Temas & Noticias



EL PERRO CON CAMPANILLA

EL PERRO CON CAMPANILLA

EL PERRO CON CAMPANILLA

EL PERRO CON CAMPANILLA

Nueva imagenEsopo habla al siglo XXI: Los halagos que se hacen a sí mismos los fanfarrones sólo delatan sus mayores defectos.

En la fábula El perro con campanilla Esopo nos habla del valor que la sabiduría adquiere con el paso del tiempo y de aquellos que nos la transmiten, nuestros mayores. También de la presunción de quienes consideran que es mejor lo nuevo que la tradición por el simple hecho de serlo.

El perro y el carnicero

“Había un perro que acostumbraba morder sin razón.

Le puso su amo una campanilla

para advertirle a la gente de su presencia cercana.

Y el can, sonando la campanilla,

se fue a la plaza pública a presumir.

Mas una sabia perra, ya avanzada de años le dijo:

-¿De qué presumes tanto, amigo?

Sé que no llevas esa campanilla por tus grandes virtudes,

sino para anunciar tu maldad oculta”.

Mi buen amigo Esopo: la sabiduría de la edad es más sabia que la presunción de los jóvenes. Y esta sabia perra, avanzada en edad, intentaba que el perro presuntuoso pusiese los pies en la tierra y no presumiese por lo que, en el fondo, constituía para él una deshonra.

¿Por qué haremos tan poco caso a los consejos de los mayores, de aquellos que nos ligan con nuestra historia, nos transmiten lo que han recibido y mejorado, y además lo hacen sin tener nada que ganar en sus consejos?

Tenemos miedo a continuar una tradición, como si cualquier cambio, por el hecho de cambiar, siempre será para mejor. La utopía con la que han chocado muchas generaciones, soñando con la revolución (comunista, marxista o fascista) y que siempre ha desembocado en tiranía.

Lo bueno y lo justo no son tales por ser nuevos (es verdad, tampoco son loables simplemente por ser antiguos). Pero cuando han superado el filtro de los años, las generaciones y las épocas, por algo será.

Los halagos que se hacen a sí mismos los fanfarrones sólo delatan sus mayores defectos.■■■■■

José Vaquero

Forum Libertas

05/05/2010

Social

Para leer en familia



Ver mas artículos

Powerpoint de la semana

Video Recomendado

Psiquiatra Marian Rojas Explica Que Es La Ideología De Genero
LA DEVOCION MARIANA DE UN SANTO
Asombroso lo que hizo
Intervención Cerro San Cristóbal

Humor

Doña María Manuela Kirkpatrick, condesa de Montijo, acudía a todos los actos sociales que se celebraban con el propósito de ‘colocar’ a sus hijas Francisca y Eugenia.

Durante una recepción en el Palacio del Elíseo, en 1849, el Presidente de la República Francesa, futuro Napoleón III, fijó sus ojos en su benjamina Eugenia, y quedó prendado de ella.

En un encuentro posterior, el maduro pretendiente quiso ir más allá con la joven, a la que llevaba 18 años de diferencia, y le preguntó cómo podría llegar hasta su alcoba. Sin inmutarse, Eugenia de Montijo contestó: -Por la Iglesia.

El 30 de enero de 1853, él ya convertido en Emperador de los franceses, Napoleón III y la bella española se casaron en la catedral de Notre Dame.

---------------------------------------------------------