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SOUFFLÉ DE CHOCOLATE CALIENTE

SOUFFLÉ DE CHOCOLATE CALIENTE

SOUFFLÉ DE CHOCOLATE CALIENTE
junio 09

SOUFFLÉ DE CHOCOLATE CALIENTE

soufchoc_9Verito dice: “Está fresquito y la verdad que se me está dando por los dulces últimamente. Me encantan las preparaciones con chocolate y esta es ideal para estas temperaturas”.

Es un postre increíble que curiosamente es muy fácil de hacer y la mayor complejidad en realidad reside en que hay que hacerlo en el momento (porque si no se baja y se pierde la mitad del sentido de su existencia y nadie quiere andar arruinándole la vida a un postrecito tan agradable). Para darle una vuelta de tuerca pueden acompañarlo con una salsa de naranja y helado de pistaccio! (ese lo compran, sean buenitos).

Ingredientes

50gr de chocolate semi amargo rallado
250 ml de leche
60 gr de mantequilla
3 cucharadas de harina común
4 huevos
2,5 cucharadas de azúcar
azúcar para los moldes
azúcar impalpable para espolvorear (opcional)

Preparación

1) Encender el horno a 180 grados

2) En un bowl ponemos el chocolate rallado, mientras en una ollita sobre el fuego calentamos la leche, cuando hierve la volcamos en el bowl donde está el chocolate y revolvemos hasta que el chocolate se funda y no haya grumos.

3) En una ollita sobre el fuego derretimos la mantequilla y cuando está toda líquida agregamos la harina y revolvemos a fuego bajo durante un minuto aproximadamente. De a poco agregamos la mezcla de chocolate y revolvemos continuamente con una cuchara de madera. Llevamos a punto de hervor y lo sacamos del fuego hasta que se enfríe por completo.

4) Enmantecamos unas cazuelitas/moldes para soufflé (aprox unos 10x5cm), en lugar de “enharinar” le ponemos azúcar moviendo el molde hasta que esté todo cubierto pero sin tocarlo con los dedos, luego lo damos vuelta y con un golpecito nos deshacemos del excedente.

5) Separamos las claras de las yemas. Agregamos las yemas y el azúcar a la mezcla de chocolate.

6) Batimos las claras a nieve, mi consejo, es que si tienen una batidora eléctrica las dejan batiéndose hasta que se cansen….una forma de comprobar si están listas es la de dar vuelta el molde y que no se deslicen.

7) Agregamos las claras a la mezcla de chocolate, en forma envolvente para que no se bajen.

Llenamos los moldes y nos aseguramos que la superficie quede lisita y le “limpiamos” el borde, de modo que hagamos una leve “canaleta” para que pueda crecer en forma pareja. Colocamos 15 minutos en el horno y los servimos de inmediato.▄

Verito
Guía Óleo
Argentina
08 06 2011

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Humor

A comienzos de siglo XVIII reinó en Prusia un hombre muy temperamental. Federico Guillermo tenía la costumbre de pasear sin escolta por las calles de Berlín. Cuentan que cuando encontraba alguien que le desagradara, lo que ocurría con frecuencia, no dudaba en golpearlo con su bastón. Por esa razón cuando la gente lo veía a lo lejos, prudentemente huía lo más rápido posible.

En cierta ocasión, como de costumbre, el rey avanzaba golpeando el suelo con su bastón. Un berlinés, tomado por sorpresa, tratando de huir del monarca, se ocultó en un portal. Ahí lo sorprendió Federico Guillermo, y lo increpó de inmediato:

- Eh, tú, ¿A dónde vas?

El pobre hombre, que temblaba de miedo, le indicó con la cabeza una la puerta.

- ¿Vives ahí?, lo interrogó.

El hombre hizo un gesto de negación.

- ¿Es la casa de un amigo tuyo? Volvió a preguntar.

- No, Majestad.

El rey lo miró con sospecha,

-Entonces, ¿por qué entras en ella?

El hombre tuvo miedo de que se le considerara como ladrón, así que confesó:

- Lo hacía para evitar encontrarme con su Majestad. Federico Guillermo lo miró extrañado.

- ¿Y por qué quieres evitarme?

Bajando la vista, decidió decirle la verdad:

- Porque tengo miedo de su Majestad.

Al escuchar esto, Federico Guillermo montó en una de sus famosas rabietas. Agarró al infeliz por el cuello, lo sacudió violentamente, y lo increpó:

- ¿Cómo te atreves a tener miedo de mí? ¡Soy tu rey, así que tienes que amarme! ¡Ámame, desgraciado! ¡Te ordeno que me ames!

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