Temas & Noticias



NO ME GUSTAS Y TE INSULTO (EN GRUPO)

NO ME GUSTAS Y TE INSULTO (EN GRUPO)

NO ME GUSTAS Y TE INSULTO (EN GRUPO)

NO ME GUSTAS Y TE INSULTO (EN GRUPO)

insultoAsí, por las buenas. No nos gustas: ¡ladrón, criminal, corrupto…! Lo único que no se puede decir es maricón, para no caer en pecado de homofobia. Ya es algo, por algo se empieza…

Lo de insultar al prójimo es tan viejo como el mundo. Pero se suponía que la escolarización universal, la convivencia democrática y otros factores civilizadores habrían hecho disminuir el fenómeno. Pues no. En algunas manifestaciones se llama al contrario ¡asesino! con la mayor facilidad. Al Príncipe le gritaron el otro día en la Universidad Autónoma. A un torero le mentaron de mala manera a su madre, ya muerta. Por no hablar de lo que se ha dicho en algunas concentraciones de presuntos indignados y reales energúmenos.

Así, por las buenas. No nos gustas: ¡ladrón, criminal, corrupto…! Lo único que no se puede decir es maricón, para no caer en pecado de homofobia. Ya es algo, por algo se empieza…

Cualquiera de nosotros tiene quizá gente, privada o pública, a la que literalmente “no puede ver”. A mí me pasa con unos pocos políticos, actores y directores de cine. Pero no se me ocurre insultarles, ni siquiera mentalmente. Me dan alergia, me molesta que sigan viviendo en el paripé protegidos por una prensa papanatas. Pero no les deseo mal alguno. Cuando aparecen en la tele, cambio de canal. No los puedo ver y no los veo.

Pero ahora parece que el insulto es casi obligado. Eso sí, y aquí está la raíz del problema: cuando se está arropado por un grupo y no digamos cuando hay ya una masa. Es el viejo vicio del anonimato de la cobardía. No se da la cara.

¿Y a eso se puede llamar indignación, crítica social? Eso no es más que movimientos de cobardes.

Hablando de esto con un joven activista, me replicaba:

— Es que somos el pueblo.

— Y los insultados, ¿no lo son?

No me dejó seguir, pero le hubiera dicho que nadie es “el pueblo” (entero). Cada persona sólo es ella misma. Y, si no es cobarde, incluso cuando insulta lo hace en nombre propio, no en medio de una masa de borregos de lo alternativo.▄▀

Rafael Gómez Pérez
Aceprensa
17 06 2011

Video de la semana

Renoir Con Musica

Video Recomendado

Para mi, lo mejor de la pintura Impresionista

Guadalupe Ortiz de Landázuri

KATICA ILLÉNYI theremin - O sole mio



Humor

El cardenal Richelieu (1585-1642) era hombre de pocas palabras. En una de las fiestas en que se veía obligado a participar, permanecía apartado del resto de los invitados y se dedicaba a observar todo lo que sucedía a su alrededor. Notando su soledad, un duque se le acercó y le dijo:

—¿Se aburre, su eminencia?

—No —contestó lacónicamente Richelieu.

—¿De veras no se aburre, su eminencia? —insistió el duque al rato.

—No, estimado duque; no me aburro jamás, a no ser que los demás insistan en aburrirme.

-------------------------------------------------

El escritor satírico español Luis Taboada (1848-1906) publicó en 1890 un tomo titulado Madrid en broma. A todos y cada uno de sus amigos y conocidos les fue diciendo:

—Perdona, chico, si en mi libro te aludo un tanto así... descaradamente. No hay nada de mala intención. El amigo, intrigado, compraba el libro y no veía en el alusión alguna a su persona. En pocos días se agotó la edición.