Temas & Noticias



PÍDANLE AL ESTADO Y SE OS DARÁ

PÍDANLE AL ESTADO Y SE OS DARÁ

PÍDANLE AL ESTADO Y SE OS DARÁ

PÍDANLE AL ESTADO Y SE OS DARÁ

sotoEscribe Héctor Soto: “El mensaje fue una apuesta contundente, convencida, sistemática, recurrente y compulsiva por más Estado. El Estado corregirá, subsidiará, proveerá, vigilará. El Estado va a arreglarlo todo. ¿Cómo? Poniendo más plata, contratando más funcionarios, creando más fondos, estableciendo más agencias y abriendo más reparticiones, ministerios y establecimientos”.

Fue un mensaje largo, plano y correcto. Es el mensaje de quien desea destacar logros y anunciar proyectos sin modificar el clima político existente. No cabe sino inferir que el gobierno de la Presidenta Bachelet se siente cómodo con el actual reordenamiento de fuerzas y con la creciente beligerancia que se está viendo en la discusión pública.

Como era previsible que ocurriera, gran parte del discurso estuvo dedicado a los tres ejes transformadores centrales de la administración —la reforma tributaria, la reforma educacional y la nueva Constitución, aunque a este último respecto sólo dijo vaguedades—, sin avanzar un metro más allá de los aspectos que se ya conocen. Llamó a confiar en ella cuando dijo que la reforma tributaria no afectará a la clase media ni a las pymes ni a las pensiones, y esa actitud, tan reñida con las prácticas de cualquier Estado moderno donde los temas se discuten con rigor, revela que el liderazgo de Bachelet incorpora hebras de mesianismo. Este no es un asunto de confiar en una persona. América Latina está llena de políticos y políticas que por inspirar demasiada confianza llevaron a sus países a la ruina.

En general, el mensaje fue una apuesta contundente, convencida, sistemática, recurrente y compulsiva por más Estado. El Estado corregirá, subsidiará, proveerá, vigilará. El Estado va a arreglarlo todo. ¿Cómo? Poniendo más plata, contratando más funcionarios, creando más fondos, estableciendo más agencias y abriendo más reparticiones, ministerios y establecimientos.

Más allá de las buenas intenciones que puedan existir detrás de todo esto, la duda es si el Estado lo podrá hacer bien. La historia del sector público chileno en términos de gestión no es muy buena. Sin contar con ese descalabro que es el Transantiago, que también iba a resolver con inteligencia pura el problema del transporte público en la capital, el Estado chileno falla en cuestiones elementales, como seguridad pública, delincuencia y administración de justicia, escuelas municipales y administración de hospitales. Y falla tanto que la primera pregunta que se le ocurre a la gente sensata es por qué en vez de ocupar otros ámbitos no coloca antes su prioridad en hacer un poco mejor lo que en rigor ya hace mal. Pero no. Aquí entran en juego las convicciones ideológicas y esta expansión del sector público -con ministerios capturados por la burocracia, con el Sistema de Alta Dirección Pública completamente abollado, con una orgánica estatal anacrónica- va a ser parte del problema, no de la solución a las demandas de la sociedad.

No hubo un sol de emplazamiento a la responsabilidad individual. Pero sí muchos llamados a ponernos en la cola porque los bonos, los subsidios, las ayudas, los alivios van a llegar. T

Héctor Soto

La Tercera”

22 05 2014

Social

Powerpoint de la semana

Video Recomendado

Intervención Cerro San Cristóbal
Impresionantes Pinturas 3D del Artista Edgar Muller
La risa de Juan Pablo II
Lo que está detrás de la ideología de género (Benigno Blanco)

Humor

Dos anécdotas del Presidente Ramón Barros Luco, famoso por tomarse las cosas con calma.

Mientras estaba de visita en el Congreso Nacional, fue informado del enfrentamiento entre huelguistas y la policía, y en vez de preocuparse por el asunto se limitó a preguntar:

-¿Y quién va ganando?

----------------------------------

En otra ocasión removió a un gobernador provincial por no cumplir cabalmente con sus deberes. El funcionario le envió un telegrama diciendo:

-Las sociedades obreras y las personas más importantes me piden que me quede.

-No les haga caso, contestó el Presidente

-----------------------------------------------