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DECLARACIÓN DE LOS OBISPOS DE CHILE

DECLARACIÓN DE LOS OBISPOS DE CHILE

DECLARACIÓN DE LOS OBISPOS DE CHILE

DECLARACIÓN DE LOS OBISPOS DE CHILE

Nueva imagenLos pastores entregaron al término de su 99ª Asamblea Plenaria, un Mensaje a las Comunidades y demás instituciones de la Iglesia; y también un Mensaje a la Opinión Pública, que es una síntesis periodística del anterior. Se publican ambos documentos.

RECONSTRUIR DESDE CRISTO LA “MESA PARA TODOS”

MENSAJE A LA OPINIÓN PÚBLICA

99ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile

1. En la alegría pascual hemos agradecido al Santo Padre Benedicto XVI sus muestras de afecto y cercanía hacia la Iglesia y al pueblo chileno: especialmente su oración y palabras de consuelo tras el terremoto y maremoto; y su precioso regalo, la imagen de la Virgen del Carmen Misionera, que ha empezado a peregrinar por el país llevando el Evangelio de Chile.

2. La catástrofe que vivió el país el pasado 27 de febrero ha marcado dolorosamente la vida de muchas personas, familias y comunidades eclesiales. Esta tragedia nos ha puesto como frente al espejo de lo que realmente somos: con nuestras virtudes y debilidades. Así como ha expresado valores profundos de nuestra identidad como país, también plantea preguntas sobre la forma en que nos relacionamos como familia, como vecinos, como comunidad. Es el momento de hacer un análisis sereno y profundo de las causas de estos hechos.

3. Porque queremos hacer de CHILE UNA MESA PARA TODOS, la situación de las zonas más dañadas por el terremoto nos exige abordar definitivamente la deuda social pendiente, las escandalosas desigualdades y la falta de mejores oportunidades para los jóvenes más vulnerables. Desde la Iglesia desplegaremos nuestros esfuerzos para que podamos hacer realidad este anhelo. Agradeciendo a los colegios católicos que han facilitado sus instalaciones a establecimientos dañados, invitamos a que otros colegios puedan sumarse a esta iniciativa, conforme al espíritu del Evangelio.

4. A las nuevas autoridades les invitamos a hacer de sus importantes responsabilidades un servicio, a poner siempre a las personas en el centro de las políticas públicas y a cuidar, de un modo preferente, a los más pobres y vulnerables, a los grupos más desprotegidos de la población, así como a la clase media constantemente golpeada en tiempos de crisis. A la actual oposición y a todos los sectores políticos, les invitamos a buscar con respeto los mejores caminos para hacer realidad los sueños de Chile, acompañando a las nuevas generaciones en sus búsquedas y posponiendo el bien propio ante el bien común de la sociedad.

5. Los Obispos proponemos para este Año Bicentenario un indulto jubilar que beneficie a presos que han cumplido gran parte de sus condenas, han demostrado una buena conducta en los recintos carcelarios, particularmente a quienes se encuentran gravemente enfermos, tienen avanzada edad o se hallan en otra situación de vulnerabilidad. En las próximas semanas concluiremos la elaboración de una propuesta que presentaremos a las autoridades y a los sectores políticos para su estudio. No hay mejor gesto de un pueblo que celebra unido, que incorporar a los que están marginados, manifestando clemencia, solidaridad y misericordia.

6. Sobre el complejo y delicado tema de los abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes, queremos adherir a las claras y firmes orientaciones del Papa Benedicto XVI, a quien expresamos nuestra adhesión ante las injustas y falsas acusaciones que ha recibido.

7. Los obispos hemos meditado acerca del modo en que hemos enfrentado, como pastores y como Iglesia, los casos que se han denunciado en nuestro país. También hemos analizado la forma en que estos delitos nos desafían a valorar más aún la fidelidad de los presbíteros y consagrados a su misión apostólica, los procesos de discernimiento vocacional, de admisión a los seminarios y de acompañamiento espiritual a los sacerdotes. En esta reunión hemos actualizado nuestra manera de aplicar la normativa canónica que nos obliga a actuar con rigor frente a eventuales denuncias, aplicación que habíamos establecido ya en mayo de 2003.

8. No hay lugar en el sacerdocio para quienes abusan de menores, y no hay pretexto alguno que pueda justificar este delito. A las personas directamente afectadas y a las comunidades que en Chile han visto en algún sacerdote motivo de escándalo, les pedimos perdón, y les exhortamos a comunicarnos estos hechos. Es total nuestro compromiso de velar incesantemente porque estos gravísimos delitos no se repitan.

