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CENSURA GAY CONTRA LIBERTAD DE CÁTEDRA

CENSURA GAY CONTRA LIBERTAD DE CÁTEDRA

CENSURA GAY CONTRA LIBERTAD DE CÁTEDRA
julio 22

CENSURA GAY CONTRA LIBERTAD DE CÁTEDRA

Sin nombreProfesor fue despedido en la Universidad de Illinois, EE.UU., por explicar el pensamiento católico sobre la homosexualidad. El maestro comparó la distinta valoración moral sobre las prácticas homosexuales según se parta de un planteamiento utilitarista o de la ley natural.

La Universidad de Illinois (Estados Unidos) ha expulsado a un profesor de doctrina católica por explicar a sus alumnos por qué las prácticas homosexuales son contrarias a la ley natural, como mantiene la Iglesia Católica. El profesor se aseguró de medir bien sus palabras concentrando su explicación en un correo electrónico muy respetuoso. Pero ni siquiera eso le ha salvado de la censura.

Kenneth Howell impartía la asignatura de “Introducción al catolicismo y al pensamiento católico moderno” desde 2001 en la Universidad de Illinois. También era director del St. John’s Institute of Catholic Thought, un centro de estudios adscrito a la Universidad, del que también ha sido expulsado.

Por lo visto, Howell no lo hacía nada mal. Aunque mantenía algunas diferencias con el director del Departamento de Religión de la Universidad, Robert McKim, la página web del centro califica de “excelente” la labor desarrollada por Howell durante el curso 2008-2009, calificación otorgada por los alumnos.

Este curso, Howell se arriesgó a explicar el pensamiento católico sobre las prácticas homosexuales. En principio, no tenía por qué suponer un riesgo pues —quién más, quién menos— sospecha lo que puede decir un profesor de doctrina católica sobre esta cuestión. Pero cuando en el mismo campus hay una Oficina de Asuntos Gays, Lésbicos, Bisexuales y Transexuales, nunca se sabe qué puede ocurrir.

Según ha explicado Howell después, los alumnos de este curso eran especialmente combativos. Como la discusión en clase fue muy apasionada, el profesor quiso aclarar mejor algunas ideas de cara al examen. Y decidió escribir un correo electrónico a sus alumnos.

Como se puede ver en el mail que ha publicado News-Gazzette.com, el tono de Howell es sereno y respetuoso. Se limita a comparar la distinta valoración moral que se puede hacer sobre las prácticas homosexuales según se parta de un planteamiento utilitarista (basado en los resultados) o de la ley natural.

“La ley natural nos dice que la moralidad debe ser una respuesta a la realidad”. De ahí concluye que “las relaciones sexuales sólo son admisibles entre personas complementarias, y no del mismo sexo”.

El argumento de Howell —mucho más sofisticado— puede ser más o menos convincente. Pero si algo queda claro tras leer su mail es que en absoluto es ofensivo. No obstante, un amigo de un alumno de Howell (ninguno de los dos se identifican) escribió al director del Departamento de Religión para denunciar el atropello.

Y LA LIBERTAD DE CÁTEDRA, ¿QUÉ?

En su mail de protesta, el estudiante anónimo explica: “No soy un activista gay, pero consentir un mensaje de incitación al odio en una universidad pública es completamente inaceptable. Me da rabia saber que haya ciudadanos de Illinois trabajando duro para pagar una plaza a un hombre que no hace otra cosa más que adoctrinar a sus alumnos y alimentar los estereotipos (…)”.

“Enseñar a un estudiante los principios de una religión es una cosa. Pero declarar que los actos homosexuales vulneran la ley natural es otra muy distinta. Los cursos de esta institución deberían contribuir al debate público y promover el pensamiento crítico; no limitar la propia visión del mundo ni condenar al ostracismo a quienes tienen cierta orientación sexual”.

De momento, el único que ha sido condenado al ostracismo es Howell, católico practicante. “Mi responsabilidad como profesor de doctrina católica es enseñar lo que dice la Iglesia. Siempre dejo muy, muy claro a mis alumnos que no tienen por qué compartir mis ideas y que no van a ser penalizados por ello”.

Tan injusto ha parecido el caso a algunos que ahora el rector de la Universidad, Michael J. Hogan, lo está revisando. “Nuestro compromiso con la libertad de cátedra es firme, pero es importante investigar todos los detalles de lo que ha ocurrido”, afirma.

APRENDER A DISCREPAR

Uno de los que ha salido en defensa de Howell es Cary Nelson, profesor emérito de la Universidad de Illinois y presidente de la Asociación Americana de Profesores Universitarios. “Cada profesor es libre de exponer sus puntos de vista y de defenderlos (…), siempre que ofrezca a los alumnos la oportunidad de discrepar libremente y garantice que no va a tomar represalias”.

El propio Nelson enseña a sus alumnos que debatir en clase es parte de su vida intelectual. “Espero que cuando salgan de la Universidad hagan lo mismo. Que sean capaces de defender una idea y de argumentarla bien. Así podrán hacer una contribución más productiva a la democracia”.

Llama la atención el procedimiento seguido por el estudiante anónimo. Si de verdad quería contribuir al debate público, siempre podía haber ido a hablar con Howell. Al fin y al cabo, la referencia a la ley natural que hacía en su correo electrónico era una invitación a usar la razón, no la fe.■■■■■


Juan Meseguer
Aceprensa
16 07 2010

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