni lo conozco y en tres horas me tengo que levantar para irme a trabajar. ¡Deje de molestarme y váyase de mi casa!

El borracho se disculpa y se va obediente y cabizbajo.

El dueño regresa a su cuarto, muy molesto; se queda insomne y empieza a sentir un poco de remordimiento de conciencia y piensa:

Y si me hubiera pasado a mí? Y si mi coche se quedara tirado en medio de la madrugada y nadie me ayudara a empujarlo?

Debemos ayudar al prójimo…. ¡…Sabe Dios lo lejos que estará de su casa… ¡ ¡¡¡¡¡ ….Hay que ser solidario total …!!!!!…

Y se decide a salir a buscar al borracho. .Abre su puerta y ya no había nadie, no vio más que el parque público de enfrente a su casa, que se encontraba medio a oscuras, y decidió gritar:

Dónde está el señor que necesita que lo empujeeeenn?

Y en eso se oye el grito de respuesta a lo lejos del borracho: – ¡¡¡Aquiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!…¡En los columpioooossss!!!!!

Social

Para leer en familia



Ver mas artículos

Video de la semana

Video Recomendado



JUAN PABLO II
Párroco: "Tenemos que mirar para adelante, decir que es la parroquia de Karadima es tendencioso"
Reabren la joya barroca de la Ópera del Margrave
Psiquiatra Marian Rojas Explica Que Es La Ideología De Genero

Humor

Durante un viaje en avión a Chicago, un amigo del multimillonario Philip Knight Wrigley (1894-1977) le preguntó que por qué seguía publicitando los chicles que fabricaba su empresa si esta ya era la más exitosa en todo el mundo. Wrigley le respondió:

—Por la misma razón que el piloto de este avión deja los motores en marcha cuando ya estamos en el aire.

------------------------------------

El rey español Felipe IV (1605-1665) le pidió al escritor Francisco de Quevedo (1580-1645) que improvisara una cuarteta.

—Dadme pie —le dijo Quevedo.

El rey, creyendo hacer una gracia, le alargó la pierna. Pero el escritor, que siempre fue de respuesta rápida e ingenio agudo, lejos de darse por vencido, improvisó, como le habían pedido, la siguiente cuarteta:

—En semejante postura / dais a entender, señor, / que yo soy el herrador / y vos la cabalgadura.

------------------------------------------------