9. No permitamos que estos hechos tan dolorosos nos impidan valorar con inmensa gratitud lo que el Espíritu Santo despierta en nuestro país y en nuestra Iglesia: una verdadera primavera de solidaridad y fraternidad y una gran esperanza basada en el encuentro con Jesucristo vivo, que nos transforma en sus discípulos y misioneros. Que la Virgen del Carmen Misionera, bajo su amoroso manto de Madre, nos consuele, repare nuestras fuerzas e implore con nosotros los dones del Espíritu de comunión y santidad, que hace nuevas todas las cosas.

MENSAJE A LAS COMUNIDADES

LA ALEGRÍA PASCUAL

1. Queridos hermanos y hermanas en el Señor: al término de nuestra Asamblea Plenaria en Punta de Tralca queremos saludarlos con el mismo saludo de Cristo resucitado: “Paz a ustedes”. Esa paz que es fruto de la nueva alianza, sellada en la cruz, que libera de los temores, que nos anima en la esperanza y que nos permite caminar en la fe. Queremos que todos ustedes puedan experimentar ese ardor del corazón lleno de esa alegría que tuvieron los discípulos camino de Emaús.

2. En la alegría pascual hemos agradecido al Santo Padre Benedicto XVI sus variadas muestras de afecto y cercanía hacia la Iglesia y al pueblo chileno: su oración y palabras de consuelo tras el terremoto y maremoto; su precioso regalo, la imagen de la Virgen del Carmen Misionera, que empieza ahora a peregrinar por el país llevando el Evangelio de Chile. Son gestos elocuentes del Pastor Universal que confirma a sus hermanos en la fe. Nos unimos en gratitud al Señor por su 5° aniversario de Pontificado. Agradecemos asimismo la visita del Secretario de Estado de Su Santidad, Cardenal Tarcisio Bertone quien nos honró presidiendo la sesión inaugural de nuestra 99ª Asamblea Plenaria en el Seminario Pontificio de Santiago y nos entregó el regalo del Papa.

EN MEDIO DE UNA CATÁSTROFE

3. La catástrofe que vivió el país el pasado 27 de febrero ha marcado dolorosamente la vida de muchas personas, familias y comunidades eclesiales. A las lamentables pérdidas de vidas humanas, se agregan miles de personas que han perdido sus bienes materiales adquiridos con el esfuerzo de toda una vida. Queremos asegurarles nuestra oración por sus difuntos y por todos los que sufren. Son también muchos los sacerdotes y comunidades que han lamentado la muerte de seres queridos. También han visto destruidos sus templos donde acuden a Dios para rezar, alabar y celebrar la Misa. Esta tragedia natural nos ha puesto como frente al espejo de lo que realmente somos: con nuestras virtudes y debilidades. Por eso, nos parece importante que sigamos reflexionando y actuando según los valores más profundos de nuestra identidad como país, aquello que el cardenal Raúl Silva Henríquez llamó el “alma de Chile”.

4. Estos valores se han expresado en la gratitud a Dios por el regalo de la vida y de la fe, la cercanía hacia los que sufren, la preocupación por los demás, la solidaridad gratuita y sin publicidad de las comunidades eclesiales, de los sacerdotes y religiosas, de los jóvenes y tantas familias, el trabajo incansable de las instituciones del Estado, de las autoridades civiles, las iniciativas generosas de don Mario Kreutzberger —don Francisco—, de artistas, deportistas y tantos otros, como asimismo del Hogar de Cristo y de Un Techo para Chile, así como la presencia de las tantas formas de voluntariado existentes en Chile. Emergen como cimientos sólidos de un pueblo que sabe sobreponerse al dolor y a la destrucción, y reaccionar con fortaleza, esperanza, con confianza en Dios y espíritu fraterno. Una especial gratitud queremos expresar por la acción de CARITAS, que canalizó el esfuerzo de muchos. Son éstas algunas de las reservas morales de la Patria que surgen con fuerza en la tragedia y en los momentos límites del dolor. A ello se unen las ayudas provenientes desde el extranjero, de la solidaridad global: gobiernos, personas, instituciones sensibles ante el dolor de un pueblo.

5. Agradecemos también a los colegios católicos que han facilitado sus instalaciones a otros establecimientos educacionales, también municipalizados, dañados a causa del terremoto. Muchos de ellos han puesto a disposición sus locales para que puedan iniciar sus clases en horarios alternativos. Invitamos a otros colegios a que puedan dar pasos en esta línea, con generosidad, conforme al espíritu del Evangelio y de la enseñanza social de la Iglesia.

