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SE NECESITAN US$30 MIL MILLONES

SE NECESITAN US$30 MIL MILLONES

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SE NECESITAN US$30 MIL MILLONES

Nueva imagenEscribe Patricio Grez: “Al igual que el gobierno, he estado estudiando el royalty a la minería… no es mala idea, no es mala, es pésima…”

Al igual que el gobierno, yo he estado estudiando subir el royalty a la minería para financiar la reconstrucción. Después de mucho estudiarlo llegué a la conclusión de que no es mala idea, no es mala, es pésima.

Ya en el 2002, al establecer el royalty, el todopoderoso Estado se pasó por cierta parte los contratos de inversión extranjera con su invariabilidad tributaria y ahora repetirse el plato me parece pésimo, esas “diabluras” se pagan carísimo a la larga, necesitamos atraer inversión extranjera, no ahuyentarla comportándonos como unos bandidos asaltantes en despoblado. Además que con suerte se obtendrían 500 palos verdes anuales y necesitamos 30.000 palos verdes de un solo golpe para reconstruir rápidamente lo destruido de propiedad estatal y privada.

Mucho mejor idea es vender una parte de Codelco. Tras mucho estudiarlo llegué a la conclusión de que el plan óptimo es transformar a Codelco en Sociedad Anónima y vender un 49.99% de sus acciones en unos 30.000 palos verdes. Si, aunque usted no me lo crea, según mis cálculos, Codelco vale unos 60.000 palos verdes, bien manejada eso sí. Pero esa es solo una estimación. El precio lo pondrá el mercado por supuesto.

Un 20.99% se venderá en la bolsa en remates que ayudará a establecer el precio de mercado, un 10% a sus trabajadores, tanto los contratados como subcontratados, con créditos blandos a largo plazo, y un 10% a los particulares tal como se hizo con el capitalismo popular, con un máximo por persona y también con créditos blandos, muy blandos.

De esta manera el todopoderoso Estado recibiría de un golpe un 29% de Codelco en cash, 17,400 millones de dolaritos y los 12,600 millones restantes los recibirá en cómodas cuotas pagadas con intereses por los trabajadores y público en general que compren acciones con créditos estatales blandos.

Por lo demás el Estado no necesita 30.000 millones, no todo el daño del terremoto es a propiedades estatales, por ejemplo, los destrozos del astillero de la Armada los debe pagar el Estado, no así los destrozos a la planta de celulosa de Constitución que es privada. Misma cosa las carreteras concesionadas que operan privados. Con los 17,400

millones debiera bastar y sobrar para reconstruir la propiedad estatal.

¿Ve usted que es fácil?■■■■■

Patricio Grez

17/03/2010

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A comienzos de siglo XVIII reinó en Prusia un hombre muy temperamental. Federico Guillermo tenía la costumbre de pasear sin escolta por las calles de Berlín. Cuentan que cuando encontraba alguien que le desagradara, lo que ocurría con frecuencia, no dudaba en golpearlo con su bastón. Por esa razón cuando la gente lo veía a lo lejos, prudentemente huía lo más rápido posible.

En cierta ocasión, como de costumbre, el rey avanzaba golpeando el suelo con su bastón. Un berlinés, tomado por sorpresa, tratando de huir del monarca, se ocultó en un portal. Ahí lo sorprendió Federico Guillermo, y lo increpó de inmediato:

- Eh, tú, ¿A dónde vas?

El pobre hombre, que temblaba de miedo, le indicó con la cabeza una la puerta.

- ¿Vives ahí?, lo interrogó.

El hombre hizo un gesto de negación.

- ¿Es la casa de un amigo tuyo? Volvió a preguntar.

- No, Majestad.

El rey lo miró con sospecha,

-Entonces, ¿por qué entras en ella?

El hombre tuvo miedo de que se le considerara como ladrón, así que confesó:

- Lo hacía para evitar encontrarme con su Majestad. Federico Guillermo lo miró extrañado.

- ¿Y por qué quieres evitarme?

Bajando la vista, decidió decirle la verdad:

- Porque tengo miedo de su Majestad.

Al escuchar esto, Federico Guillermo montó en una de sus famosas rabietas. Agarró al infeliz por el cuello, lo sacudió violentamente, y lo increpó:

- ¿Cómo te atreves a tener miedo de mí? ¡Soy tu rey, así que tienes que amarme! ¡Ámame, desgraciado! ¡Te ordeno que me ames!

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