Temas & Noticias



ADIÓS A GRETA GARBO

ADIÓS A GRETA GARBO

ADIÓS A GRETA GARBO

ADIÓS A GRETA GARBO

lillianEscribe Lillian Calm: “Qué rara asociación de ideas se me produjo, pero las veleidades de Marcelo Bielsa me hicieron recordar a Greta Garbo”.

Sus caracteres al menos a mí me resultan semejantes, aunque ella, Greta Garbo, no era argentina ni menos rosarina, sino sueca. Sabía actuar como los dioses. Él también, pero ella en el gran cine y él sólo en el teleteatro (sin embargo, aclara que las telenovelas no son responsabilidad suya). Él aprovecha su histrionismo para dar seudo conferencias de prensa que no son sino verdaderos soliloquios (del estilo del de Segismundo, en “La vida es sueño”), en cambio ella enmudecía. Quizás sabiamente. Entre sus pocas frases está aquélla de “la vida sería maravillosa si tan sólo supiéramos qué hacer con ella”.

El aparentó saber muy bien qué iba a hacer con su vida, pero al parecer no tenía idea. Un día era blanco, el otro negro, pasando por todos los grises del espectro. Y así tuvo a todo un país tontamente en ascuas, hasta que Tontilandia, como denominaba a Chile en simbiosis con los chilenos el singular escritor Jenaro Prieto, se fue hartando solito y, en cierto sentido, despertó.

Él quiso que su vida estuviera rodeada de misterio. La de Greta realmente lo estuvo. Pero si en algo se asemejan es que ambos jugaban (él sigue jugando) a ser enigmáticos, ermitaños, y si bien los dos han sido difíciles hay que hacer una salvedad: no creo que “la divina” (así la llamaban), haya sido jamás tan difícil como él.

Que un día sí, que un día no, aunque él considerara que los difíciles eran los otros… en lo que también, concedámoselo, puede haber tenido razón.

Qué rara asociación de ideas se me produjo, pero las veleidades de Marcelo Bielsa me hicieron recordar a Greta Garbo. Guardando las inmensas distancias, por supuesto, porque ella fue grande entre los grandes. Y aunque nadie lo crea, sencilla. A un matrimonio sueco (él era periodista), les confidenció: “No pude ir a la escuela el tiempo suficiente. Ahora me doy cuenta de que me falta instrucción”. Hay algunos, en cambio, que no se dan cuenta de que les falta instrucción.

Sin embargo ella fue la protagonista de filmes que hicieron historia. Algunos: “Gran Hotel”, “Mata Hari”, “La reina Cristina de Suecia”, “Ana Karenina”, “Margarita Gautier”, “Ninotchka”…

A él lo seguí muy de lejos, porque el fútbol para mí es callampa (¿así se dice ahora?), pero parece que fue quien catapultó a Chile en el último Mundial. Ése que se ambientó en Sudáfrica entre puras vuvuzelas. Como ella, el DT es un gran profesional, aunque —no domino el tema—, nos dejó algo así como décimos en el ranking final. No obstante, como para los chilenos no hay derrota que no hayamos dejado de celebrar, ese resultado lo convertimos en victoria e interpretamos, y nos lo creímos, que éramos los primeros. ¡Realmente, jamás voy a entender las matemáticas!

Entonces lo ensalzaron como a Napoleón. Escribieron su biografía y él se sintió con derecho a determinar no sólo quien debía capitanear el deporte, sino incluso quien debía gobernar desde La Moneda. Curiosa intervención extranjera.

En todo caso para comenzar a comprender algo, pienso que primero tengo que tener en cuenta un axioma fundamental: antes el deporte era fair play. Ahora, especialmente en algunas de sus ramas, me dicen (como no conozco la materia a fondo no me atrevería a afirmarlo), lo que está en juego no es una simple pelota. Son millonadas y millonadas de dólares.

El adiós, a diferencia del hasta luego, suele ser para siempre. Nunca más hemos visto filmes de “la divina”, ni siquiera en el cine-arte. A lo mejor rara vez. A mayor abundamiento, los que son jóvenes hoy quizás ni siquiera la han oído nombrar… a diferencia de a otros.

Por todo esto, adiós a Greta Garbo.▄

Lillian Calm
Temas.cl
09 02 2011

Video de la semana

Renoir Con Musica

Video Recomendado

Para mi, lo mejor de la pintura Impresionista

Guadalupe Ortiz de Landázuri

KATICA ILLÉNYI theremin - O sole mio



Humor

El cardenal Richelieu (1585-1642) era hombre de pocas palabras. En una de las fiestas en que se veía obligado a participar, permanecía apartado del resto de los invitados y se dedicaba a observar todo lo que sucedía a su alrededor. Notando su soledad, un duque se le acercó y le dijo:

—¿Se aburre, su eminencia?

—No —contestó lacónicamente Richelieu.

—¿De veras no se aburre, su eminencia? —insistió el duque al rato.

—No, estimado duque; no me aburro jamás, a no ser que los demás insistan en aburrirme.

-------------------------------------------------

El escritor satírico español Luis Taboada (1848-1906) publicó en 1890 un tomo titulado Madrid en broma. A todos y cada uno de sus amigos y conocidos les fue diciendo:

—Perdona, chico, si en mi libro te aludo un tanto así... descaradamente. No hay nada de mala intención. El amigo, intrigado, compraba el libro y no veía en el alusión alguna a su persona. En pocos días se agotó la edición.