6. Pero también esta tragedia plantea preguntas sobre la forma en que nos relacionamos como familia, como vecinos, como comunidad. Los saqueos, acotados a ciertas ciudades y barrios, así como la defensa, premunidos de armas, contra eventuales actos de vandalismos, son en sí mismos una mancha de proporciones en nuestra conciencia de pueblo fraterno y solidario. Es el momento de hacer un análisis sereno y profundo de las causas de estos hechos. Invitamos a nuestras queridas comunidades a reflexionar acerca de ello y sobre nuestras propias conductas. De este modo podremos aportar en la reconstrucción del país con nuestra misión propia de vivir y anunciar el Evangelio que nos educa integralmente como personas y sociedad.

7. Por otra parte, junto con reconocer el trabajo de tantas empresas constructoras que han levantado edificios sólidos, que otros países admiran por su resistencia ante el feroz sismo que nos ha golpeado, esperamos, si el caso lo exigiera, que la justicia pueda establecer las responsabilidades de las instancias involucradas en las edificaciones modernas que colapsaron; tragedia que significó el derrumbe de los sueños y ahorros económicos de cientos y cientos de esforzadas familias y personas, a quienes expresamos nuestra cercanía en el dolor.

EN EL BICENTENARIO

8. Aunque con una agenda modificada por los efectos del terremoto, hemos sido testigos, además, del cambio de gobierno y de la nueva composición de las cámaras legislativas, que se produjo en el marco del respeto al estado de Derecho y a las tradiciones democráticas.

9. Invitamos a las nuevas autoridades a hacer de sus importantes responsabilidades un servicio, a poner siempre a las personas en el centro de las políticas públicas y a cuidar, de un modo preferente, a los más pobres y vulnerables, a los grupos más desprotegidos de la población, así como a la clase media constantemente golpeada en tiempos de crisis. A la actual oposición y a todos los sectores políticos en general, les invitamos a buscar con respeto, oyendo el sentir de la ciudadanía, y dialogando con el gobierno que el pueblo ha elegido, los mejores caminos para hacer realidad los sueños de Chile, ahora y en el futuro cercano, acompañando a las nuevas generaciones en sus búsquedas y posponiendo el bien propio ante el bien común de la sociedad, que todos debemos promover.

10. Los Obispos proponemos para este Año Bicentenario un indulto jubilar que beneficie a presos que han cumplido gran parte de sus condenas, han demostrado una buena conducta en los recintos carcelarios, particularmente a quienes se encuentran gravemente enfermos, tienen avanzada edad o se hallan en otra situación de vulnerabilidad. En las próximas semanas concluiremos la elaboración de una propuesta que presentaremos a las autoridades y a los sectores políticos para su estudio. No hay mejor gesto de un pueblo que celebra unido, que incorporar a los que están marginados, manifestando clemencia, solidaridad y misericordia.

EUCARISTÍA Y MISIÓN CONTINENTAL

11. Como Iglesia, queremos aportar lo mejor de nosotros, nuestro mayor tesoro: la vida y el mensaje de Jesucristo, el Señor, cuyo nacimiento como nuestro hermano y pastor, y cuya pascua como nuestro salvador y liberador, nos dan a conocer al Padre de amor infinito y eterna misericordia. Como sus discípulos misioneros en este tiempo precioso de Misión Continental, en que celebramos la Eucaristía como la fuente y cumbre de la vida cristiana, queremos llevar a todos los hogares de Chile la buena noticia de Cristo Resucitado, que transforma nuestras vidas al encontrarnos con Él. Al visitar las casas, al bendecir las mesas, compartiremos el don de la alegría y la maravilla de la esperanza.

12. Es tiempo de Misión, de salir de nuestros templos a regalar el sentido que Dios hace florecer en nuestra vida. Porque queremos hacer de CHILE UNA MESA PARA TODOS, la situación de las zonas más dañadas por el terremoto nos exige abordar definitivamente la deuda social pendiente, las escandalosas desigualdades y la falta de mejores oportunidades para los jóvenes más vulnerables. Desde la Iglesia desplegaremos nuestros esfuerzos para que podamos hacer realidad este anhelo. También invitamos a nuestras parroquias para que se hermanen y aporten lo mejor de sí a las comunidades que más sufren. Se trata de una tarea en la que deberemos perseverar más allá de la emergencia.

