Temas & Noticias



UN TOQUE DE DISTINCIÓN AL PIE DEL GLACIAR

UN TOQUE DE DISTINCIÓN AL PIE DEL GLACIAR

UN TOQUE DE DISTINCIÓN AL PIE DEL GLACIAR
junio 24

UN TOQUE DE DISTINCIÓN AL PIE DEL GLACIAR

Nueva imagen

Con panorámicas espectaculares de Ushuaia, el hotel Las Hayas se levanta en el camino al centro de esquí Martial, en Argentina.

El sol entibia como puede la bahía de Ushuaia . Acaba de nevar y la ciudad es un manojo de techos y calles unificadas por ese manto blanco, que, más arriba —camino al glaciar Martial— deja copos suspendidos de las ramas punzantes de las hayas. Desde el mirador de esta panorámica inmejorable, el dato de la temperatura (ronda 4° bajo cero) resulta insignificante. Los leños de lengas crujen y estallan en el hogar de piedra laja. El calor que reina en el Bar Inglés del hotel y resort Las Hayas alcanza el punto justo, mientras los ventanales exhiben el encanto invernal de Tierra del Fuego .

La decoración con esquíes y raquetas de nieve sugiere salir a disfrutar de la montaña, pero Lucía Curone —la jefa de la cocina— acaba de anunciar la inminencia del almuerzo y no parece atinado dejar pasar un plato de centolla fresca o merluza negra, dos especialidades infaltables en el restaurante Le Martial.

Por un rato largo, el esquí y la caminata sobre la nieve tendrán que esperar. Sobran las razones: el spa —un refugio tan lujoso como las 50 habitaciones, 31 suites Junior y 7 suites— alberga una piscina climatizada que conserva la piedra original de la montaña en el fondo, hidromasajes, salas de masaje, peluquería, sauna, ducha escocesa, gimnasio con aparatos y hasta una cancha de squash. Será cuestión de entregarse al ocio sin remordimientos, antes de rendirse a la tentación de una siesta sobre una reposera de mimbre.

Este soberbio palacio posado sobre la ladera empezó a gestarse en 1994 por Héctor y Celia Rodríguez Zubieta, inmediatamente después de que descubrieran que el paisaje que se colaba por sus retinas les causaba una sensación placentera, mezcla de sorpresa y emoción. “Qué lindo sería tomarse un whisky con esta vista”, coincidieron sentados sobre una roca durante una caminata ascendente hasta el Martial. Audaces, no se conformaron con aquel deseo en voz alta y se propusieron hacerse dueños de esa porción privilegiada de la naturaleza.

El sueño de los Rodríguez Zubieta adoptó forma de hotel de lujo, discretamente decorado con detalles de madera artesanal. Los ambientes ganan en colores y variedad de diseños en las habitaciones. Muros empapelados y entelados armonizan con los cortinados y el tapizado de mesas, sillas y camas. El buen gusto aquí es norma y se extiende a los ocho salones, donde reina el silencio, aunque en el Milenio —con capacidad para 650 personas— parecen resonar las melodías del Festival de Música Clásica celebrado en abril, una cita a la medida de este lugar de categoría.

Cuánto cuesta.

Tres días y tres noches con desayuno, wi-fi, Internet, spa, gimnasio y TV cable, $ 2.136 la doble; suite, $ 2.946. Opción, hotel Los Acebos: 2 d./2 n. con desayuno, Internet, wi-fi y TV cable, $ 458 por persona; desde el 10/7, $ 524.

Reservas.

4393-4750/0621 / (02901) 430-719/0 / lashayasho telushuaia@fibertel.com.ar / www.lashayashotel.com.

■■■■■

Diario Clarín

Buenos Aires

20 06 2010

Social

Para leer en familia



Ver mas artículos

Video de la semana

Video Recomendado




JUAN PABLO II
Párroco: "Tenemos que mirar para adelante, decir que es la parroquia de Karadima es tendencioso"
Reabren la joya barroca de la Ópera del Margrave

Humor

Detrás de esa aura de inviolable dignidad y severidad de la reina Isabel II, se esconde su alma de bromista implacable y desconcertante.

La actriz Sheila Hancock recuerda que cuando fue invitada al Palacio de Buckingham, pisó a uno de los perros de la reina.

-“Me sentí mortificada y le ofrecí disculpas a la reina, pero ella contestó, sin que se le moviera un párpado:

- ‘Es su culpa (de la mascota), por ser del mismo color de la alfombra’

---------------------------

Durante una visita a una exposición de pinturas de Lucien Freud, Isabel se detuvo frente a sus característicos desnudos. El curador de la muestra le preguntó:

- “¿No fue usted pintada por Freud?”

- “Sí, pero no como a ellos”, contestó la Reina, muy seria.

--------------------------------------------------------