DOLOROSA PREOCUPACIÓN

13. Un asunto doloroso y grave ha estado muy presente en esta Asamblea: la clara y contundente Carta del Santo Padre a la Iglesia de Irlanda, como también el profundo dolor por el sufrimiento de las víctimas, que denuncian en diversas partes del mundo a quienes les han causado tanto daño. Estas noticias han puesto en la agenda pública el complejo y delicado tema de los abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes. Queremos adherir a las claras y firmes orientaciones del Papa Benedicto XVI en esta materia, así como expresarle nuestra adhesión ante las injustas y ciertamente falsas acusaciones que ha recibido de cierta prensa en algunos países.

14. Los obispos hemos meditado en estos días acerca del modo en que hemos enfrentado, como pastores y como Iglesia, los casos que se han denunciado en nuestro país. También hemos analizado la forma en que estos delitos nos desafían a valorar más aún la fidelidad de los presbíteros y consagrados a su misión apostólica, los procesos de discernimiento vocacional, de admisión a los seminarios y de acompañamiento espiritual a los sacerdotes. En esta reunión hemos actualizado nuestra manera de aplicar la normativa canónica que nos obliga a actuar con rigor frente a eventuales denuncias, aplicación que habíamos establecido ya en mayo de 2003.

15. No hay lugar en el sacerdocio para quienes abusan de menores, y no hay pretexto alguno que pueda justificar este delito. A las personas directamente afectadas y a las comunidades que en Chile han visto en algún sacerdote motivo de escándalo, les pedimos perdón, y les exhortamos a comunicarnos estos hechos. Es total nuestro compromiso de velar incesantemente porque estos gravísimos delitos no se repitan. A los fieles católicos, les pedimos especialmente en este Año Sacerdotal, fervientes oraciones por esa inmensa mayoría de sacerdotes que regalan su vida al Señor y al servicio de los hermanos, para que no se desanimen, sigan creciendo en santidad, y encuentren en sus fieles y pastores una compañía cercana en su identificación con Jesús.

COMO DISCÍPULOS MISIONEROS

16. Queridas y queridos hermanos en Jesucristo, no permitamos que estos hechos tan dolorosos nos impidan valorar con inmensa gratitud lo que el Espíritu Santo despierta en nuestro país y en nuestra Iglesia: una verdadera primavera de solidaridad y fraternidad y una gran esperanza basada en el encuentro con Jesucristo vivo, que nos transforma en sus discípulos y misioneros. Con gratitud y alegría, fundadas en el Señor Resucitado que nos llama a anunciar su nombre a todos los pueblos, los invitamos a ser discípulos misioneros entusiastas de este tiempo de Misión. Sus aportes son un impulso y un testimonio maravilloso para que en esta Misión Continental nuestra Iglesia sea presencia viva y vivificante en las casas y los barrios, en los colegios y las empresas, en las plazas y en las sedes comunitarias.

17. La próxima semana celebraremos la Semana Vocacional, pidiendo a Jesús Buen Pastor por numerosas y santas vocaciones sacerdotales. Que la Virgen del Carmen Misionera, bajo su amoroso manto de Madre, nos consuele, repare nuestras fuerzas e implore con nosotros los dones del Espíritu de comunión y santidad, que hace nuevas todas las cosas. Así queremos celebrar juntos el cumpleaños de la Patria, en una fiesta de unidad, en una “mesa para todos”: la única mesa de la Palabra, del Cuerpo y la Sangre de Cristo, y de la Caridad.■■■■■

Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile

Punta de Tralca

16/04/2010

Social

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Humor

Hacia 1770, la moda de las pelucas empolvadas de la aristocracia francesa e inglesa habían alcanzado tal magnitud, que las pelucas podían alcanzar 1,2 metros de alto, y se decoraban hasta con pájaros embalsamados, réplicas de jardines, platos de fruta o barcos a escala.

La falta de higiene (no se las quitaban por semanas o meses) y el volumen de estas pelucas ocasionaba que no sólo piojos y pulgas las infestaran, sino que hasta pequeños ratones hicieran de ellas su hogar.

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Cuando los conquistadores ingleses llegaron a Australia se asombraron al ver unos extraños animales que daban saltos increíbles.

Inmediatamente llamaron a uno nativos e intentaron preguntarles mediante señas qué era eso.

Al notar que siempre decían “Kan Ghu Ru” adoptaron el vocablo inglés “kangaroo” (canguro). Los lingüistas determinaron tiempo después que los indígenas querían decir “No le entiendo”.

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